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Islam En Colombia

Por El Grupo De San Francisco

Durante varios años, hemos viajado a diferentes países del mundo para revivir el esfuerzo del Profeta Muhammad (SAW) y recordar a los musulmanes de sus responsabilidades y las buenas cualidades. La palabra dawah (invitación) es un termino cuyo origen se remonta a todos los profetas de la humanidad y a nuestro amado Profeta Muhammad (SAW) quien es el ultimo de todos, sello de los profetas. En muchos casos, vemos como muchos musulmanes que migraron a otros países han olvidado la practica del Islam y es por esto que visitamos a los mismos. Al visitar estos paises, llegamos con la intención de mejorarnos a nosotros mismos como musulmanes mientras recordamos a los musulmanes de estas localidades sobre el establecimiento de los cinco amals (actividades) con el fin de reintroducir la esencia del Islam, ser mejores musulmanes y así incentivar el establecimiento de un esfuerzo local.

Muchos hermanos representan una gran variedad de etnias y a pesar de la diferencia todos han sido afortunados de participar de este esfuerzo de dawah (invitación al Islam) visitando y difundiendo la Palabra de Allah. Tuve la oportunidad de formar parte de un grupo consistente de siete hermanos del área de la Bahía para visitar Colombia. Por los siguientes cuarenta días, estos hermanos y yo formamos un fuerte lazo; compartíamos el mismo espacio reducido, cocinábamos juntos, comíamos juntos, experimentamos las mismas dificultades y en el camino forjamos tal amistad y hermandad que muchas veces puede durar de por vida. Así que cuando finalmente nos otorgaron las visas y con toda la planeación ya hecha, los hermanos y yo dijimos hasta luego a nuestras familias, salimos de San Francisco a México y de ahí a Colombia.

Mezquita de Omar Ibn Al-KhattabFuimos el primer grupo de todos los pertenecientes al área de la Bahía en visitar Colombia, así que estuvimos algo aprensivos. Sin tener información de ningún contacto o rutas para nuestro destino, estuvimos relativamente prevenidos del hecho que Colombia tenia un gran cartel de drogas que patrullaban las calles y era seguro que nuestro aspecto diferente atraería la atención. Pero nosotros pusímos nuestra confianza en Allah que todo saldría bien. Siendo que ya nosotros éramos algo discriminados en los Estados Unidos, entonces no haríamos conclusiones condenando a todas las personas por las acciones de unos cuantos. Juzgar a la nación colombiana simplemente por los carteles de drogas era incorrecto y no nos permitiríamos perjudicarnos por el temor.

Las estadísticas del Islam en Colombia estiman una población de 10,000 musulmanes, representando un 0.02 por ciento de la población total. Hay un número de organizaciones islámicas en Colombia, incluyendo centros islámicos en San Andrés, Bogotá, Maicao, Guajira, Nariño y Santa Marta. También hay escuelas islámicas de primaria y secundaria en Bogotá y Maicao, La ciudad de Maicao acoge la tercera mezquita más grande del continente, la Mezquita de Omar Ibn Al-Khattab.

Mezquita De BogotaLa presencia musulmana en Colombia es extensa y variada. Una gran oleada de inmigrantes proveniente del medio oriente llegó en los 1940s, haciendo de Maicao, ciudad localizada en el norte del país, un hogar permanente. Estos inmigrantes eran en su mayoría musulmanes quienes fueron atraídos por la oportunidad de comercio de la localidad el cual era beneficioso dado a la riqueza en petróleo del país vecino, Venezuela. Se estima que Colombia tiene una población de 840,000 inmigrantes libaneses. Después de llegar a Bogotá a las 11 pm, tomamos un taxi y proseguimos hacia la Mezquita local, pero lastimosamente estaba cerrada. La Mezquita de Bogotá, está ubicada en el cuarto piso de un edificio comercial en el centro de la ciudad, en un área muy movido por el comercio. Habiendo encontrado la mezquita cerrada y sin tener acceso de entrada a ella, encontramos un hotel en la localidad y pasamos la noche en el mismo agradecidos que la primera parte de este viaje haya ido tan bien.

En la mañana siguiente, fuimos a la Mezquita y fue ahí donde pasamos los siguientes cinco días de nuestro viaje. Estos días fueron de mucha ocupación visitando a los musulmanes de esta comunidad. Aparte de algunos musulmanes colombianos de descendencia árabe, también había hermanos indo-pakistaníes y nativos colombianos. Fuimos muy afortunados de conocer y enlazar amistad con un hermano llamado Nelson, un colombiano converso, presidente del Centro Islámico de Bogotá. El hermano fue un gran anfitrión quien nos mostró los alrededores de la ciudad llevándonos a visitar a aquellos musulmanes a quienes conocía. Otro musulmán colombiano converso, un profesor de inglés llamado Luis, fue nuestra guía por el resto de nuestra estadía en Colombia.

Cuando la noticia sobre la llegada de visitantes musulmanes de América se esparció, hermanos de lugares cercanos y lejanos de la comunidad estuvieron entusiasmados en venir y escuchar las charlas de Islam y revivir el esfuerzo del Profeta (SAW). Mientras esto ocurría, otros musulmanes de ciudades cercanas nos invitaban a sus localidades para visitarlos, así que arrendamos un van y partimos hacia la ciudad de Medellín. Se decidió que tanto el hermano Nelson como otros tres hermanos de Bogotá nos acompañarían en nuestro viaje. Estábamos muy agradecidos de poder contar con personas que eran familiares con las carreteras y conocían los alrededores. Los hermanos locales nos previnieron sobre el problema de las guerrillas y que éste era muy real, nos decían que era mejor viajar durante el día con el fin de evitar cualquier situación de peligro ya que también las autoridades locales cerraban ciertas vías durante la noche con el fin de proteger a los ciudadanos. Así pues, nos preparamos para partir la siguiente mañana después de la oración.

En general, sentimos que nuestra corta estadía en la ciudad de Bogotá fue muy exitosa. Aparte del hecho de conocer y crear lazos de amistad con la gran comunidad musulmana, también cuatro colombianos abrazaron el Islam, entre estos David (Dawud), líder de una banda musical llamada Flamingo y una abuelita de setenta años. Justo antes de irnos, un joven colombiano quien recientemente habría abrazado el Islam, vino a la mezquita acompañado de su padre. Este padre nos dijo que desde la conversión de su hijo al Islam, éste había empezado a respetarlo mucho más y empezó a comportarse de manera diferente- más amable y más serio. El padre también mencionó que quería ver por si mismo las razones detrás del cambio positivo de su hijo. Este joven converso al Islam, terminó acompañándonos en nuestro viaje y al final del mismo estuvo tan agradecido por el conocimiento que obtuvo y la experiencia vivida que lo hizo una persona más paciente; cualidades que según él, contentarían a su padre.

Colombia Ahora, volviendo a la historia, fuimos acompañados en nuestro viaje por el hermano Nelson y otros cuatro hermanos colombianos. Para entonces, éramos un grupo conformado por doce hermanos viajando en un van con destino a la ciudad de Medellín. A pesar que condujimos tan rápido como era posible, no pudimos llegar a los límites de la ciudad para el atardecer y nos vimos forzados a pasar la noche en las afueras de la ciudad. Como no teníamos planeado hacer esto, no estábamos seguros de donde dormir en la noche. Estaba oscuro, así que estacionamos a las afueras de un club nocturno. Algunos hermanos durmieron dentro del van mientras otros decidieron sacar sus bolsas de dormir (sleeping bags) y dormir afuera. La mañana siguiente, cuando despertarnos y nos estábamos preparando para partir, un cliente vino hacia nosotros y nos dijo que le habíamos dado el susto de su vida ya que pensó que éramos ángeles que habíamos llegado a tomar su vida.

Continuamos nuestro viaje y vimos un letrero de tránsito que decía San Francisco. Siendo del área de la Bahía, decidimos que era la ciudad de San Francisco donde debíamos parar, ofrecer la oración y comer. Al vernos vestidos de blanco, el dueño del restaurante se aproximó a nosotros para decirnos que su esposa quien estaba en su noveno mes de embarazo, se sentía incomoda con nuestra presencia y preferían que no comiéramos en su establecimiento. Nos dijeron que podíamos rezar afuera, así que rezamos y cuando culminamos la oración, el dueño del restaurante vino nuevamente y nos dijo que su esposa había sentido mucha paz al vernos rezar. Estabamos a punto de partir pero ellos insistieron en invitarnos café con leche y se disculparon por su previo comportamiento. San Francisco, un pequeño pueblo en las montañas, nunca antes había tenido un encuentro con musulmanes o escuchado sobre el Islam. Alhamdulillah, el hermano Nelson, dio una charla introductoria sobre el Islam y luego habló sobre el embarazo de Maryam (María madre de Jesús) narrado en el Corán. Con nosotros teníamos dátiles, traídos desde los Estados Unidos, los cuales ofrecimos a los locales. Nelson donó la versión española del Noble Corán al dueño del restaurante quien mostró interés por leerlo. Su esposa comió algunos dátiles y quiso tomar un nombre mencionado en el Corán para su bebé que estaba por nacer. Nos pidieron volver a su ciudad en unos años para hablar con su niño y explicarle la importancia del nombre que habían escogido para él.

Condujimos hacia otra ciudad y vimos un letrero promocionando deliciosos pescados frescos. Nos detuvimos a comer en ese restaurante cerca a un lago. Después de haber disfrutado una deliciosa comida de pescado frito y ensalada, decidímos hacer nuestra oración ahí. Al culminar la oración, los locales nos pidieron que hiciéramos plegarias por ellos. Les explicamos que nosotros rezamos directamente a Dios, invitándolos a ellos a hacer lo mismo. Un padre, nos pidió que por favor rezáramos por su niño enfermo quien estaba en dicho estado por varios días. No estábamos preparados para esto, pero nuestro Amir (líder) nos dijo que todos colectivamente podíamos hacer una plegaria por el niño. Hicimos la plegaria y recitamos Surah Al-Fatiha ya que hay shifa (cura) en esta surah. Al momento que terminámos de hacer la plegaria, mas personas se acercaron y nos rodearon para pedirnos que hiciéramos plegarias por ellos también. Nosotros le explicamos que éramos personas normales quienes buscábamos ayuda en Dios. Les explicamos sobre la Unicidad de Allah y los principios básicos del Islam. Dos personas se animaron a tomar shahada (testimonio de fe). Les proporcionamos material en español y los referimos a la comunidad musulmana más cercana.

Finalmente, llegamos a la ciudad de Medellín. Nuestra estadía en la ciudad fue de mucha dicha en la memoria de los hermanos. Fuimos cálidamente bienvenidos por la comunidad local quienes estaban muy contentos de tener un grupo viajero con ellos. Despedimos al hermano Nelson quien tuvo que volverCartagena, Colombia a su familia y trabajo. Nuestra visita a la ciudad fue muy atareada visitando a la comunidad que consistía de familias provenientes del Caribe y algunos nativos pakistaníes, aparte de los colombianos que ahí vivían. La Comunidad de Medellín es muy activa. Durante nuestra estadía, un colombiano abrazó el Islam y al día siguiente trajo a su esposa quien también estuvo dispuesta a abrazar la religión, Alhamdulillah.

Continuando nuestro viaje rumbo a Cartagena, nos detuvimos en una señal de tránsito en la ciudad de Bucaramanga, donde personas vendían lo que aparentemente parecía maní tostado. Los hermanos colombianos que viajaban con nosotros quisieron parar y comprar estos aperitivos para ofrecérnosla muy ansiosamente. Nos decían que eran deliciosas y tras la sugerencia quisimos darle una probadita. Sin embargo, después de una exanimación más detallada, estos no parecían maní, lucían mas oscuros de las que consumíamos en los Estados Unidos. Nos invitaron a probarlo. Preguntamos que era y rieron diciendo "Si te decimos lo que son, jamás lo comerías." Y fue ésta nuestra pista para no comerlos, pero insistieron diciendo "Adelante, como un poco y dinos que piensas." Luego nos dijeron que estos deliciosos aperitivos tenían un sabor a palomitas de maíz quemadas y que eran súper crujientes, que con cada mordisco había un sonido crujiente. Ya dándose cuenta que no comeríamos de este aperitivo por fin nos dijeron lo que estaban comiendo, que este misterioso alimento eran "hormigas culonas". Decidimos pasar sobre esta delicia mientras que nuestros hermanos colombianos muy naturalmente seguían disfrutando de sus aperitivos. Parecía como si hubiesen comido hormigas por siglos.

Finalmente llegamos a Cartagena y tomamos unas canoas como medio de transporte para llegar hasta la pequeña isla donde se encontraba la mezquita; Playa Blanca, lugar que es habitado por pescadores musulmanes. La isla era hermosa, reflejaba el brillo del sol en su mar y arena. El océano tenía el más reluciente color azul que jamás hayan visto. En dicha isla, hay una pequeña casa que había sido convertida en una mezquita. El imam local, es un colombiano converso quien donó su casa para que ésta fuese utilizada como mezquita. El hermano Carlos fue tan vigoroso en sus esfuerzos en la dawah que introdujo a cuarenta casas de los alrededores de la mezquita, al Islam. Incluso fue entrevistado por la televisión local; el hermano Carlos dijo que la forma en la cual atrajo a sus vecinos hacia el Islam fue mediante el trato ya que si una persona tiene buenas cualidades, es honesta y generosa, entonces tanto sus amistades como sus vecinos mirarían a estas para tratar de practicarlas de igual o mejor manera. Con el pasar del tiempo, su casa se hizo muy pequeña en tamaño para acomodar a la creciente población musulmana, así que construyó un lugar de oración (musala) más grande. Visitamos a los pescadores musulmanes de esta localidad y estos a la vez estuvieron muy contentos de vernos, el hecho de haber venido de tan lejos para visitarlos, ciertamente les tocó el corazón. Constantemente nos brindaban cocos frescos y otras deliciosas frutas tropicales. Pasamos las cálidas noches en compañía de los musulmanes locales, tomando deliciosos jugos de coco y recordando a los hermanos sobre sus deberes y obligaciones para mantener el Islam activo en la localidad.

La mayoría de las personas en la isla, eran pescadores de profesión y muy humildes. Su dieta principal consistía en pescado. Ya que éramos considerados sus huéspedes especiales, los hermanos cruzaban la isla con el fin traernos carne halal para no cansarnos de comer tanto pescado. Como un detalle especial con nosotros, nuestro amir (líder) nos dejó ir por un chapuzón en el limpio océano azul. Nos debió haber visto sudando dado el caluroso clima del lugar y sin bebidas heladas. Esta ha sido una experiencia que jamás olvidaremos.

Justo antes de dejar la isla, un hermano musulmán donó un enfriador eléctrico de agua, para entusiasmarnos a quedarnos más tiempo y para el siguiente grupo que vendría después de nuestra visita. Cuando partimos, los hermanos pescadores lloraban y nos pedían quedarnos por más tiempo, pero nuestros días de disponibilidad eran pocos y ya habíamos alargado un poco nuestra estadía en Cartagena. Dijimos "Ojalá vendremos de vuelta." "Insha'Allah we will return." La palabra "ojalá" es un término usado en español que fue originado por los musulmanes de España unos 800 años atrás. La frase "ojalá que" y en portugués "oxála que", ambas significan "yo espero (que)", "quiera (que)", "Dios quiera (que)", etc. éstas derivan del término árabe "insha'Allah." Cuando se les pregunta por qué usan la palabra "ojalá" ellos dicen que lo utilizan como una expresión para algo en el futuro, "ojalá consiga el trabajo, casa, auto, etc." Cuando los españoles dicen "olé" durante las corridas de toros o en danzas de flamenco, pronuncian el término musulmán invocando a Dios, "Allah!" De hecho, miles de palabras de la lengua española tienen sus orígenes de aquellos musulmanes que habitaron en España unos ocho siglos atrás. Varios ejemplos que pueden ser fácilmente apreciados son la palabra azúcar, originalmente "assukar"; algodón se origina de "al-qutun", aceituna de "al-zeitun." Cuando los españoles dicen entre si la frase "hasta mañana", usan la palabra "hattá" cuyo significado es "hasta." Muchos de los hermanos quedaron sorprendidos de descubrir que las personas en Colombia usaban muchas de estas palabras como parte de su lenguaje.

ColombiaDe Cartagena, estábamos supuestos a visitar a los musulmanes de Maicao. Hay unos 10,000 árabes, ambos musulmanes y cristianos en dicha ciudad. Pero dado a falta de tiempo no pudimos visitarlos. Debíamos pensar en regresar a Bogotá, la cual estaba a unos 1046 km de distancia. Teníamos un limitado tiempo de viaje con luz del día y bloqueos policiales, así que hicimos mashura (consulta) y decidimos partir de vuelta parando en Barranquilla. Pasamos por puntos de seguridad gubernamental que el gobierno implemento como parte de un programa dirigido a la erradicación de drogas. Aunque el 90% de la droga que ingresa a Estados Unidos es procedente de Colombia, dicho país ha hecho un buen progreso en debilitar a organizaciones dedicadas al tráfico de droga.

Durante nuestro viaje los musulmanes colombianos fueron hermosas personas a conocer, amigables y hospitalarios. La calidad islámica de honrar a los invitados seguramente no ha sido perdida en este maravilloso país. Fuimos bienvenidos, abrazados y hechos sentir como en casa. Dado a nuestra grandiosa experiencia en Colombia, ahora tenemos un aferro y amor hacia el país y no podemos esperar hasta el día en que podamos volver.

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The Islamic Bulletin
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Vol. XX, No. 25
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Cartas Al Editor
Islam En Colombia
El Propósito De La Vida
Inna Lilahi Wa Inna
Ilahi Rayiun
Pide Y Él Te Dará
Cómo Abrazé El Islam
Tres Personas Unicas
Salaah Tul Yanazah
Salaah Tul Yanazah -
Hanafi
Calendario de Oración
25 Profetas
La sabiduría del Islam
Último Sermon Del Profeta
Los Secretos De La Sura Kahf
Historias De Los Sahaba- Jadiya
Dichos Del Profeta
El Rincon De La Cócina
Reflexiones Sobre El Tiempo
El Pasado Se Fue
Hablando del Tiempo
40 Años
El Aceite De Oliva
Profetas en el Corán
Extras