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The Islamic Bulletin
Volume XX No. 4
Este es un consejo para todos acerca del propósito de la vida.
Les pido que reflexionen en lo que les diré como un consejo no
como un sermón.
La información que deseo compartir con ustedes tal vez les
parezca un poco extensa, pero si toman en cuenta la capacidad
del cerebro humano y la cantidad de información que puede
almacenar y descifrar, estoy seguro que unas cuantas páginas de
información no los abrumará. Es mi responsabilidad abordar los
temas de nuestra discusión: “¿Cuál es el propósito de nuestra
vida?” Y me gustaría también hacer la siguiente pregunta:” ¿Qué
saben del Islam?” y me refiero a ¿qué saben realmente del Islam?
No lo que han escuchado del Islam ni lo que hayan podido ver
en las acciones de algunos musulmanes, sino lo que en verdad
saben acerca del Islam.
Me gustaría empezar diciendo que todos ustedes tienen
una responsabilidad en común y es el de escuchar con el
corazón y la mente abiertos. En un mundo lleno de prejuicio
y condicionamiento cultural, es muy difícil encontrar gente
que pueda tomar un tiempo para reflexionar, pensar en la
vida objetivamente y tratar de llegar a la verdad acerca de este
mundo y el propósito real de nuestras vidas.
Desafortunadamente, cuando preguntas a la mayoría de la
gente “¿Cuál es el propósito de nuestra vida?” una pregunta tan
fundamental e importante, no te dirán a la conclusión que han
llegado a través de la observación o el razonamiento analítico.
Por el contrario, en la mayoría de los casos, ellos simplemente
responderán diciendo lo que alguien más dijo o aquello que
comúnmente ya fue supuesto por otros...qué dijo mi padre que
es el propósito de la vida, qué dijo el ministro de mi iglesia, qué
dijo mi profesor en la escuela, lo que dijeron mis amigos, etc.
Si preguntase a cualquiera cuál es el propósito de comer, ¿por
qué comemos? La mayoría de la gente diría de una forma u
otra, que es por nutrición porque la nutrición sustenta la vida.
Si preguntase a la gente ¿por qué trabaja? ellos dirían, porque
es necesario para mantenernos y proveer a la familia de lo que
necesita. Si preguntase a la gente por qué duermen, lavan, se
visten, etc. Ellos responderían que es una necesidad común para
todos los seres humanos.
Podemos seguir esta línea de cuestionamiento con una centena
de preguntas y recibir la misma o similares respuestas de la
gente, en cualquier idioma o en cualquier lugar del mundo.
Sencillo, ahora les hago la siguiente pregunta, “¿Cuál es el
objetivo y propósito de nuestra vida? De seguro obtendremos
una gran cantidad de diferentes respuestas. Eso es porque la
gente está confundida, no saben realmente, están tropezando
en la obscuridad. Y en lugar de decir “Yo no sé”, ellos solo dan
cualquier respuesta como si hubiesen sido programados para
responder. Bueno, ahora piensa en ello, ¿Acaso nuestro propósito
EL PROPÓSITO DE LA VIDA
de aquellos musulmanes que habitaron en España unos
ocho siglos atrás. Varios ejemplos que pueden ser fácil-
mente apreciados son la palabra azúcar, originalmente
“assukar”; algodón se origina de “al-qutun”, aceituna
de “al-zeitun.” Cuando los españoles dicen entre si la
frase “hasta mañana”, usan la palabra “hattá” cuyo sig-
nificado es “hasta.” Muchos de los hermanos quedaron
sorprendidos de descubrir que las personas en Colom-
bia usaban muchas de estas palabras como parte de su
lenguaje.
De Cartagena, estábamos supuestos a visitar a
los musulmanes de Maicao. Hay unos 10,000 árabes,
ambos musulmanes y cristianos en dicha ciudad. Pero
dado a falta de tiempo no pudimos visitarlos. Debía-
mos pensar en regresar a Bogotá, la cual estaba a unos
1046 km de distancia. Teníamos un limitado tiempo
de viaje con luz del día y bloqueos policiales, así que
hicimos mashura (consulta) y decidimos partir de
vuelta parando en Barranquilla. Pasamos por puntos de
seguridad gubernamental que el gobierno implemento
como parte de un programa dirigido a la erradicación
de drogas. Aunque el 90% de la droga que ingresa a
Estados Unidos es procedente de Colombia, dicho
país ha hecho un buen progreso en debilitar a organi-
zaciones dedicadas al tráfico de droga.
Durante nuestro viaje los musulmanes colombi-
anos fueron hermosas personas a conocer, amigables y
hospitalarios. La calidad islámica de honrar a los invita-
dos seguramente no ha sido perdida en este maravillo-
so país. Fuimos bienvenidos, abrazados y hechos sentir
como en casa. Dado a nuestra grandiosa experiencia
en Colombia, ahora tenemos un aferro y amor hacia el
país y no podemos esperar hasta el día en que poda-
mos volver.
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