La presente obra tiene por objeto dar a conocer al lector común las enseñanzas básicas del Islam. Queda previamente sentado que no es su pretensión la de exponer la amplia profundidad o extensión del Islam. SI, en cambio, la de proporcionar al lector instruido medio, una visión correcta de la materia, que le permita apreciar los principios y fundamentos básicos en los que descansa el Islam. Una vez despertado el interés inicial, cabe perfeccionar un conocimiento más hondo por cuenta del estudioso.
Los musulmanes del hemisferio occidental, especialmente los jóvenes que residen en áreas lejanas, de connnuo se ven enfrentados a complicados problemas. Por lo que concierne al Islam, la gran rnayorra de las circunstancias ambientales le son desfavorables. Los comentarios radiofónicos y los espectáculos de televisión, las noticias y los artrculos perlodrsticos, las pelfculas -incluso los textos escolares -, parecen falsear el Islam y no siempre de forma inocente. Es notorio que algunos grupos, excesivamente entusiastas, tratan de explotar la condición de estos musulmanes, en la confianza de convertirlos a esta denominación o a aquella otra. De otro lado, la vida ofrece múltiples situaciones que desvran la atención de las gentes apartando su interés del sendero recto de la religión. Ello es, de por SI, harto peligroso, ya en el caso de musulmanes jóvenes, más aún tratándose del Islam, religión apenas comprendida en esta parte del mundo. Es verdad que algunos padres musulmanes tratan de impartir a sus hijos orientación y enseñanza religiosa pero, é de qué pueden servir estos esfuerzos limitados y qué eficacia pueden as! alcanzar en un entorno tan sometido a tensiones?
é Qué ocurre, pues, entonces? Cual es el resultado de esta difrcil situación?
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Hay que admitir, sin embargo, que la perspectiva se presenta sombrra, mas no sin esperanza. Algunos musulmanes, victimas inocentes de este entorno, se hacen tornadizos y reservados, vergonzosos, temerosos, incluso recelosos de su ambiente. De este modo, les resulta poco menos que imposible aportar alguna contribución válida a su sociedad, u obtener beneficios sensibles de ella. Otros, nadando en la agitada marea de la sociedad, tratan de aparecer como aceptables y hasta de buen tono. Tampoco estos contribuirán ni se beneficiarán de la sociedad en la que viven. Tales "musulmanes" pueden ser incluso destructivos y deshonrosos, pues carecen de una moral religiosa eficaz.
Junto a estos musulmanes indiferentes, apartados y complacientes, hay aquellos otros, que no son, en absoluto, mejores. Están fascinados, probablemente, por
lo que parece ser un alto grado de organización de ciertos grupos religiosos, o por la extendida circulación social fomentanda por ciertas fraternidades laicas. Estas personas son, en mayor parte, marginales y simples afiliados. Incluso, se les puede considerar almas perdidas en la "multitud solitaria", tan característica de la sociedad moderna. Se afilian no porque hayan sido adoctrinados en la fe de éste o aquél grupo particular, o porque hayan desarrollado un amor altruista a la humanidad, sino más bien porque no valoran correctamente su propia herencia islámica. Consecuencia de ello y de vivir en ambientes no musulmanes, no adquieren el conocimiento y el coraje necesarios para mantenerse musulmanes. Si estos "rnusulmanes, Si estos "musulmanes" tuvieran algún interés real en la religión, no se desviarían del sendero del Islam, que simboliza el más alto nivel de evolución religiosa y aspiración humana. Además, si es que realmente se preocupan por la felicidad espiritual y moral de la humanidad, encontrarán la máxima satisfacción dentro del marco del Islam. Por tal causa, cuando se afilian a cualquier otro grupo, sólo muestran un interés superficial, conformándose con mezquinos sustantivos. Ello camaradas musulmanes, automarginándose así, y les hace permanecer al margen en sus novedosos círculos de asociación.
Si analizamos las últimas consecuencias de esta situación, se presentan como favorables y dañinas para todas las partes afectadas. Una pérdida en la plataforma musulmana representa una pérdida mayor para todas las demás. El verdadero musulmán puede contribuir muy eficazmente a la realización de la ciudadanía responsable y la paz universal, la mutua comprensión y la fraternidad humana, la libertad de conciencia y la conversación de la dignidad humana. Todos estos principios son parte y parcela del Islam. Han sido ordenados y confiacos al musulmán. Si se pierden o crece la indiferencia de un musulmán que se supone mantiene estos principios, ello significa que la humanidad se verá privada de sus valiosas aportaciones, lo que no es en absoluto una pérdida pequeña.
¿Qué ocurre, pues, entonces? ¿Cuál es el resultado de esta diffcil situación? Hay que admitir, sin embargo, que la perspectiva se presenta sombrra, mas no sin esperanza. Algunos musulmanes, víctimas inocentes de este entorno, se hacen tornadizos y reservados, vergonzosos, temerosos, incluso recelosos de su ambiente. De este modo, les resulta poco menos que imposible aportar alguna contribución válida a su sociedad, u obtener beneficios sensibles de ella. Otros, nadando en la agitada marea de la sociedad, tratan de aparecer como aceptables y hasta de buen tono. Tampoco éstos contribuirán ni se beneficiarán de la sociedad en la que viven. Tales "musulmanes" pueden ser incluso destructivos y deshonrosos, pues carecen de una moral religiosa eficaz.
Junto a estos musulmanes indiferentes, apartados y complacientes, hay aquellos otros, que no son, en absoluto, mejores. Están fascinados, probablemente, por lo que parece ser un alto grado de organización de ciertos grupos religiosos, o por la extendida circulación social fomentada por ciertas fraternidades laicas. Estas personas son, en mayor parte, marginales y simples afiliados. Incluso, se les puede considerar almas perdidas en la "multitud solitaria", tan característica de la sociedad moderna. Se afilian no porque hayan sido adoctrinados en la fe de éste o aquél grupo particular, o porque hayan desarrollado un amor altruista a la humanidad, sino más bien porque no valoran correctamente su propia herencia islámica. Consecuencia de ello y de vivir en ambientes no musulmanes, no adquieren el conocimiento y el coraje necesarios para mantenerse musulmanes. Si estos "musulmanes" tuvieran algún interés real en la religión, no se desviar ian del sendero del Islam, que simboliza el más alto nivel de evolución religiosa y aspiración humana. Además, si es que realmente se preocupan por la felicidad espiritual y moral de la humanidad, encontrarán la máxima satisfacción dentro del marco del Islam. Por tal causa, cuando se afilian a cualquier otro grupo, sólo muestran un interés superficial, conformándose con mezquinos sustitutivos. Ello produce la pérdida de contacto espiritual con sus hermanos y camaradas musulmanes, automarginándose as¡', y les hace permanecer al margen en sus novedosos circulas de asociación.
Si analizamos las últimas consecuencias de esta situación, se presentan como deplorables y dañinas para todas las partes afectadas. Una pérdida en la plataforma musulmana representa una pérdida mayor para todas las demás. El verdadero musulmán puede contribuir muy eficazmente a la realización de la ciudadanía responsable y la paz universal, la mutua comprensión y la fraternidad humana, la libertad de conciencia y la conservación de la dignidad humana, Todos estos principios son parte y parcela del Islam. Han sido ordenados y confiados al musulmán. Si se pierden o crece la indiferencia de un musulmán que se supone mantiene estos principios, ello significa que la humanidad se verá privada de sus valiosas aportaciones, lo que no es en absoluto una pérdida pequeña.
Los mulsumanes tienen buenas razones para creer que su Escritura, el glorioso Corán, es el Libro Maestro de la Revelación y la Norma de fe religiosa. Creen, también, que el Islam ha venido a reafirmar el eterno mensaje divino, así como a liquidar las pasadas disputas religiosas para que el hombre pueda emprender actividades creativas y constructivas en todos los terrenos de la existencia. Ello no significa que los musulmanes se aparten del resto de la humanidad o se coloquen por encina de él. No tratan de imponer el Islam, ni tampoco clasificar a la raza humana en categorías inferiores y superiores. No abrigan el principio de naciones favorecidas y condenadas, ni suscriben la doctrina de los elegidos y los gentiles. Antes bien, se comprometen a trasladar el mensaje divino a la totalidad del género humano y hacer su contribución indispensable a la humanidad. En otras palabras, los musulmanes no pueden permitirse el lujo de ser indiferentes, exclusivos o arrogantes. Sienten el solemne deber de abrir totalmente sus mentes a todas las realidades de la vida, y a extender S:.JS brazos a todos los pueblos cualesquiera que sea su clase, credo, raza o nacionalidad. El bien que pueden
hacer y los servicios que pueden rendir sólo se materializan plenamente, cuando
pongan en practica el Islam y se asocien con otros pueblos en el espíritu bondado
so y humano del Islam.
Es a la vista de todas estas circunstancias que tratamos de presentar una nueva introducción al Islam, No está en nuestro ánimo hacer que los musulmanes se conviertan en fanáticos ciegos o personas estrechas de miras, porque el Islam se opone firmemente a ello. Sí. en cambio, albergamos la esperanza de familiarizar nuevamente a estos musulmanes y sus semejantes con la verdad del Islam, as¡ como proporcionarles una correcta visión espiritual del universo, estrechamente unido a un enfoque moral, tan pertinente como necesario a la condición humana. De conseguirse, ello les hará ser ciudadanos responsables de sus respectivos paises, miembros honorables de la raza humana y, sobre todo lo demás, personas temerosas de Dios.
zSignifica lo antes descrito una panorarmca pesimista del futuro del Islam en el mundo moderno? ¿O, más bien una valiente confesión de la desesperanza y desesperación en las que pueden parecer sumidos los musulmanes? co, podrla parecer un reflejo de la prevista consecuencia de una batalla espiritural perdida que disputan los musulmanes en el nuevo mundo? Ciertamente no. El pesimismo y el desaliento son contrarios al esprritu del Islam es el futuro de la ranza es incompatible con la fe en Dios. El futuro del Islam es e( futuro de la humanidad y, si la humanidad tiene algún futuro -profundamente creo que Sl-, el Islam cuenta con un futuro grande y brillante. La batalla espiritual que actualmente libramos los comprometidos y sinceros musulmanes no es una batalla perdida, pese a que su progreso se aprecie con lentitud. Si los musulmanes pierden su batalla espiritual (por cualquier causa), la humanidad sufrirá pérdidas irreparables.
La evidencia e importancia, de lo anteriormente expuesto en Irneas anteriores, de razón de la necesidad, urgente e inaplazable, de precisar con clara óptica, lo más realista posible, a ser posible delimitando, la tan ardua como espinosa situación a la que se ven enfrentados los musulmanes del nuevo mundo. Asr, de una parte, trata de advertir, tanto a padres como a hijos, de los graves peligros y dificultades con que, inevitablemente, han de enfrentarse; de otra parte, recordar a cuantos verdaderamente están interesados en la felicidad espiritual de la humanidad, la indeclinable responsabilidad que tienen de mantenerse alertas, en constante vigilia. Tomando, finalmente, una nueva actitud hacia el género humano, en los problemas que hoy le afligen.
Dejamos a nuestros hermanos musulmanes al cuidado de Dios y en El depositamos confianza infinita en que nuestros esfuerzos no serán vanos; "sólo deseo exhortaros, en cuanto puedo, y mi éxito sólo está en Dios, a quien me encomiendo y a quien retornaré contrito" (Corán, 11 :88).
A la segunda edición
Este libro fue concebido ante todo, para dar respuesta a determinadas necesidades urgentes de los lectores musulmanes y no musulmanes en Norte América. Fue preparado en miras a diversos tipos y grados. Quedaron asf necesariamente, fuera de él muchos aspectos esenciales y deseables. No obstante, tuvo una excelente acogida y demostró su utilidad gracias a Dios.
Los comentarios estimulantes y considerados de los lectores, el genuino interes de muchos grupos musulmanes, el activo apoyo de los centros islámicos y la constantes necesidad de contar con esta clase de servicio han hecho moralmente preciso mantener el libro en condiciones de ser distribuido ampliamente. De ahi' surgió la necesidad de realizar una edición revisada.
Y, una vez más, se hizo un esfuerzo por responder a esta necesidad moral. El objetivo de la revisión viene propiciado, esencialmente en el logro de una mejor claridad de ideas y, aún mas, en la sencillez de su expresión. Tanto el enfoque básico como el contenido de la primera edición aparecen inalterables. La edición,
o supresión de cualquier material son, imperceptiblemente rnrnimas. As( lamentamos profundamente que las premisas de tiempo no hayan permitido perfilar una revisión más a fondo, para emplear totalmente las nuevas experiencias, ast' como las valiosas sugerencias de muchos lectores interesados. No obstante, sigue siendo gran motivo de júbilo que el libro se mantenga en circulación para continuar el servicio inicial al Islam, a los musulmanes y todos los buscadores de auténticas convicciones.
Si este modesto trabajo obtiene el éxito, será por la gracia y la guia de Dios. Si no consiguiera satisfacer las expectativas de los lectores, sólo nos cabe pedir a Dios y esperar de El que disculpe nuestros juicios imperfectos.
iOh, Señor nuestro!, a ti nos encomendamos y a ti volveremos, porque a ti será el retorno. (Corán, 60:4).
CAPITULO I
ALAH (DIOS)
El conocimiento de Dios y la creencia en El constituyen el genuino fundamento del Islam. El tema es, en SI mismo, tan vital que requiere un tratamiento, profundo y claro. En aras a la claridad, que sacrificaremos por el de una más depurada técnica lingülstica, emplearemos algunas demostraciones simples. Ello puede sonar aburrido, o demasiado sencillo, para quienes ya conocen algo sobre la materia. Invitamos a esas personas informadas a tener paciencia y apreciar la importancia de la cuestión.
Hay personas que se complacen en d udardel concepto de Dios en el nombre de la ciencia o por una falta de experiencia y comprensión. La actitud de estas personas, con trecuencia refleja una mentalidad incómoda, aún cuando aleguen ser intelectuales instruidos. No nos ocuparemos de sus alegatos, sino desde el fundamento de su auténtica localización. Esto explica el por qué muchos argumentos han sido concebidos de forma sencilla como si tueran dirigidos principalmente a niños y no a adultos. Por otro lado, un objetivo básico de esta obra es dar a conocer el verdadero concepto de Dios en el Islam a los jóvenes musulmanes. Otra consideración que cabe hacer es que el concepto de Dios en el Islam ha sido deformado en las mentes de muchos no musulmanes que se denominan creyentes en Dios y abogados de la religión.
(1) La cuestión de la existencia de Dios ha preocupado a los grandes cerebros durante muchos siglos. Quienes creen en Dios parecen estar de acuerdo en que la inteligencia humana.Jimitada y finita, no puede demostrar la existencia del Dios infinito e ilimitado. Sólo puede ilustrar o demostrar su existencia a
satisfacción de la mente humana curiosa. Ql,Jienes niegan a Dios a menudo se basan en la ciencia, la
filosofía o en teorías especiales de conocimiento. Sus arqumen.os resultan, las más de las veces ina
plicables, en otras ocasiones irrelevantes, siempre complejos, a menudo abstrrsos. hasta incornprensíbles. No obstante, la mente libre y desarroHada siempre encontrará su camino hacia Dios. El hecho de no encontrar el camino no significa que no exista. El rechazo de la realidad no la hace irreal. Véase, por ejemplo, una visión comparativa interesante en Jacques Mar iteirt. Approaches to God Iaproximaciones a Dios) (Nueva York: The Macmillan Company, 1954) Muhammad Zafrulla Khan, Islam: Its Meaning For Mcdern Man (I;J Islam: su significación para el hombre moderno) Nueva York: Harper & Row. 1962); John Hick, OO., The Existence 01 God (la existencia de Dios) (Nueva York: The Macmillan Cornpanv , 19641.
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Por esas razones empleamos en esta exposición algunas demostraciones simples y quizá elementales. La simplicidad de algunos argumentos puede provocar, sin embargo profundos pensamientos en muchos adultos. En tal caso, ello confirmará que se trata de una sencillez deseable y creativa, lo que es en SI una clara caractenstica del Islam.
Si miramos a nuestro alrededor en nuestros ambientes, observamos que toda familia tiene un jefe, cada escuela un director, cada estado confederado un primer gobernador y cada nación un jefe del estado. Además, sabemos sin ningún genero de dudas que todo producto es la obra de un determinado productor y que cada bella arte es la creación de algún gran artista. Todo esto es obvio, más no satisface la evidez de conocimiento y la curiosidad del hombre en cuanto a las grandes cosas del mundo, uno se maravilla con frecuencia de las bellezas de la naturaleza con sus encantos y maravillas paisajistas; los horizontes casi infinitos del cielo y sus inmensas expansiones; la interminable sucesión del dra y la noche de la manera más ordenada; el recorrido del sol, la luna y las grandes estrellas; el mundo de los objetos animados e inanimados, el constante proceso y evolución del hombre generación tras generación. Uno se maravilla a veces porque desearla conocer al hacedor y mantenedor de todas estas cosas con las que vivimos y que nos ofrecen un inmenso gozo.
¿Podemos encontrar una explicación al enorme universo? exlste alguna in
é
terpretación convincente del secreto de la existencia? Nos damos cuenta de que ninguna familia puede funcionar correctamente sin una cabeza responsable, que ninguna ciudad puede existir con prosperidad sin una firme administración y que ningún estado puede sobrevivir sin un jefe de cualquier tipo. Entendemos también que nada existe por SI mismo. Más aún, observamos que el universo existe y funclona de la manera más ordenada y que ha sobrevivido durante cientos de miles de años. ¿Podemos decir, entonces, que todo ésto es accidental y fortuito? ¿O, podemos, atribuir la existencia del hombre y de todo lo creado al mero azar?
Si el hombre llegara a existir por accidente o por un simple azar, toda su vida estada basada en la casualidad y su existencia carecerra de sentido. Pero ningún hombre sensato puede con.cebir esta vida carente de significado y ningún ser racional dejarla su existencia a merced de un hado fluctuante. Todo ser humano razonable trata de hacer su vida tan significativa como sea posible yse traza un modelo de conducta con arreglo a algún diseño. Los individuos, los grupos y las naciones programan al curso de su acción y todo plan minucioso produce unos efectos deseados. El hecho es que el hombre se dedica a proyectar, de un modo u otro, y puede apreciar las ventajas de la buena planificación.
Sin embargo, el hombre representa sólo una porción muy pequeña del inmenso universo. Y si puede hacer planes y apreciar las ventajas de la planificación, su propia existencia y la supervivencia del universo deben basarse igualmente en una pohtica prevista. Ello significa que existe una Voluntad diseñadora detrás de nuestra existencia material, que existe en el mundo una Mente Unica que hace reales las cosas y las mantiene en ordenado movimiento. Los maravillosos prodigios de nuestro mundo y los secretos de la vida son demasiado grandes para ser el producto de un accidente casual o de un simple azar.
Por tanto, debe haber en el mundo una Gran fuerza en acción para mantener todo en orden. Ha de haber en la hermosa naturaleza un Gran artista que cree las más encantadoras obras de arte y produzca todo con un fin especial en la vida. Esta Fuerza es la más consistente de todas y este Artista es el más grande de todos. Los verdaderos creyentes y las personas fuertemente iluminadas reconocen a este Artista y le llaman Alah o Dios. Le llaman Dios porque él es El Creador y el principal arquitecto del mundo, el Origen de la vida y el Proveedor de todas las cosas que existen. No es un hombre porque ningún hombre puede crear o hacer otro ser humano. No es un animal ni tampoco una planta. No es un ídolo, ni una estatua de determinado tipo, porque ninguna de estas cosas puede hacerse a srrnisrna, ni crear nada más. No es una máquina. No es el sol, ni la luna, ni ninguna otra estrella, porque estas cosas están controladas por un gran sistema y están hechas por alguien distinto. Es diferente de todas estas cosas porque es el Hacedor y conservador de todas ellas. El hacedor de algo debe ser diferente y mayor que la cosa que hace. Conocemos también que nada viene a la vida por sí mismo y que el mundo maravilloso no se creó así ni surgió por accidente. Los contrnuos cambios que se
producen en el mundo demuestran que está fabricado, y todo cuanto está fabricado debe tener un fabricante cualquiera que sea.
El Hacedor y el Mantenedor del mundo, el Creador y el Proveedor del hombre, la Fuerza activa y el poder eficaz de la naturaleza son todos uno y el mismo a quien se conoce como Alá o Dios. Este es el secreto de todos los secretos y el Más supremo de todos los seres. El Sagrado Corán, la auténtica Escritura de Dios, dice: (2)
Dios fue quien os creó la noche, para que reposárais en ella, y el dra lumimaso, para vuestros quehaceres. Ciertamente, Dios es graciable para con el hombre, pero la mayoría de los humanos no lo agradece. Tal es Dios, vuestro Señor, creador de todo. iNo hay más dios que El! ¿Cómo, pues, os desviáis? Asíse desvían quienes niegan las aleyas de Dios. Dios fue quien os creó la tierra como cuna y el cielo como techo y os configuró y proporcionó vuestras estampas y os agració con todo lo bueno. Tal es Dios, vuestro Señor. iBendito sea Dios, Señor del universal.
iEl es viviente! iNo hay más Dios que El!! iInvocadle, pues, con sincera devoción! [Alabado sea Dios, creador del universal. (Corán, 40:61-65)
El Supremo Maestro de todo el mundo y el Creador de todo es Alah (Dios). Es tan grande y distinto de los demás seres que el hombre sólo puede conocerle a través de la reflexión y la meditación. El existe en todos los tiempos y Su gran poder está en acción en todos los lugares del universo. El hombre ha de creer en su existencia porque todo cuanto hay en el mundo confirma que El existe. Sólo la creencia en Dios y en Su Gran Poder pueden dar a la humanidad la mejor explicación posible de muchos hechos misteriosos de la vida. Es el mejor camino para llegar al verdadero conocimiento y el perfeccionamiento espiritual, el sendero recto al buen comportamiento y a la moral firme, la guía más segura a la felicidad y la prosperidad.
(2) Las buenas obras literarias no pueden traducirse plenamente en ningún otro idioma. Más aún ocurre en el caso del Corán, el libro que desafió (y sigue haciéndolo) a los maestros nativos de la lengua y la
literatura árabes y que demostraron su incapacidad para producir algo siquiera remotamente similar al
capítulo más corto. de la Escritura. Es imposible, por tanto, reproducir el significado, la belleza y la
fascinación del Corán en ninguna otra forma. Lo que aparece aquí no es el propio Corán ni sutra· ducclón perfecta. caso de que ello fuera posible. Es, más bien, una interpretación humana en una lengua diferente que queda muy lejos de la fuerza de la Escritura Original de Dios. Por estos motivos, no se-ponen comillas, dándose una forma estricta a 10 que presentamos como traducción.
Una vez que el hombre cree ... Dios existe ha de conocer Sus atributos y nombres. En términos generales, toda perfección y bondad absoluta pertenecen a El y no cabe aplicarle defecto o 'error alguno. En términos especrficos, hemos de saber y creer lo siguiente:
Cada uno de estos nombres y atributos de Dios se menciona en diversos 1ugares en el Corán. Todos gozamos de los cuidados y la misericordia de Dios, que es tan amante y bondadoso con Su creación. Si pretendéis contar las mercedes de Dios, jamás podréis enumerarlas (Corán, 14:32-34; 16:10-18).
Dios es altivo y supremo, pero está muy cerca de las gentes piadosas; El res
ponde a sus plegarias y les ayuda. Ama a las personas que Le aman y perdona sus pecados. Les da paz y felicidad, saber y éxito, vida y protección. Acoge a todos cuantos desean estar en paz con El y nunca rechaza a ninguno. Enseña al hombre a ser bueno, a hacer el bien ya apartarse del mal. Porque El es tan bueno yamante, recomienda y acepta sólo las cosas buenas y justas. La puerta de Su misericordia está siempre abierta a quienes buscan sinceramente Su apoyo y protección (Corán, 2:186; 50:16).
El amor de Dios a Sus criaturas es inmenso y supera la imaginación humana. No podemos medir o qontar sus favores. Nos crea y tiene buen cuidado de nosotros no sólo/ desde e.1 momento de nuestro nacimiento, sino mucho antes de El. Nos hace en la mejor creación posible y nos da todos los sentidos y facultades que necesitamos para nuestro crecimiento. Nos ayuda cuando no podemos ayudarnos a nosostros mismos y nos proporciona sustento a nosotros y a nuestros dependientes. Crea en el hombre la mente para entender, el alma y la conciencia para ser buenos y justos, los sentimientos y los criterios para ser bondadosos y humanos.
Por su misericordia ganamos el auténtico saber y vemos la luz real. Porque El es misericordioso nos crea en la forma más hermosa y nos da el sol y la luna, la tierra y el mar, nuestro planeta y los cielos, las plantas y los animales. El es el creador de todas estas cosas y de muchas otras para nuestro beneficio y uso. El hace las cosas que nos son útiles en esta vida y da al hombre dignidad e inteligencia, honor y respeto, porque el hombre es la mejor de todas las cosas y es el virrey de Dios en la tierra. La misericordia de Dios nos proporciona esperanza y paz, valor y confianza. Nos permite remediar nuestras aflicciones y pesares, vencer nuestras dificultades y conseguir el éxito y la felicidad. En verdad, la misericordia de Dios alivia a los afligidos, conforta a los dolientes, consuela al enfermo, fortalece al desesperado y asiste al necesitado. En pocas palabras, la misericordia de Dios actúa en todos los lugares, en todos los momentos y en cada aspecto de nuestras vidas. Algunas personas pueden dejar de reconocerlo sólo porque lo dan por seguro. Pero es real y podemos sentirlo con nuestros corazones y apreciarlo con nuestras mentes.
El Dios amante y misericordioso nunca nos olvida, ni nos abandona, ni desoye nuestras sinceras llamadas a El. Por su misericordia y amor nos ha enseñado el camino recto y nos ha enviado mensajeros y maestros, libros y revelaciones -todo ello concebido para nuestra ayuda y guia-;-. El último Mensajero de Dios es Muhammad y el libro más auténtico que existe es el Corán. Conocemos al Dios compasivo en las tradiciones de Muhammad yen las enseñanzas del Corán. Si una persona comete un pecado o realiza algo malo, está violando la ley de Dios, cometiendo una grave ofensa a Dios y abusando de su propia dignidad y existencia. Pero si es sincero y desea arrepentirse, se lamenta de sus malas obras y desea volver a Dios, busca fielmente el perdón de Dios y se acerca honradamente a El, Dios le aceptará y le perdonará de verdad. Incluso quienes rechazan a Dios o a Su unicidad están seguros del perdón si comprenden su actitud errónea y deciden regresar a Dios. El Corán dice a este respecto:
Por cierto que Dios jamás perdonará que se le asocie con divinidad alguna, pero fuera de ello perdona a quien le place, porque quien asocia algo a Dios comete un pecado mortal. Por cierto que Dios jamás perdonará que le atribuyan coparncipes, aunque perdona los pecados veniales, a quien le place; porque quien atribuya algo a Dios, se habrá desviado profundamente. (Corán, 4:48,116).
Diles: "iOh, siervos míos, quienes hayan ido lejos en sus pecados! No desesperéis de la misericordia de Dios; ciertamente, Dios perdonará todos los pecados; porque es indulgentlsimo, misericordiosislmo. Y converuos a vuestro Señor y consagraos a El antes de que os azote el castigo, porque entonces no seréis socorridos. Y observad lo mejor de lo que de vuestro Señor os fue revelado, antes de que os azote el castigo, súbitamente, sin que lo advirtáis". (Corán, 39:53-55).
A cambio de todos estos grandes favores y bondades Dios no necesita nada de nosotros, porque El es el que no precisa nada y es independiente. No nos pide pago, pues no podemos recompensarle ni valorar Sus inconmensurables favores y mercedes. Lo que nos manda hacer, sin embargo, es sólo el bien, ser agradecidos y considerados, seguir Sus recomendaciones y hacer cumplir Su ley, ser la adecuada manifestación de Su bondad y excelentes atributos, ser Sus agentes honrados y verdaderos representantes en la tierra. No desea que nos esclavicemos, porque El es el único que nos concede dignidad y honor. El no desea subyugarnos, porque El es el único que nos libera del temor y las supersticiones. El no pretende humillarnos, porque es el unico que nos crea y exalta nuestro rango, por encima de todos los demás seres. Por ello, cuantas reglas y prescripciones nos marca han sido concebidas para nuestro propio provecho y beneficio. Tiene intención de ayudarnos a gozar nuestrasvidas-er-paz y bondad, en hermandad y cooperación. Están destinadas para-ñacernos alcanzar Su muy grata compañia y adoptar la vía más segura a la felicidad eterna.
Existen varias maneras de conocer a Dios y hay muchas cosas que decir sobre El. Las maravillas y los impresionantes prodigios del mundo son como libros abiertos en los que podemos leer acerca de Dios, Además, el propio Dios viene en nuestra ayuda a través de los muchos mensajeros y revelaciones que ha enviado al hombre. Estos mensajeros y revelaciones nos dicen todo cuanto precisamos saber sobre Dios. Así, al reflexionar, acerca de la naturaleza, al escuchar las palabras de los mensajeros, y al leer las divinas revelaciones podemos obtener el conocimiento más convincente de Dios y encontrar el camino recto hacia El.
Para terminar esta parte de la discusión, podemos ofrecer los versículos representativos del Corán que siguen: Dios es testigo de que no hay más dios que El, justiciero: los ángeles y los sapientísimos lo confirman: "iNo hay mas dios que El, poderoso, prudente!" (corán, 3 :18). Dios es el creador de todo y el valedor de todo. Suyas son las claves de los cielos y de la tierra; en cuanto a quienes niegan las leyes de Dios, serán los desventurados (39:63-63). Dios origina la creación, luego la reproduce; después, a El seréis retornados (30:11). Y suyos son quienes están en los cielos y en la tierra; todos le acatan. Y El es quien origina la creación, luego la reproduce; porque ello le es facilísimo. Suya es el atributo inigualable en los cielos y la tierra; porque es poderoso, prudente (30 :26-27).
-----------El Significado del Islam ----------
La palabra Islam se deriva de la raiz árabe "SLlM" que significa, entre otras cosas, paz, pureza, sumisión y obediencia, en el sentido religioso, la palabra Islam significa sumisión a la voluntad de Dios y obediencia a Su Ley, La relación entre los significados original y religioso de la palabra es fuerte y clara. Sólo a través de la sumisión a la voluntad de Dios y por la obediencia a su Ley podemos alcanzar la verdadera paz y gozar de la perenne pureza.
Algunos extraños llaman a nuestra religión "mahometismo" y se dirigen a los creyentes en el Islam denominándolos "mahometanos", Los musulmanes rechazan y se oponen al uso de estas palabras, si nuestra fe se clasificacorno Mahometismo y si hemos de ser llamados mahometanos, surgirán implicaciones gravemente erróneas, Esta designación incorrecta implica que la religión toma su nombre de un ser moratal, a saber, Muhammad y que el Islam no es más que otro "ismo " como el judaismo, el hinduismo, marxismo, etc. Otra implicación errónea de este nombre equivocado es que los extraños pudieran pensar que los musulmanes, a quienes llaman mahometanos, son adoradores de muhammad o creyentes en él lo mismo que los cristianos creen, por ejemplo, en Jesús. Otra implicación equ ívoca es que la palabra mahometismo puede confundir al extraño y hacerle pensar que la religión fue fundada por Muhammad de cuyo fundador toma el hombre. Todas estas implicaciones son seriamente erróneas o, por lo menos, conducen a confusión. El Islam no es otro "ismo". Ni los musulmanes adoran a Muhammad ni le consideran lo mismo que hacen los cristianos, judíos, hindúes, marxistas, ete., con sus líderes respectivos, Los musulmanes sólo adoran a Dios. Muhammad no fue más que un ser mortal encargado por Dios para enseñar la palab~a de Dios v IIev~r una vida eie~plar, Ocupa un puesto en la histori~co el mejor modelo de piedad y perfección para el hombre. Es una prueba viva e lo que puede ser el hombre y de lo que puede lograr en el reino de la excel cia y virtud, Además, los musulmanes no creen que el Islam fuera fundado por Muhammad, si bien fue restaurado por él en la última fase dela evolución religiosa. El fundador original del Islam no es otro que el propio Dios y la fecha de la fundación del Islam se remonta a la edad de Adán. El Islam ha existido, en una forma u otra, ya desde el comienzo y continuará existiendo hasta el fin de los tiempos.
El nombre correcto de la religión es Islam y quienes la siguen son los musulmanes. Contrariamente el malentendido popular, el Islam o la sumisión a la voluntad de Dios, junto con la obediencia a Su ley, no significa en modo alguno pérdida de libertad individual o entrega al fatalismo. Quién crea o piense eso ha dejado ciertamente de entender el genuino significado del Islam y el concepto de Dios en el Islam. El concepto de Dios en el Islam Le describe como el más compasivo y misericordioso, el-más amante y más preocupado por el bienestar del hombre y pleno de sabiduría e interés por Sus criaturas por consiguiente, su voluntad es una voluntad 'de benevolencia y bondad y cualquier ley que El prescribe debe redundar en el máximo beneficio de la humanidad.
Cuando los pueblos civilizados se rigen por las leyes de sus países, se les considera ciudadanos serios y miembros honrados de sus respectivas sociedades. Ninguna persona responsable diría que esos pueblos pierden su libertad por obedecer la ley. Ningún ser racional pensaría o creería por un momento que esos pueblos cumplidores de la ley son fatalistas y débiles. Igualmente, la persona que se somete a la voluntad de Dios, que es una buena voluntad, y obedece la ley divina, que es la mejor, es una persona seria y honrada. Está obteniendo protección para sus propios derechos, respetando verdaderamente los derechos de los demás y gozando de un alto grado de libertad responsable y creadora. La sumisión a la buena voluntad de Dios no elimina ni anula la libertad individual. Por el contrario, da a la libertad un alto grado con abundancia de medidas. Libera la mente de las supersticiones y la llena de verdad. Libera el alma del pecado y el error y la fortalece con bondad y pureza. Libera al ego de vanidad y codicia, de envidia y tensión, de temor e inseguridad. Libera al hombre, del sometimiento a falsas deidades y bajos deseos, y despliega ante él los hermosos horizontes de bondad y excelencia.
La sumisión a la buena voluntad de Dios, junto con la obediencia a su Ley benefactora, constituye la mejor salvaguarda de la paz y la armanía. Permite al hombre establecer la paz entre síy su prójimo por un lado y entre la comunidad humana y Dios por otro. Crea armonía entre los elementos de la naturaleza. De acuerdo con el Islam, todo cuanto existe en el mundo, o cualquier fenómeno de origen no humano, está administrado por leyes divinas. Esto hace que todo el mundo físico obedezca necesariamente a Dios y se someta a sus leyes lo que, a su vez, significa que se encuentra en un estado del Islam o que es musulmán. El mundo físico no puede elegir por sí mismo. No puede seguir voluntariamente ningún rumbo por iniciativa propia, sino obedecer la ley del Creador, la ley del Islam o la sumisión. Sólo el hombre se distingue por haber recibido inteligencia y la facultad de tomar opciones. Y habida cuenta de que el hombre posee las cualidades de inteligencia y opción, se le invita a someterse a la buena voluntad de Dios y obedecer Su ley. Cuando elige someterse a la ley divina, crea armonía entre sí y todos los demás de la naturaleza, que son necesariamente obedientes a Dios. Será coherente con la verdad y estará en armonía con todos los demás componentes del universo. En cambio, si opta por la desobediencia se desviará del camino recto y será incoherente. Además provocará el descontento y el castigo del Dador de la ley.
Dado que el Islam significa sumisión a la buena voluntad de Dios y obediencia a Su ley benefactora, y dado que esto es la esencia del mensaje de todos los enviados elegidos por Dios, un musulmán acepta todos los profetas anteriores a Muhammad sin discriminación. Cree que todos esos profetas de Dios y su fieles seguidores fueron musulmanes y que su religión fue el Islam, la unica religión verdaderayuniversalde Dios (Corán, 2:128-140;3:78-85; 17:42-44;31:22;42:13).
Para resumir esta exposición, puede ser útil reproducir unas palabras mías que aparecieron en el "Observer Dispatch" (0.0.), de utica, el 4 de Diciembre de 1972. Mi afirmación refleja cuanta deformación y confusión existen en este sentido. La repetición y superposición parcial puede disculparse dada la extrema sensibilidad de la cuestión y la necesidad de reiterar el punto de vista islámico.
Marcus Eliason informó desde la zona de j ordania ocupada por los Israelíes que "los musulmanes" entre otras cosas, "adoran a Abraham como Ibrahim...".
Resulta increible que en este dra y época, en este nuestro pequeño mundo, se pueda leer en letras de imprenta que los musulmanes adoran a lbrahim. Es aún más increíble que esta noticia proceda de fuentes supuestamente informadas y se presente a un público con derecho a saber.
Muchos occidentales mantuvieron y programaron durante siglos la idea de que los musulmanes adoraban a Muhammad cuya religión fue llamada mahometismo y cuyos seguidores eran conocidos en occidente como mahometanos. Esos occidentales tuvieron después conocimiento de que los musulmanes adoraban a Alá, una "deidad de clases". Y ahora este nuevo descubrimiento de que adoran a Abraham como Ibrahim.
El hecho es que los musulmanes nunca adoraron a Muhammad ni a ningún otro ser humano. Han creido siempre que Muhammad fue un mortal, como los numerosos profetas que le precedieron, y que un hombre pueda alcanzar la más alta condición de profeta constituye el mayor tributo a la humanidad.
Los musulmanes creen que Muhammad fue el último, no el único profeta, que reforzó el mensaje eterno de Dios a la humanidad. Este mensaje fue revelado por Dios a muchos profetas de distintas naciones en tiempos diferentes, incluyendo a Abraham, Ismael, Isaac, David, Moisés, Jesús y Muhammad (la paz sea con ellos). Lo más importante es que los musulmanes creen en ellos sin discriminación hacia ninguno.
Por causa de su visión universal y orientación cosmopolita, los musulmanes contemplan con pesar que se les aplique el desafortunado falso nombre de mahometanos, y a su fe el de mahometismo. Las implicaciones son de mal gusto por razones de peso. Los musulmanes no se consideran un grupo étnico o racial con monopolios exclusivos. Su religión no recibe el nombre según su nombre o lugar. Es trascendente e intemporal.
El nombre correcto de la religión es Islam y sus seguidores son llamados, en buena ley, musulmanes. Dentro del contexto religioso, la palabra Islam significa sumisión a la voluntad de Dios y obediencia a Su Ley. La voluntad de Dios es definida por el Corán como buena y compasiva y Su ley como la más benéfica y equitativa. Todo ser humano que a ella se somete y obedece es, por tanto, un musulmán en una condición moral del Islam. Es en este sentido que el corán llama a Abraham y a todos los profetas auténticos musulmanes y designa a sus religiones por uno y el mismo nombre, el Islam. De ah!' que el musulmán no sea sólo un discípulo de Muhammad exclusivamente; sino que sigue también a Abraham, Moisés, Jesús, y al resto de los enviados de Dios.
Por último, la palabra Alá significa en el Islam, simplemente pero con el mayor énfasis, el Uno y el único Dios eterno, creador del universo, señor de todos los señores y rey de todos los reyes. El único pecado imperdonable en el Islam es el de creer en alguna deidad junto con o al margen de Dios. La oración diaria más comúnentre los musulmanes es: "en el nombre de Dios, el más compasivo, el más misericordioso".
------Los Artículos Fundamentales de la Fe en ellslam-----
Creemos en Dios, en cuanto nos ha sido revelado (El Corán), y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, A isaac, a [acob y a las doce tribus de Israel, y en lo que fue concedido a Moisés y a Jesús, y en lo que fue dado a los profetas por su Señor; no hacemos distingos entre ninguno de ellos y seguiremos consagrados a El (2 :136, cf. 3 :84; 4:163-165; 6 :84-87).
3.-A resultas del artículo dos, el verdadero musulmán cree en todas las escrituras y revelaciones de Dios. Fueron la luz guiadora recibida por los enviados para mostrar a sus pueblos respectivos el camino recto de Dios. En el Corán se hace referencia especial a los libros de Abraham, Moisés, David y Jesús. Pero mucho antes de la revelación del Corán a Muhammad, algunos de esos libros y revelaciones se habían perdido o corrompido, otros olvidados, abandonados-o escondidos. El único libro auténtico y completo de Dios, que existe hoy, es el Corán. En principio, el musulmán cree en los libros y las revelaciones anteriores. Pero, ¿dónde están sus versiones completas y originales? podrían continuar todavía en el fondo del Mar Muerto y quedar todavía por descubrir más pergaminos. O quizá se disponga de mayor información sobre ellos cuando los arqueólogos cristianos y judios revelen al público los hallazgos originales y completos de sus continuas excavaciones en Tierra Santa. Para el musulmán no existe problema de ese tipo. El Corán está en su mano completo y auténtico. No falta nada de él ni se espera nada más. Su. autenticidad está fuera de dudas y ningún estudioso o pensador serio se ha aventurado a cuestionar su veracidad. El Corán fue hecho por Dios. Quién lo reveló y lo basó en El, para protegerlo contra cualquier clase de mistificación y corrupción. Por eso le dio a los musulmanes como la norma o criterio por el Que se juzgan todas las demás escrituras. Todo lo que esté de acuerdo con el Corán. es aceptado como verdad Divina y todo cuanto difiere del Corán es rechazado o desterrado. Dios dice: "Por cierto que revelamos el Mensaje y que somos sus custodios". (15:9; cf. 2: 75-79; 5:13-14, 41,45,47; 6:91 ;41,43).
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que nadie ha visto jamás, ni ha oido, ni han sido concebidas por la mente. Sin embargo, el musulmán cree que las buenas obras recibirán compensación y premio y las malas serán merecedoras de castigo. Ese es el dra de la justicia en el que se liquidarán definitivamente todas las cuentas.
Si alguien piensa ser lo bastante astuto para cometer impunemente malas obras, lo mismo que escapa a veces al castigo de las leyes mundanas, se equivoca; no podrá hacerlo asf en el Dra del Juicio. Será atrapado; indefenso, sin ningún abogado o asesor que le defienda. Todos los actos son visibles para Dios y contados por Sus agentes. Del mismo modo, si algunas personas piadosas realizan buenas obras para agradar a Dios y no parecen obtener premio
o reconocimiento en este mundo temporal, recibirán plena compensación y abundante retribución en ese Dra. Se hará justicia absoluta con todos.
La creencia en el Dra del Juicio representa la última respuesta liberadora a muchos problemas complicados de nuestro mundo. Hay personas que cometen pecados, se olvidan de Dios y se entregan a actividades inmorales. aún cuando parezcan triunfar "superficialmente" en los negocios y prosperar en la vida. Y hay personas virtuosas y temerosas de Dios que aparentan recibir menos premios por sus sinceros esfuerzos y más padecimientos en este mundo. Ello resulta sorprendente e incompatible con la justicia de Dios. Si los culpables pueden eludir impunemente la ley mundana y además prosperar, ¿Qué queda, entonces, para los virtuosos? ¿Qué promoverá la causa de la moralidad y la bondad? Debe haber alguna forma de premiar el bien y detener el mal. Si no se hace asf en esta tierra -y sabemos que no se hace con regularidad o inmediatamente-, ha de hacerse algún dra y ese es el Dra del Juicio. Esto no equivale a disculpar la injusticia o tolerar la maldad en este mundo. Ni es tampoco aliviar al desposeido o beneficiar a sus explotadores. Se trata, más, bien, de aconsejar a quienes Se desvían del camino recto y recordarles que la justicia de Dios se cumplirá plenamente antes o después (ver, por ejemplo, las referencias anteriores).
6.-El verdadero musulmán cree en el saber intemporal de Dios y en Su poder para planear y ejecutar Sus planes. Dios no es indiferente a este mundo ni neutral con él. Su conocimiento y poder están en acción en todo momento para mantener el orden en Su vasto dominio y conservar el control total sobre su creación. El Sabio y amante y todo cuanto hace debe tener un motivo bueno y un fin racional. Si establecemos esto en nuestras mentes, aceptaremos con buena fe todo cuanto El hace, aún cuando no consigamos entenderlo plenamente, o incluso pensemos que es malo. Hemos de tener una fe firme en El y aceptar lo que hace, puesto que nuestro conocimiento es limitado y nuestro criterio se basa en consideraciones individuales o personales, mientras que el Suyo es ilimitado y planea en términos universales.
Esto no hace en absoluto fatalista o inútil al hombre. Sólo traza la hnea divisoria entre lo que concierne a Dios y a la responsabilidad humana. Habida cuenta de que somos finitos y limitados por naturaleza, tenemos un grado finito y limitado de poder y libertad. No podemos hacer todas las cosas y El nos hace graciosamente responsables sólo de las cosas que realizamos. Las que no podemos llevar a cabo o las que hace El mismo, no entran en el campo de nuestra responsabilidad. El es justo y nos ha dado poder limitado equivalente a nuestra naturaleza finita y responsabilidad limitada. Por otra
parte, la sabiduría intemporal y el poder de Dios para ejecutar Sus planes
no nos impiden realizar los nuestros en nuestra propia esfera limitada de
poder. Por el contrario, nos exhorta a pensar, a proyecta-y a tomar opcio
nes razonables, más si las cosas no se desarrollan como quedamos o proyec
tábamos, no debemos de perder la fe o rendirnos a tensiones mentales y
preocupaciones frustradoras. Hemos de intentarlo una y otra vez y si los
resultados no son satisfactorios, sabemos que hemos hecho todo lo posible
y no podemos ser responsables de los resultados porque lo que excede de
nuestra capacidad y responsabilidad sólo corresponde a Dios. Los musul
manes llaman a este artículo de fe la creencia en "Qadaa" y "Qadar", lo
que en otras palabras significa simplemente que el coconimiento Intemporal
de Dios prevé los sucesos y que éstos tienen lugar con arreglo al conocimien
to exacto de Dios (Corán, por ejemplo, 18:29; 41 :46; 53:33-62; 54-49;
65:3; 76:30-31),
Este concepto islámico de libertad se basa en el principio de la justicia divina y de la responsabilidad directa del individuo ante Dios. Cada persona debe soportar su pesada carga y ser responsable de sus propios actos, porque nadie puede expiar el pecado ajeno. Por ello, un musulmán cree que si Adán cometió el primer pecado, fue responsabilidad suya repararlo. Suponer que Dios era incapaz de perdonar a Adán y tenia que hacer que otro expiara su pecado
o suponer que Adán no pidió perdón o rogó por él sin que le fuera concedido seria extremadamente improbable y contrario a la misericordia y la justicia de Dios y a Sus atributos de perdón y poder de perdonar. Suponer esa hipótesis constituirla un osado desafio al sentido coman y una fragante violación del mismo concepto de Dios (ver las referencias en el articulo 9 anterior; Corán, 41:45; 45:15; 53 :3142; 74:38; el Concepto de pecado siguiente):
En base a este fundamento racional ya la autoridad del Córán, el musulmán cree que Adan se dió cuenta de lo que babia hecho y pidió perdón a Dios como hubiera hecho cualquier otro pecador sensato. Sobre esa misma base, el musulmán cree que Dios, el compasivo y misericordioso, perdonó a Adán (2:35-37; 20:117-l22). Por tanto. el musulmán no puede aceptar la doctrina de que Adán hubiera sido condenado con toda la raza humana y quedara en espera de perdón hasta que Jesús viniera a dar expiación a los pecados de los hombres. Por consiguiente, resulta imposible para el musulmán creer la dramática historia de la muerte de Jesús en la cruz en reparación de todos los pecados humanos de una vez por todas.
El lector habrá de ser ahora precavido para no llegar a conclusiones erróneas. El musulmán no cree en la crucifixión de Jesús por sus enemigos porque la base de esta doctrina de la crucifixión es contraria a la misericordia y a la justicia divina, igual que a la lógica y dignidad humana. Esta falta de creencia de los musulmanes hacia Jesús, ni rebaja el alto rango de Jesús en el Is
lam, ni tan siquiera pone en duda su calidad de profeta distinguido de Dios.
Por el contrario, al rechazar esta doctrina, el musulmán acepta a Jesús con
mayor estima y respeto y considera su mensaje original como parte esencial
del Islam. Por eso declaramos una vez más que, para ser musulmán, toda
persona ha de aceptar y respetar a todos los profetas de Dios sin ninguna
discriminación. La importancia general de Jesús en el Islam será discutida,
posteriormente, en otro capitulo.
preocupe por el hombre y le dedica un hueco en su interés demuestra que el hombre no está falto de esperanza ni de auxilio, sino que aprecia y está más inclinado a lo bueno que a lo malo. Incluso, en nuestros propios tiempos la fe firme en Dios y la debida confianza en el hombre aún puede realizar milagros. Para entender ésto correctamente es preciso estudiar a fondo los pasajes apropiados del Corán y reflexionar sobre su significado.
14. El verdadero musulmán cree que la fe no es completa cuando se sigue ciegamente o se acepta sin dudas, a menos que el creyente esté razonablemente seguro. Si la fe debe inspirar la acción y si la fe y la acción han de conducir a la salvación, la fe debe basarse en convicciones inconmovibles sin decepción
o coacción alguna. En otras palabras, la persona que se llama musulmana a causa de sus tradiciones familiares o acepta el Islam bajo coacciones o ciegas imitaciones no es un musulmán íntegro a los ojos de Dios. Un musulmán debe construir su fe sobre convicciones bien asentadas, fuera de toda duda, y por encima de la incertidumbre. Si no está seguro de su fe. Dios le invita a buscar en el libro abierto de la naturaleza, a utilizar sus poderes de raciocinio, y a reflexionar sobre las enseñanzas del Corán. Debe perseguir la verdad indiscutible hasta encontrarla sin duda si es lo suficientemente capaz y serio (ver, por ejemplo, el Corán 2:170; 43:22-24).
Es por ello por lo que el Islam exige convicciones firmes y se opone a la imitación ciega. Toda persona reconocida como pensador auténtico y serio está obligada por el Islam a desarrollar sus facultades en la mayor medida. Pero si una persona carece de medios o no está totalmente segura, debe llegar con sus pensamientos sólo hasta donde sus límites le permitan. Será bueno que esa persona se apoye solamente en las fuentes auténticas de la religión, que son suficientes por sí mismas, sin someterlas a interrogantes críticos de los que es incapaz. La cuestión estriba en que nadie puede llamarse verdadero musulmán a menos que su fe descansen fuertes convicciones y su mente esté libre de dudas. Dado que el Islam sólo es completo cuando se basa en firmes' convicciones y libertad de elección, no puede imponerse a nadie, pues Dios no aceptará esta fe impuesta. Ni tampoco considerará auténtico al Islam si no nace desde dentro o se origina de convicciones firmes y libres. Y puesto que el Islam asegura la libertad de credos, vivieron y siguen viviendo en los países musulmanes muchos grupos no musulmanes que gozan de plena libertad de credo y conciencia. Los musulmanes adoptan esta actitud porque el Islam prohibe la coacción religiosa. "
Es la luz que debe irradiar desde dentro, porque la libertad de elección representa la piedra angular de la responsabilidad. Esto no exime de responsabilidad a los padres ante sus hijos. Ni les permite mostrarse indiferentes ante el bienestar espiritual de quienes dependen de ellos. En efecto, deben hacer cuanto les sea posible por ayudarles a desarrollar una fe fuerte e inspiradora.
Existen varios caminos paralelos para el establecimiento de la fe sobre bases firmes. Tenemos el enfoque espiritual que se fundamenta principalmente en el Corán y en las Tradiciones de Muhammad. Tenemos también el enfoque racional, que eventualmente conduce a la fe en el Ser Supremo. Esto no quiere decir que el enfoque espiritual carezca de racionalidad profunda. Ni tampoco el enfoque racional está privado de espiritualidad inspiradora. Ambos' enfoques se complementan entre sí y pueden dar lugar a un estado de viva interacción. Pero si una persona está suficientemente dotada de cualidades racionales puede recurrir al enfoque racional, al espiritual o a ambos en la confianza de que su conclusión será acertada. Mas si una persona es incapaz de inquirir en profundidad o está insegura de sus poderes de raciocinio, puede limitarse al enfoque espiritual y conformarse con el conocimiento que obtiene de las fuentes auténticas de la religión. La cuestión estriba en que tanto la técnica racional o ambos, cualquiera de ellos conducirá finalmente a la fe en Dios. Todos estos caminos son igualmente importantes y aceptados por el Islam y, si se cana/izan correctamente, llevan al mismo fin, es decir, a la fe en el Ser Supremo (Corán 5 :16-17; 12:109; 18:30; 56:80).
15. El verdadero musulmán cree que el Corán es la palabra de Dios revelada a Muhammad por mediación del Angel Gabriel. El Corán fue revelado por Dios, pieza a pieza, en diversas ocasiones, para dar respuesta a determinadas preguntas, resolver ciertos problemas, zanjar ciertas disputas y orientar mejor al hombre hacia la verdad de Dios y la felicidad eterna. Todas las letras del Corán son palabras de Dios y todos los sonidos que contiene son los ecos auténticos de la voz Divina. El Corán es la prfmera y más auténtica fuente del Islam. Se mantiene y se mantendrá por siempre en su versión árabe completa y original porque Dios se ha preocupado por preservar el Corán, constituirlo en la mejor gura para el hombre y protegerlo contra la corrupción (cf. 4 :82; 15:9; 17:9; 41 :41-44; 42:7,52-53).
Dando testimonio de la conservación divina, el Corán es la única Escritura de la historia humana que ha sido conservada en su versión completa y original sin el menor cambio de estilo ni siquiera de puntuaciones. La historia del registro del Corán, recopilando sus capitulas y conservando su texto no ofrecen ninguna duda a los musulmanes ni tampoco a las mentes de los estudios honrados y serios. Se trata de un hecho histórico que nadie -que respete su saber e integridad -ha .puesto jamás en tela de juicio, cualquiera que sea su fe. El milagro más prodigioso de Muhammad es que si toda la humanidad se pusiera a trabajar conjuntamente no podrra producir nada igual a un capítulo coránico (2:22-24; 11 :13-14; 17:88-89).
16. El verdadero musulmán cree en una clara distinción entre el Corán y las Tradiciones de Muhammad. El Corán es la palabra de Dios, mientras que las Tradiciones de Muhammad son las interpretaciones prácticas del Corán. La misión de Muhammad fue transmitir el Corán tal como lo recibió, interpretarlo y ponerlo plenamente en práctica. Sus interpretaciones y normas dieron lugar a lo que se conoce como las Tradiciones de Muhammad. Están consideradas como la segunda fuente del Islam y deben guardar absoluta armonio. con la primera, es decir, el Corán que es /0. Norma y el Criterio. Si hubiera alguna contradicción o inconsistencia entre algunas de las Tradiciones y el Corán, el musulmán acepta sólo el Corán poniendo en duda todo lo demás porque ninguna Tradición Genuina de Muhammad puede estar en desacuerdo con el Corán u oponerse a él.
--Observaciones----------~-------------
En esta exposición de los artrculos cardinales de la fe islámica, nos hemos apartado deliberadamente del criterio tradicional sobre el tema. No los hemos reducido a cinco o seis; en vez de ello, hemos tratado de incluir tantos principios como fuera posible. Pero hemos de puntualizar que los artículos de la fe antes mencionados se basan y derivan de las enseñanzas del Corán y las Tradiciones de Muhammad. Pudiéramos haber citado más versrculos del Corán y muchas partes de las Tradiciones para confirmar el fundamento de estos artrculos de fe. No se ha hecho asf debido a las limitaciones de espacio. No obstante, el Corán y las Tradiciones de Muhammad son referencias abiertas a cualquier estudio detallado.
Hemos reducido igualmente al rmnimo el uso de la terminologra occidental y el idioma técnico como predestinación, fatalismo, libre albedrro, etc. Se ha hecho con premeditación porque deseamos evitar la confusión y los tecnicismos. La mayor parte de los términos técnicos empleados en religión, entre los pueblos que hablan árabe, conducen al error de interpretación cuando se aplican al Islam y crean impresiones equivocadas. Seda imposible servir el propósito de esta obra si se adoptaran y aplicaran al Islam términos religiosos extranjeros. Si hubiéramos de emplear aqur la terrninologra religiosa foránea, hubiéramos tenido que añadir multitud de acotaciones y comentarios para clarificar la imagen del Islam. Ello hubiera requerido mucho mayor espacio que no nos podemos permitir en las circunstancias actuales. Esa es la razón de que hayamos tratado de explicar las cosas en un lenguaje simple y sencillo, que seguiremos utilizando en el resto del libro.
CAPITULO 11
LOS CONCEPTOS BASICOS DEL ISLAM
El Concepto de la Fe (Iman)
Algunas personas pueden suponer que el hombre se convierte en musulmán cuando confiesa la creencia en la Unidad del Dios Verdadero y en Muhammad como su último Profeta. Sin embargo, tal supuesto está aún distante del pleno significado de la Fe. El pleno significado de la Fe en el Islam no es, en absoluto, algo nominal o meramente formal. La Fe en el Islam es un estado de felicidad, que se adquiere en virtud de actitudes positivas y concepciones constructivas, así como de medidas dinámicas y efectivas.
El Santo Corán y las Tradiciones de Muhammad definen estas medidas necesarias y establecen las normas que constituyen una Fe significativa. Así pues, los verdaderos creyentes son:
Está claro que el verdadero significado de la Fe hace al Islam penetrar, de manera profunda y constructiva, en todos los aspectos de la vida. De acuerdo con el Islam, la Fe auténtica ejerce un efecto decisivo en la suerte espiritual y material del hombre y, también, en su comportamiento personal y social, además de en su conducta política y en su actividad financiera. He aquí algunos ejemplos de cómo describe el Corán a los verdaderos creyentes. El Corán contiene numerosas referencias, como éstas:
"Sólo son auténticos aquellos cuyos corazones se muestran sumisos (y humildes) cuando se menciona el nombre de Dios, quienes sienten que su fe crece y se fortalece cuando se les relatan las revelaciones de Dios, y quienes confran en su Señor, reconocen la oración (tal como se les ordena) y emplean (en la causa de Dios) lo que Nosotros les hemos otorgado. Son aquellos que creen en la verdad. Para ellos existen (elevados) grados (de honor) junto a su Señor y gozarán de generoso sustento" (Corán, 8:2-4)
En cambio, los creyentes y las creyentes son protectores unos de otros. Recomiendan el bien, prohiben lo ilícito, observan la oración, pagan Al Zakat y obedecen a Dios y a Su Apóstol, Dios les tendrá en su misericordia porque Dios es poderoso, prudente.
"Dios prometió a los creyentes y a las creyentes jardines bajo los cuales corren los nos, donde morarán eternamente, asr' como también albergues encantadores, en los jardines del Edén; m.assabed que la complacencia de Dios es aún mayor que ello. Tal será la bienaventuranza (Corán, 9:71-72).
"Son tan sólo creyentes quienes creen en Dios y en su Mensajero y no dudan luego, y sacrifican su hacienda y sus personas por la causa de Dios iEstos son sinceros!" (Corán, 49:15).
Además de estas referencias coránicas, muchas Tradiciones de Muhammad se expresan de modo parecido. As¡ por ejemplo:
"Ninguno de vosotros puede ser un verdadero creyente a no ser que quiera para su prójimo, también creyente, lo que desea para s:".
"Tres son las características de la fe firme, de tal forma que quien las adquiere puede saborear la dulzura de la Fe:
"Quien cree en Dios y en el dia del Juicio Final tiene prohibido causar daño alguno a su vecino, está obligado a ser amable con sus huéspedes ~especialmente con aquellos que son extraños-, debe decirla verdad o, de lo contrario,abstenerse de hablar".
Existen múltiples versículos y tradiciones semejantes a los citados. Pero debe tenerse en cuenta, sin embargo, que las citas recogidas no son, ni pueden ser, las palabras exactas del Corán y de Muhammad tal como se expresa en el texto árabe. La razón es simple. Ningún intérprete, por cultivado y experto que sea, podrá jamás transmitir, en lengua alguna, la fuerza espiritual y el encantador atractivo del Corán. El Corán es -y así lo hizo Dios-inimitable;y queda muy lejos, de la imaginación y de la energía humana, producir nada semejante. Lo que es cier
to del Corán, en este sentido, es tarnbren cierto de las Iradrciones de Muhammad en cierta medida; porque, después del Corán, sus palabras sonlas más concluyentes y elocuentes (1).
--Conceptos de la Rectitud (Birr)----------------
El Islam previene, en todo momento, contra los conceptos y rituales superficiales, contra las formalidades vacías y las creencias ineficaces. Dios explica en un versículo representativo el pleno significado de la rectitud, en los términos siguientes:
lila piedad no sólo consiste en que orientéis vuestros rostros hacia el Levante
o el Poniente, sino que la verdadera piedad es la de quien cree en Dios, en el día del Juicio Final, en los ángeles, en el Libro, en los profetas; en invertir su hacienda en caridades, por amor a Dios, a sus parientes, a los huérfanos, a los menesterosos, a los viajeros, a los mendigos, yen el rescate de cautivos. Quienes observan la oración, pagan Al Zakat, cumplen con sus compromisos contraídos, son pacientes, tanto en la miseria como en la adversidad, o durante el combate. iEstos son los verdaderos creyentes, y estos son los timoratos! (Corán, 1:177).
En este versículo se da una hermosa y clara descripción del hombre recto. Debe respetar todas las reglas saludables y fundamentar sinceramente su vida en el amor de Dios y el amor al prójimo por amor a Dios. Aqui' encontramos cuatro elementos: (1) nuestra Fe debe ser auténtica y sincera.( 11) hemos de estar dispuestos a dar testimonio de ella en obras de caridad y amabilidad con nuestro prójimo,
(111) debemos ser buenos ciudadanos dando apoyo a las instituciones benéficas y a las organizaciones comerciales y (IV) debemos ser constantes e inconmovibles en cualquier circunstancia.
(1) Ver nota (2) en Capitulo I anterior.
Por consiguiente, queda claro que la rectitud no es tan sólo una cuestión de propuestas vacras, Debe basarse en una fe sólida yen la práctica constante. Debe abarcar el pensamiento y la acción de la persona y trascender a su vida interior y exterior, a sus asuntos individuales y comunes. Cuando se establece el principio
islámico de la rectitud, éste lleva la paz al individuo en todas las circunstancias, aporta seguridad a todos los niveles de la sociedad, solidaridad a la nación yesperanza y armoma a la comunidad internacional. ¡Qué apacible y gozosa puede ser la vida, cuando las personas ponen en práctica el concepto islámico de la rectitud! ¿Qué puede haber más tranquilizador que la fe en el Creador Benéfico y el comprometerse en tan valiosa causa? ¿Qué puede haber más humano que mitigar las recónditas ansiedades de los sojuzgados, aliviar los sufrimientos de los explotados y dar respuesta a las necesidades de los desvalidos? ¿Qué hay más metódico y honrado que el cumplimiento de los compromisos, la preservación de la conciencia clara y el mantenimiento de la integridad? ¿Y qué proporciona goces más espirituales que hacer todo ello con regularidad, como algo cotidiano, y por amor a Dios?
--El Concepto de la Piedad (Taquwa) --------------
Lo que se ha dicho acerca de la fe y de la rectitud suele ser cierto en cuanto a la piedad. No es tampoco, en este caso, cuestión de afirmaciones verbales y peticiones cómodas. Es algo mucho más serio. El Corán es, como siempre, nuestra mejor fuente y cuando habla de los piadosos los describe como "aquéllos que creen en el Más Allá, observan la oración y hacen caridad con algo de cuanto les agraciamos y en cuanto fue revelado (Muhammad), quienes creen en lo que te fue revelado y en cuanto fue revelado antes quea ti, y están persuadidos de la vida futura, estos siguen la senda de su Señor y serán los bienaventurados" (Corán, 2:3-5). Piadosos son quienes hacen caridad, tanto en la prosperidad como en la adversidad, que reprimen su cólera, que indultan al prójimo, porque Dios aprecia a los bienhechores, que cuando cometen una obscenidad o se condenan, mencionan a Dios e imploran el perdón de sus pecados (mas, ¿quién sino Dios perdona los pecados?), y no reinciden, a sabiendas, en lo que cometieron; estos, cuya recompensa será una indulgencia de su Señor y jard ines bajo los cuales corren los nos, donde morarán eternamente. iCuán magnrfica será la recompensa de los bienechores! (Corán 3:134-136).
En estos versrculos encontramos que la piedad requiere un empleo adecuado
de la mente,asiéndose a la verdad de Dios y de la vida,un empleo adecuado de la
riqueza, gastando a la manera de Dios en cualquier circunstancia, y un empleo
adecuado de las capacidades espirituales y f'isicas del hombre merced a la obser
vancia de la oración. Exige igualmente un elevado grado de autocontrol sobre la
ira y las emociones propias, una capacidad moral para el perdón y la paciencia y
una urgencia consciente de hacer que el pecador vuelva a Dios con dolor y arre
pentimiento. Ser piadoso es ser un hombre de convicciones auténticas y hermosas,
de determinación y carácter, de voluntad y valor y, sobre todo, ser "un hombre de
Dios. La piedad, la rectitud y la fe consciente se encuentran relacionadas entre SI
y confluyen todas en un sólo cauce. Conducen al Islam y configuran al auténtico
musulmán.
--El Concepto de los Profetas --------------.---
El Dios Misericordioso y Amante ha enviado multitud de profetas en épocas diferentes de la historia. Todas las naciones conocidas han tenido uno o varios profetas de Dios fueron hombres de buen carácter y elevado honor. Fueron preparados y elegidos por Dios para entregar Su Mensaje a la humanidad. Su honradez y veracidad, su inteligencia e integridad, están fuera de toda duda. Fueron infalibles por cuanto no cometieron pecados ni violaron la Ley de Dios; aunque, como mortales pudieron incurrir .en errores no intencionados, en algunos asuntos y decisiones humanas. Su criterio privado no fue siempre necesariamente acertado.
El envío de estos profetas por Dios constituye una clara manifestación del fuerte nexo existente entre el Cielo y la Tierra, entre Dios y el hombre, significa que el hombre puede reformarse y que tiene mucho de bueno dentro de sí. La finalidad del mensaje profético radica en confirmar lo que el hombre ya conoce o puede conocer, y en enseñarle lo que no conoce o no puede conocer por sus propios medios. Consiste, así mismo, en ayudar al hombre a encontrar el camino recto de Dios, en hacer el bien y rehuir el mal. Los profetas representan una elocuente expresión del amor de Dios por Sus Criaturas, y Su Voluntad de conducirlas por el sendero de la creencia y el comportamiento acertados.
Es una manera de subrayar Su Justicia hacia el hombre, porque previamente le muestra su orientación auténtica, haciéndole, después responsable de sus.actos. Advierte al hombre, a través de Sus Profetas, que si su obcecación le impide advertir los peligros de sus malas acciones, su comportamiento se hace objeto de castigo. Todo ello se halla en completo acuerdo con el amor y la justicia de Dios, y con el valor y la capacidad del hombre como responsable ante su Señor.
Tanto el origen como la protección del Mensaje Profético proceden de la fuente del Uno y el Mismo: es Dios. Su objetivo es el de servir a Dios, poner al hombre en conocimiento de Dios y de Sus Divinas Esperanzas, establecer la verdad y la bondad, ayudar al hombre a realizar el auténtico objetivo de su existencia; esto es, a dirigir su vida con una finalidad determinada. Es, en base a esto, por lo que los musulmanes no hacen ningún tipo de discriminación entre los profetas y aceptan sus enseñanzas como consistentes y complementarias. Y es, por esta razón, por la que los musulmanes creen en todos los Libros Sagrados y aceptan a todos los profetas de Dios, como ya se ha mencionado.
--El concepto de la Vida (2) ------~------------
La vida es una brillante demostración de la sabiduría y el conocimiento de Dios, un vívido reflejo de Su Arte y Poder. El es el Dador y el Creador de la Vida. Nada debe su existencia al azar y nadie se crea a sí mismo, ni crea tampoco ser alguno. La vida constituye un valor querido y estimable y ninguna persona sensata y normal desearía perderla por su voluntad. Incluso, aquellos que. se 'sienten desesperados, y ponen fin a sus vidas cometiendo suicidio lento, tratan en el último minuto de recuperar su existencia y desean recibir una 'segunda oportunidad de vivir. La vida le viene dada al hombre por Dios, y El eS el Unico Legitimado para quitar
(2) POr lo que a este concepto se reliere, ver más adelante el concepto del UniversO.
la; nadie más tiene derecho a destruir una vida. Es por ello por loque el Islam prohibe todo tipo de suicidios y autodestrucción y recomienda paciencia y buena fe cuando muere un ser querido. Cuando se ejecuta a un asesino en castigo de sus crímenes, su vida es arrebatada en virtud del derecho de Dios y de acuerdo con Su Ley.
Cuando Dios da la vida al hombre, no le dota en vano de cualidades únicas y grandes facultades. Ni tampoco le carga en vano con determinadas obligaciones. Dios quiere ayudar al hombre a satisfacer el objetivo de la vida como una actividad creativa, y activa, y a saborear las delicias de la existencia con arreglo a la orientación divina. La vida es un valor recibido de Dios, y el hombre un depositario que debe servirse de este valor con honradez y destreza, con respecto hacia Dios y con conciencia de su responsabilidad ante El.
La vida puede asemejarse a un viaje, que se inicia en determinado punto y concluye en un determinado destino. Es una etapa transitoria, una introducción a la Vida Eterna en el Más Allá. En este viaje el hombre es un viajero, y sólo debe preocuparse por lo que es útil para la Vida Futura. Dicho de otro modo, deberá hacer todo el bien que pueda, y estar preparado para viajar en cualquier momento
La vida puede asemejarse a un viaje, que se inicia en determinado punto y concluye en un determinado destino. Es una etapa transitoria, una introducción a la Vida Eterna en el Más Allá. En este viaje el hombre es un viajero, y sólo debe preocuparse por lo que es útil para la Vida Futura. Dicho de otro modo, deberá hacer todo el bien que pueda, y estar preparado para viajar en cualquier momento a la eternidad. Tendrá que considerar su vida en la tierra como una oportunidad, que se le ofrece para sacar el máximo provecho de ella mientras pueda, puesto que cuando le llegue el momento de abandonarla no podrá retrasarse ni un segundo. Expirado su plazo, no podrá hacer nada por prolongarlo. La mejor forma de emplear la vida es, por consiguiente, vivir de acuerdo con las enseñanzas de Dios y convertirla en un tránsito seguro a la Vida Futura de la Eternidad. Puesto que la importancia de la vida, como medio hacia un último fin, es tan grande, que el Islam ha elaborado un sistema completo de reglas y principios que muestran al hombre cómo debe vivirlas, qué debe tomar y qué debe abandonar, qué ha de realizar
o qué ha de evitar, etc. Todos los hombres proceden de Dios Y no cabe ninguna duda de que todos volverán a El. En una de sus afirmaciones fundamentales, el Profeta Muhammad recomendaba, sabiamente, que el hombre se considere un extraño en esta vida, como viajero que transita por el mundo.
--El Concepto de la Religión --~-~~-----------
La religión ha sido objeto de abusos y malas interpretaciones a lo largo de la historia. Así, algunos la han utilizado como medio de explotación y represión,como pretexto para el prejuicio y la persecución; otros, en cambio, como fuente de poder y dominio sobre las masas y las clases superiores. En nombre de la religión se han hecho estallar guerras injustificables, se ha oprimido la libertad de pensamiento y conciencia, se ha perseguido la ciencia, se ha negado el.derecho a la madurez del individuo, degradando así, f1agrantemente, la dignidad y el honor del hombre. Y en nombre de la religisón se han causado, así mismo, injusticias a la humanidad, de las cuales se han derivado muchos perjuicios para la propia religión.
Estos son hechos históricos que nadie puede negar. ¿Pero es ésta la función correcta de la religión, el enfoque acertado de la religión? ¿Puede ser éste el objetivo de la religión?: la respuesta indiscutible es un terminante "no". Hay muchas religiones en el mundo y cada una alega ser la única religión verdadera. Se supone que todas las religiones proceden de Dios para guiar debidamente al hombre. Mas estas pretensiones, contradictorias en sí mismas, han dado lugar a disensiones entre los pueblos, y a vehementes reacciones frente al hecho religioso -en lugar de aglutinar a la humanidad en una hermandad universal bajo el Unico Dios Benevolente Universal-. Esta situación confunde a cualquier observador neutral, tornándole, quizá, refractario a cualquiera de las religiones.
El concepto islámico de la religión es único en el más amplio sentido de la palabra. Es verdad que la auténtica religión debe proceder de Dios para guiar debidamente al hombre. Y es igualmente cierto que la naturaleza humana y las principales necesidades del hombre son, básicamente, las mismas en todo momento. Esta concepción conduce a una conclusión: sólo existe una religión auténtica que procede del Unico Idéntico Dios, para iluminar los grandes problemas humanos de todos los tiempos. Esta religión es el Islam. Convendría, no obstante, tener presente que el Islam no fue enseñado sólo por el Profeta Muhammad. Por el contrario, el Islam ha sido enseñado por todos los profetas anteriores a Muhammad, por los verdaderos seguidores de Abraham y Moisés, así como los de Jesús y de otros, todos ellos fueron llamados Musulmanes. El Islam ha sido, pues, y seguirá siendo, la verdadera religión universal de Dios, porque Dios es Uno e Invariable; y, porque, la naturaleza humana y las principales necesidades humanas son básicamente, las mismas, con independencia del tiempo, lugar, raza, edad, y cualesquiera otras consideraciones.
Desde estas consideraciones, el concepto islámico mantiene que la religión no es sólo una necesidad espiritual e intelectual, sino también una necesidad social y universal. No pretende confundir al hombre, sino guiarle. No intenta envilecerle, sino elevar su naturaleza moral. No trata de privarle de nada útil, ni de agobiarle, ni oprimir sus cualidades; sino de abrirle a los tesoros inagotables del criterio sano y la acción correcta. No busca confinarle en estrechos límites, sino lanzarle hacia amplios horizontes de verdad y bondad. Resumiendo, la verdadera religión debe dar al hombre el conocimiento de Dios, de sí mismo, y del resto del universo. Ello no significa en absoluto una simplificación excesiva de la religión. Veamos su significado:
Cuando se examina atentamente el objetivode la verdadera religión, se observa que ella: satisface las demandas espirituales y manteriales moderadas del hombre. Desata sus complejos y nudos psicológicos, sublima sus instintos yaspiraciones, disciplina sus deseos, transformando así el curso total de su vida. Mejora su conocimiento de Dios -la Máxima Verdad del Universo-y el de su propio ser. Le enseña los secretos de la vida y la naturaleza del hombre, así como el modo en que debe tratarlos con respecto al bien y al mal, respecto a lo justo y lo injusto. Purifica el alma del mal, aclara las dudas de la mente, fortalece el carácter y corrige el pensamiento y las convicciones del hombre. Todo ello, tan sólo puede conseguirse cuando el hombre observa, fielmente, los deberes espirituales y los principios naturales introducidos por la religión.
Por otra parte la verdadera religión educa al hombre y le adiestra en la esperanza y la paciencia, en la autenticidad y la honradez, en el amor a lo justo y lo bueno, en la firmeza y en el sufrimiento, todo lo cual es necesario para el dominio del gran arte de vivir. La verdadera religión asegura, igualmente, al hombre contra los temores y las pérdidas espirituales y le garantiza la ayuda y alianza inquebrantable con Dios. Proporciona al hombre paz, seguridad, y sentidoa su vida.
Esto es lo que la humanidad puede recibir de la verdadera religión y es éste, el concepto de la religi6n en el Islam. Toda religión que no ofrezca estos frutos no es el Islam o, mejor dicho, no es religión en absoluto; y todo hombre, que no obtenga estos beneficios de la religión no es religioso, ni siente temor de Dios. Dios es totalmente veraz cuando afirma en el Santo Corán: en verdad, la religión de Dios es el Islam. Más quienes recibieron el Libro, no discordaron sino por injusticia mútua después de obtener el conocimiento. Pero quien niega las leyes de Dios, sepa que Dioses diestro en pedir cuentas (Corán, 3 :19). Y quienquiera que anhele otro culto, que no sea el del Islam, jamás le será aceptado, y en el otro mundo se contará entre los desventurados (Corán, 3 :85).
--El Concepto del Pecado ------------,------,---
Uno de los terrenos más conflictivos de la existencia humana es el problema del pecado, o el mal en el mundo. Se cree, comunmente, que el pecado comenzó con Adán y Eva durante su vida en el Paraíso. Aquel suceso originó la Calda, marcando desde entonces a la raza humana con el concepto de la culpa, el estigma y la confusión.
El Islam ha adoptado una posición única sobre esta cuestión, posición que no es compartida por ninguna otra religión que conozcamos. El Corán afirma que Adán y Eva fueron encauzados por Dios para habitar en el Paraíso y gozar de sus frutos como desearan, seguros de obtener abundante sustento y bienestar. Pero se les recomendó que no se acercaran a un árbol determinado, con el fin de que se mantuvieran apartados del mal y de la justicia. Satanás los indujo a la tentación y les hizo perder su gozoso estado. Fueron expulsados del Pararse y arrojados a la tierra para vivir, morir y ser llevados finalmente ante el Juicio Final. Habiendo comprendido lo que hablan hecho, sintieron vergüenza, culpabilidad y remordimiento. Pidieron la compasión de Dios y fueron perdonados (Corán, 2:35-38; 7:19-25; 20:117-123).
Este hecho simbólico resulta significativamente revelador. Nos dice que el ser humano es imperfecto y necesitado, aún cuando hubiera de vivir en el Pararse. Pero el pecar o cometer errores como hicieron Adán y Eva, no apaga necesariamente el corazón humano, impide la reforma espiritual ni detiene el desarrollo moral. Antes bien, el ser humano posee sensibilidad suficiente para reconocer sus pecados y deficiencias. Lo que es más importante aún, es capaz de saber a dónde debe dirigirse ya quién debe recurrir en busca de guía. Y, todavía es más irnportante, el hecho de que Dios está siempre dispuesto a satisfacer los sinceros ruegas de quienes buscan Su Ayuda. Es tanta Su Gracia y Clemencia que Su Perdon y su piedad llegan a todos (Corán, 7:156). Una última lectura reveladora del hecho descubre que la discriminación en base al sexo, y la culpa o el pecado hereditarios son extraños al espíritu del Islam.
La idea del Pecado Original o del delito hereditario no tiene cabida en las enseñanzas del Islam. Con arreglo al Corán y al Profeta, el hombre nace en un estado natural de pureza o "fitra", es decir, de Islam o sometimiento a la voluntad y el deseo de Dios. Lo que ocurra al hombre después de su nacimiento esconsecuencia de influencias externas y factores ajenos a él. Para expresarlo en términos del pensamiento moderno, la naturaleza humana es maleable; lo crucial es el proceso de socialización, especialmente el ambiente del hogar. Representa Un papel decisivo en la formación de la personalidad humana y en el desarrollo del carácter moral. Esto no niega a la persona la libertad de elección, ni le exime tampoco de responsabilidad. Antes bien, aligera la pesada carga del delito hereditario o del pecado instintivo.
Dios es, por definición, Justo, Sabio, Piadoso, Compasivo y Perfecto. Ha creado al hombre infundiendo en él Su Propio Esplritu (Corán, 15:29; 32:9; 66:12). Puesto que Dios es el Dios infinito y absoluto y Su Espfrltu la perfección absoluta; puesto que el hombre recibió el Esprrltu de Dios a través dela creación, el hombre está obligado a retener, al menos, una parte de este buen Espíritu del Creador. Esto puede explicar las buenas disposiciones del hombre y sus anhelos espirituales. Pero, por otro lado, Dios creó al hombre para adorarle, no para ser Su igual, rival, la encarnación perfecta o la personificación absoluta de Su Bondad. Ello significa que por muy bueno y perfecto que pueda ser el hombre por la gracia de la creación, carece, con mucho, de la bondad y perfección del Creador. El hombre posee, ciertamente, estas cualidades. Pero están limitadas y son proporcionadas a la naturaleza finita, a la capacidad y responsabilidad del hombre. Ello puede explicar la imperfección y la posibilidad de equivocarse del ser humano.
Ahora bien, la imperfección y la posibilidad de equivocarse no son equivalentes del pecado ni sinónimos del delito -al menos, no en el Islam-. Si el hombre es imperfecto no está falto de ayuda, ni ha sido abandonado por Dios, para que se convierta en víctima de sus deficiencias. Está fortalecido por las revelaciones, cuenta con el apoyo de la razón, está fortificado por la libertad de elección y guiado por varias disposiciones sociales y psicológicas que buscan y alcanzan una relativa perfección. La constante oscilación entre las fuerzas del bien y el mal constituye la lucha de la vida. Proporciona al hombre algo en lo que esperar, ideales que perseguir, trabajo para realizar y papeles para representar. Hace de su vida algo interesante y con sentido, no monótono ni estático. Por otra parte, agrada a Dios ver a Sus Servidores en un estado de victoria espiritual y moral.
Con arreglo a la escala moral del Islam, el hecho de que el hombre sea imperfecto, o falible, no constituye pecado. Forma parte de su naturaleza, como criatura finita y limitada. Pero sí es pecado que prefiera no buscarla poseyendo todas las vías y medios de la perfección relativa. Un pecado es cualquier acto, pensamiento o deseo que (1) sea deliberado, (2) desafle la ley inequivoea de Dios, (3) infrinja el derecho de Dios o el derecho del hombre, (4) sea dañino para el alma o el cuerpo, (5) se cometa repetidamente y (6) pueda evitarse normalmente. Estos son los componentes del pecado que no es innato ni heriditario. Es cierto, sin embargo, que el hombre posee, latente dentro de sí, la capacidad potencial del pecado, pero no es mayor que su capacidad de piedad y bondad. Si él elige que actúen las fuerzas del pecado y no las fuerzas de la bondad, añadirá un nuevo factor extraño a su naturaleza pura. Sólo el hombre es responsable de este factor extraño añadido.
En el Islam existen pecados mayores y menores, por cuanto existen pecados contra Dios y pecados contra Dios y el hombre. Todos los pecados contra Dios, excepto uno, pueden perdonarse cuando el pecador procura sinceramente el perdón. El Corán ha afirmado que el Dios verdadero no perdona el pecado de "chirk" [politersmo}, panteisrno, trinidad, etc.). Pero El perdona todos los demás pecados y perdona a quien El desea. Ahora bien, si el politeísta o el ateo vuelven a Dios, su pecado quedará perdonado. Los pecados cometidos contra los hombres sólo son perdonables cuando el ofendido perdona al ofensor o cuando se aplican las compensaciones y/o castigos adecuados.
En conclusión: el pecado se comete, no es congénito, se produce, no es innato, puede evitarse, no es inevitable. Constituye una violación deliberada y consciente de la ley inequrvoca de Dios. Si el hombre realiza algo como consecuencia verdadera de los instintos naturales, o de móviles absolutamente irresistibles y depresiones incontrolables, ese acto no es pecado en el Islam. De lo contrario, los planes de Dios serían inútiles, y la responsabilidad del hombre vana. Dios espera del hombre que se mantenga dentro de las posibilidades y logros humanos.
--El Concepto de Libertad ----------___,_~----___,_-
Tanto como concepto o como valor, la libertad ha sido negada por multitud de personas, grupos y naciones. Muy a menudo ha sido objeto de abusos y malas interpretaciones. La realidad es que el hombre no puede ser libre en el sentido absoluto de la palabra, en ninguna sociedad humana. Deben existir ciertas limitaciones para que la sociedad funcione ordenadamente.
Aparte de esta idea general,el Islamproclama la libertad, la valora y la garantiza tanto para el musulmán como para el no musulmán. El concepto islámico de la libertad se aplica a todas las actividades voluntarias del hombre en todas las andaduras de la vida. Ya se ha declarado que todo hombre nace libre con arreglo a la "fitra", o un estado natural puro. Esto significa que el hombre ha nacido libre del sometimiento, del pecado, de la inferioridad heredada y las trabas atávicas. Su derecho a la libertad es sagrado, en tanto no infrija deliberadamente la ley de Dios
o profane los derechos de los demás.
Uno de los principales objetivos del Islam es el de liberar a la mente de supersticiones e incertidumbres, al alma del pecado y la corrupción, a la c,.onciencia de la opresión y el temor, e incluso al cuerpo del desorden y la degeneración.
El proceder que el Islam ha impuesto al hombre para conseguir esta meta incluye esfuerzos intelectuales profundos, observancias espirituales constantes, principios morales vinculantes, e incluso normas alimenticias. Cuando el hombre sigue este proceder religiosamente, no puede dejar de alcanzar su última meta de libertad y emancipación.
La cuestión de la libertad en cuanto a la creencia, la adoración, y la conciencia reviste también extrema importancia en el Islam. Todo hombre tiene derecho a ejercer su libertad de creencia, conciencia y adoración. En las palabras del Corán, Dios dice: Nada de imposición en cuanto a religión, porque ya se ha dilucidado la verdad del error. Quien reniegue del seductor y crea en Dios, se habrá aferra... do a la verdad inquebrantable, porque Dios es omnioyente, saplentrslmo (Corán, 2:256).
El Islam asume esta actitud porque la religión depende de late, de la voluntad y del compromiso. Todo ello carecerfa de sentido si fuera impuesto por la fuerza. Además, el Islam presenta la Verdad de Dios en forma de oportunidad y deja al hombre la elección de decidir su propio proceder.EI Corán dice: la Verdad dimana de vuestro Señor; ase pués, quien quiera que crea, y quien no quiera que no crea (Corán, 18:29).
El concepto islámico de la libertad constituye un artrculo de fe, un mandato solemne del Creador Supremo. Se basa en los principios fundamentales siguientes: Primero, la conciencia del hombre sólo se halla sujeta a Dios, ante Quien todo hombre es directamente responsable. Segundo,todo ser humano es personalmente responsable de sus obras y sólo él tiene derecho a recoger los frutos de su trabajo. Tercero, Dios ha delegado en el hombre la r.esponsabilidad de decidir por s( mismo. Cuarto, e.1 hombre recibe gura espiritual suficiente y cuenta con cualidades racionales que le permitan tomar opciones responsables y firmes. Ese es el fundamento del concepto islámico de la libertad y ese es el valor de la libertad en el Islam. Constituye un derecho natural del hombre, un privilegio espiritual, una prerrogativa moral y, sobre todo, un deber religioso. Dentro del marco de este concepto islámico de la libertad no queda sitio para las persecuciones religiosas, los conflictos de clases o los prejuicios raciales. El derecho individual a la libertad es tan sagrado como su derecho a la vida; la libertad equivale a la propia vida.
--El concepto de la Igualdad-----------~------
Un elemento básico del sistema de valores del Islam es el principio de la igualdad o, mejor aún, de la equidad. Este valor de la igualdad no debe confundirse, ni mezclarse, con la identidad o el estereotipo. El Islam enseña que todos los hombres son iguales a los ojos de Dios, aunque no sean necesariamente idénticos. Existen diferencias de capacidades, potenciales, ambiciones, riqueza y as!' sucesivamente. Pero ninguna de estas diferencias puede dar pie para justificar un status de superioridad de un hombre o una raza respecto a otros. El linaje del hombre, el color de su piel, el volumen de su hacienda y el grado de prestigio de que goza, no influyen en el carácter y la personalidad del individuo, .por lo que a Dios se refiere. La única distinción que Dios reconoce es la distinción en la piedad y el único criterio que aplica Dios es el criterio de la bondad y la excelencia espiritual. Dios dice en el Corán:
iOh, humanos!, ciertamente, os creamos de un hombre y de una mujer y os dividimos en naciones y tribus para que os reconozcáis. Por cierto, que el más honrado de vosotros ante Dios es el más timorato; porque Dios es sapiennslmo y está bien enterado (49:13).
Las diferencias de raza, color o condición social son puramente accidentales. No influye la estatura real del hombre a los ojos de Dios. La igualdad no estampoca simplemente cuestión de derechos constitucionales, de acuerdo entre caballeros, o de caridad condescendiente. Es un artfculo de fe, que el musulmán asume seriamente y que debe respetar con toda sinceridad. Los fundamentos de este valor islámico de la igualdad se encuentran fuertemente enraizados en la estructura del Islam. Emana de principios básicos como los siguientes: (1) todos los hombres han sido creados por el Unico y Mismo Dios Eterno, el Supremo Señor de Todo.
(2) Toda la humanidad pertenece a la raza humana y participa igualmente de la descendencia común de Adán y Eva. (3) Dios es justo y bueno con todas sus criaturas. No es parcial ante raza, edad o religión alguna. Todo el universo es su dominio y todos los pueblos son Sus Criaturas. (4) Todas las personas nacen iguales, en el sentido de que nadie conlleva ninguna posesión y todos mueren iguales, en el sentido de que no llevan consigo ninguna de sus pertenencias mundanas. (5) Dios juzga a cada persona conforme a sus propios méritos y de acuerdo con sus propias obras. (6) Dios ha otorgado al hombre, como tal, un título de honor y dignidad.
Estos son algunos de los principios intrísecos en el valor de la igualdad en el Islam. Si se utilizara plenamente este concepto, no habría lugar a perjuicios
o persecuciones. Cuando este mandato divino se cumpla en su totalidad, no serán posibles la opresión ni la exclusión. Conceptos tales como pueblos elegidos y gentiles, razas privilegiadas y marginadas, castas sociales y ciudadanos de segunda clase, quedarán, todos, absueltos y sin sentido.
--El Concepto de la Fraternidad ---'------~---------~
Otro elemento fundamental del sistema de valores del Islam es el valor de la fraternidad humana. Este valor aparece también fundamentado en los mismos principios ya discutidos en relación con la libertad y la igualdad. Además de esos principios anteriores, la fraternidad humana en el Islam se basa en una creencia inquebrantable en la Unidad y Universalidad de Dios, el Adorado, la unidad de la humanidad en los adoradores y la unidad religiosa en el medio de adoración. Para el musulmán Dios es Uno, Eterno y Universal. Es el Creador de todos los hombres, el Proveedor de todos los hombres, el juez de todos los hombres y el Señor sobre todos los hombres, Para El, la condición social, las superioridades nacionales y el origen racial resultan insignificantes. Ante El todos los hombres son iguales y hermanos entre sí.
El musulmán cree en la unidad de la humanidad respecto al origen de la creación, el parentesco original yel destino final. El origen de la creación es el propio Dios. El parentesco común original es el de Adán y Eva. Todo ser humano pertenece a este parentesco y participa de él. En cuanto al destino final, no cabe duda en la mente musulmana de que' será Dios, el Creador, a Quien volverán todos los hombres.
El musulmán cree en la unidad de la religión de Dios. Esto quiere decir que Dios no limita su religión o favores a ninguna nación, raza o edad determinada. Significa, así mismo, que no puede haber contradicción ni diferencias fundamentales en la religión de Dios. Cuando todo esto se interpreta correctamente, no tienen razón de ser la pretendida supremacia, ni la exclusividad presuntuosa. Y cuando esto se inculque en la mente humana, proporcionará al hombre un claro concepto y una sólida base de fraternidad humana. Porque el musulmán cree en la Unicidad de Dios, en la unidad de la humanidad y en la unidad de religión, cree en todos los Profetas y en las Revelaciones de Dios sin discriminación alguna (3).
--El Concepto de Paz -------------------
Para mejor apreciar en qué forma enfoca el Islam la cuestión de la paz, bastará con que analizemos unos cuantos hechos elementales sobre el Islam. La paz y el Islam derivan de la misma raiz y pueden considerarse sinónimos. Uno de los hombres de Dios es Paz. Las palabras finales de las plegarias diarias de todo musulmán son palabras de paz. El.saludo de los musulmanes cuando vuelven a Dios es paz. Las salutaciones diarias entre los musulmanes son expresiones de paz. El adjetivo "musulmán" significa, en cierto sentido, pacifico. En el Islam, el Cielo es la morada de la paz.
Ello demuestra cuán fundamental y dominante es el tratamiento que se da a la paz en el Islam. El individuo que se aproxima a Dios a través del Islam no puede dejar de estar en paz con Dios, consigo mismo y con su prójimo. Recogiendo todos estos valores, colocando al hombre en su debido lugar dentro del cosmos, y contemplando la vida desde la perspectiva islámica, los hombres de buena fe y buenos principios no pueden dejar de hacer, del nuestro, un mundo mejor para recuperar la dignidad humana, alcanzar la igualdad, gozar de fraternidad universal y construir una paz duradera (4).
--El Concepto de Comunidad ----------'--------
La palabra comunidad ha adquirido determinadas connotaciones románticas y nostálgicas unas, despectivas y reaccionarias otras. Pero habida cuenta que intentamos referirnos a los conceptos básicos, limitaremos nuestra exposición a los sigo nificados más primordiales de la palabra comunidad.
En un sentido básico, el concepto de comunidad significa "todas las formas de relación que se caracterizan por un elevado grado de intimidad personal, profundidad emocional, compromiso moral, cohesión social y continuidad en el tiempo... puede encontrarse en... localidad, religión, nación, raza, profesión o (causa común). Su arquetipo... es la familia" (Nisbet, pp. 47-8) (5).
Desde otra perspectiva. una comunidad es un grupo global con dos características principales: (1) lugar donde el individuo puede encontrar la mayor parte de las actividades y experiencias, que le son importantes. (2) El grupo está unido, entre sí, por un sentido compartido de la posesión, as! como por un sentimiento de identidad (Broom & Selznick, p. 31) (6).
La tendencia histórica dominante señala un giro en las relaciones íntimas, profundas, y morales de la comunidad hacia las relaciones utilitarias impersonales y formales de la sociedad masificada. Este giro se ha diversificado en diferentes aspectos, produciendo así consecuencias de gran alcance.
De esta tendencia histórica pueden deducirse determinadas conclusiones. Primero, esta evolución histórica no ha sido totalmente negativa, ni enteramente positiva y constructiva. Las consecuencias, tanto negativas como positivas, han afectado a personas distintas en diferentes grados. Segundo, la sociedad moderna no es ni mucho menos perfecta, quedando aún en ella grandes tareas que. realizar. Tercero, la condición humana no es una causa perdida ni un caso sin esperanza. Existen, ciertamente, crisis y dificultades; sin embargo, la situación no está too talmente fuera de control. Por último, la humanidad se ha hecho más interdependiente y las sociedades humanas están más entrelazadas entre sí. Lo que sucede en un sector de la sociedad afecta forzosamente al resto. Conviene tener esto presente al discutir el concepto islámico de la comunidad.
Debería ser generalmente correcto afirmar que el concepto islámico de la comunidad presenta ciertas características únicas. Estas se refieren al fundamento o la base de la comunidad, su misión y objetivo histórico; su status en relación con comunidades, su identidad, y su continuidad.
La comunidad no se fundamenta -en el Islam-en la raza, nacionalidad, localidad, profesión, parentesco o intereses especiales. No toma su nombre de ningún líder, ni de fundador o suceso alguno. Trasciende las fronteras nacionales y los límites políticos. El fundamento de la comunidad en el Islam es el principio que designa el sometimiento a la voluntad de Allah, la obediencia a Su Ley y el compromiso con Su Causa. En pocas palabras, una comunidad islámica sólo está presente cuando se nutre y alimenta en el Islam.
La comunidad islámica tiene una misión histórica que va mucho más allá de la mera supervivencia, el puro poder, la reproducción, o la continuidad fisiológica. Esta misión aparece descrita en el Santo Corán en los términos siguientes:
"Que constituyais una comunidad (o ummah) que invite al bien, ordene lo justo y destierre lo malo. Ellos serán bienaventurados (3: 104). Sois la mejor nación que jamás haya surgido, porque encomendáis el bien, prohibís lo ilícito y creéis en Dios" (3:110).
El papel histórico de la comunidad islámica debe consistir en la integración auténtica de los virtuosos, los sanos y los nobles. Una verdadera comunidad islámica es el guardián atento de la virtud y el mayor enemigo del vicio. Lo que se espera de la comunidad en &eneral se espera igualmente de cada miembro individual. Ello es asr' por cuanto la comunidad entera es una entidad orgánica, y cada individuo debe rendir cuentas a Allah. El papel de musulmán individual queda perfectamente descrito por las palabras del profeta:
"Aquel de vosotros que observe algo equivocado, debe tratar-de rectificarlo por acción u obra; si no puede, que lo cambie de palabra; si no puede, que se intensifiquen sus sentimientos de desaprobación y condena; este es el grado mínimo de la fe. Podemos ver que esta descripción es sumamente significativa y general.
En esta época, de medios revolucionarios, nadie que se encuentre en sano juicio puede subestimar la trascendencia de nuestras acciones, de nuestras palabras, o, de nuestros sentimientos.
El papel histórico dela comunidad islámica queda reafirmado en el versículo coránico (2:143): .
"Hemos hecho de vosotros una nación moderada, una comunidad bien integrada, una "ummah" equilibrada, para que seáis testigos de los hombres, y para que el Profeta sea testigo de vosotros".
Este papel testimonial resulta altamente significativo y extremadamente exigente. Significa que la comunidad del Islam debe ser ejemplar. Debe establecer las más elevadas normas de actuación y servir de punto de referencia para los demás. Ha de evitar los excesos y las extravagancias, la rigidez estática tanto como la evaporación instantánea. Rallar una vía intermedia de acción, ser constante y coherente, saber lo que hay que aceptar y lo que hay que rechazar; tener principios y permanecer flexible a la vez, es, probablemente, la más dura prueba del carácter humano y de la viabilidad social. Pero es éste el papel de la comunidad islámica y la misión histórica de los musulmanes. Y es este mismo criterio el que cualifica a la comunidad musulmana como la mejor que pueda desarrollarse jamás.
La identidad de la comunidad islámica se centra en los principios del equilibrio consistente, la conducta ejemplar, la unidad de propósitos, reciprocidad de sentimientos, solidaridad y equidad. Son numerosas las afirmaciones del Corán y de la Sunnah a este respecto (por ejemplo, 4:135; 21 :92; 23 :52).
En cuanto a la continuidad de la comunidad islámica, vale la pena mencionar algunos puntos. Los musulmanes están obligados a poner todos los medios para asegurar dicha continuidad. Las reglas de matrimonio y de herencia, los deberes de "Zakat" y "Ha99", los derechos y obligaciones mutuos del parentesco, la conciencia individual y la pertenencia social todos ellos están orientados hacia la saludable continuidad de la comunidad del Islam. Por otro lado, Allah ha prometido proteger esta continuidad de diversas maneras. En primer lugar, ha prometido preservar el Corán y proteger su pureza (15 :9).
Ello significa que siempre existirá una comunidad que siga el Corán; el Corán no carecerá de seguidores aún cuando puedan ser seguidores de otras.escrituras. En segundo lugar, el Islam es una continuación por sí mismo. Cuando un pueblo se ha desviado del camino de Dios, El ha reafirmado Su Palabra, confirmado Su Verdad, y ha encomendado a los nuevos protestas y reformadores que lo llevaran a cabo. Allah (Dios) ha formulado una firme advertencia en el sentido de que si los musulmanes se descarrían del buen camino, serán perdedores; Dios los suplantará por otro pueblo diferente del de los descarriados musulmanes (47:38).
Se advierte, igualmente a los creyentes, que si alguno de ellos. reniega de su fe, Dios creará pronto pueblos a los que amará y le amarán, -humilde con los creyentes y poderoso con los incrédulos, que lucharan a la manera de Dios y no temerán nunca los reproches (Corán, 5 :57).
--El Concepto de Moralidad------------------
El concepto de moralidad en el Islam se centra en torno a determinadas creencias y principios básicos. Entre estos se encuentran: (1) Dios es el creador y la fuente de toda bondad, verdad y belleza. (2) El hombre es un agente responsable, dignificado y honorable de Su Creador. (3) Dios ha puesto al servicio de la humanidad todo cuanto se encuentra en los cielos y la tierra. (4) Por su piedad y sabiduría, Dios no espera lo imposible del hombre, ni le pide cuentas de nada ajeno a su poder. Dios, tampoco prohibe al hombre gozar las cosas buenas de la vida.
(5) La moderación, el equilibrio y el sentido práctico son garantras de elevada integridad y profunda moralidad. (6) Todas las cosas son permisibles, en principio, excepto las designadas como prohibidas, que deben ser evitadas. (7) El hombre es el último responsable ante Dios, y su suprema meta es la complacencia de Su Creador.
Los aspectos de la moralidad en el Islam son numerosos, de largo alcance y de ámbito general. La moral islámica se refiere a la relación entre el hombre y Dios, entre el hombre y su prójimo, entre el hombre y los demás elementos y criaturas del universo, entre el hombre y su intimidad más recóndita. El musulmán tiene que vigilar su comportamiento externo y sus obras manifiestas, sus palabras y sus pensamientos, sus sentimientos e intenciones. En general, su papel es el de defender lo justo y enfrentarse a lo injusto, buscar lo auténtico y abandonar lo falso, apreciar lo bello y saludable y evitar lo indecente. Su meta consiste en la verdad y la virtud. la humildad y sencillez, la cortesra y la compasión, constituyen su segunda naturaleza. Para el Islam, la arrogancia y la vanidad, la rudeza y la indiferencia, son de mal gusto, ofensivas y desagradan a Dios.
La relación del musulmán con Dios es, más específicamente, de amor y obediencia, confianza absoluta y solicitud, paz y apreciación, constancia y servicio activo. Esta moralidad de alto nivel alimentará y reforzará, sin duda.Ta moralidad a escala humana. Asr, en la relación con su prójimo el musulmán debe mostrarse amable con sus parientes e interesarse por el vecino, respetar al anciano y compadecer al joven, ocuparse del enfermo y ayudar al necesitado, socorrer al afligido y acoger al desamparado, alegrarse con el bienaventurado y ser paciente con el descarriado, tolerante con el ignorante e indulgente con el desvalido, desaprobar lo malo y elevarse sobre lo trivial. Debe, además, respetar los légitimos derechos de los demás en la misma medida que lo hacen con los suyos. Su mente debe ocuparse en ideas constructivas y procedimientos serios; su corazón debe latir con sentimientos compasivos y buena voluntad; su alma debe irradiar paz y serenidad; su consejo debe ser sincero y cortés.
El musulmán está moralmente obligado a dar un claro ejemplo de honradez , y perfección, cumplir sus compromisos y realizar bien sus tareas, perseguir el co
nocimiento y la virtud por todos los medios posibles, corregir sus errores y arre
pentirse de sus pecados, desarrollar un buen sentido de conciencia social y alimen
tar un sentimiento de respuesta humana, atender generosamente y sin extravagan
cias al sustento de sus subordinados y satisfacer sus legrtlmas demandas. La natu
raleza y el mundo constituyen para el 'musulmán un campo de exploración y un
objeto de dicha. Debe utilizar sus elemetos y ponderar sus maravillas, contemplar
los como signos de la grandeza de Dios y conservar su belleza, explorar sus mara
villas y descubrir sus secretos. Por tanto, si los utiliza para su servicio como para
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simple deleite debe evitar el exceso y despilfarro. Como agente responsable de
Dios y como depositario consciente que es, ha de estar siempre atento a los demás con quienes comparte el mundo y que le sucederán en el futuro.
Para determinadas situaciones los principios morales del Islam son compromisos positivos que deben cumplirse; en otras, descripciones negativas que deben evitarse. ASI, han sido concebidos para formar en el ser humano un sano juicio, un alma pacifica, una fuerte personalidad y un cuerpo sano. No cabe duda que todos ellos son requisitos necesarios para la prosperidad y el bienestar general de la humanidad. Y para ayudar al hombre a satisfacer estos requisitos, el Islam ha establecido, entre otras cosas, las reglas siguientes:
l. Dar testimonio de la Unicidad de Dios y del mensaje profético de Muhammad, de manera comprometida y consciente;
Las implicaciones morales y sociales de estas reglas se discutirán detalladamente, más adelante.
Además de estas med idas positivas, hay otras que pueden denominarse preventivas y precautorias. El Islam prohibe ciertas cosas referentes a la alimentación, bebida, recreo y sexo, con ánimo de proteger al hombre contra la demencia y la degeneración, la debilidad y la indulgencia, la indecencia y la tentación. Entre éstas se encuentran las siguientes:
Esta Ley de Prohibición ha sido introducida por Dios para el bienestar espiritual y mental del hombre, así como en beneficio moral y material de la humanidad. No es una acción arbitraria, ni una intrusión impuesta por Dios; por el contrario, representa un signo de interés de Dios respecto al bienestar de la humanidad, y una indicación de Su preocupación por el hombre.
Cuando Dios prohibe ciertas cosas, no es porque quiera privar al hombre de algo bueno o útil. Es porque desea protegerlo y permitirle desarrollar un buen sentido de discernimiento, un gusto refinado para las mejores cosas de la vida y un interés continuo por los más altos valores morales. Esto sólo se consigue teniendo buen cuidado del esprritu y la mente del hombre, su alma y cuerpo, conciencia y sentimientos, salud y prosperidad física y moral. La prohibición no constituye, pues, privación sino enriquecimiento; no es supresión sino disciplina; no limitación sino expansión.
Conviene mencionar a este respecto dos principios islámicos, para demostrar que dichas prohibiciones son, realmente, actos de piedad y sabidurra, En primer lugar, ciertas circunstancias extraordinarias, emergencias, necesidades y exigencias permiten al musulmán realizar aquello que, normalmente le está prohibido. No se le debe culpar si deja de observar los preceptos morales de Dios, en tanto existen tales circunstancias, y en la medida en que no puede evitar la situación (ver Corán, 2:173; 5:4). En segundo término, Dios ha hecho de la misericordia su norma de actuación: quien cometa una falta por ignorancia, y luego se arrepienta y enmiende, será perdonado; sepa que El es indulgentísimo y misericordiosrsimo (Corán, 6:54).
En su pasaje trpico, digno de mención, el Corán anuncia las bases y filosofra de una sana conducta moral. El pasaje puede citarse como sigue:
" ¡Oh hijos de Adán! poneos vuestro más hermoso atavío en todo momento y lugar que hagáis oración; comed y bebed pero no cometáis exceso, pues Dios no ama a los inmoderados. DI': ¿Quién ha prohibido los bellos dones que Dios ha producido para Sus siervos y las cosas limpias y puras (que os ha provefdo] para vuestro sustento?". DI': "Esto es para los creyentes mientras vivan la vida de este mundo (y), en particular, para el Día del juicio" Así es como explicamos con detalles los Signos a la gente que entiende. Diles: "Ellos pertenecen a los creyentes en la vida mundanal, aunque los comparten los demás, pero serán exclusivos de los creyentes el día del Juicio Final ". (Corán, 7:31-33).
Los límites de la moralidad en el Islam son tan amplios, e integradores, que combinan, a la vez, la fe en Dios, los ritos religiosos, las observancias espirituales, la conducta social, la toma de decisiones, las actividades intelectuales, los hábitos de consumo, las maneras de hablar y todos los demás aspectos de la vida humana. Dado que la moralidad es un componente tan importante del Islam, el tono moral impregna todos los pasajes del Corán. Sus enseñanzas morales se destacan, reiterativas, en diversos contextos, a lo largo de la Sagrada Escritura. Resultada difrcil hacer una clasificación, razonablemente breve, de estas enseñanzas morales, siguiendo sus citas en el Corán. Cada precepto se menciona multitud de veces en contextos distintos. Aparece, bien como precepto significativo aislado, o como elemento constitutivo de un sistema completo de moralidad, que forma parte, así mismo, de la complejidad de su estructura religiosa.
Desde estas condiciones, los pasajes siguientes deben tomarse, sólo, como selecciones representativas del Corán, dadas e interpretadas por esfuerzos humanos, que adolecen inevitablemente de la perfección de la versión original y completa del Libro.
"iAdorad a Dios y no le asociéis nada! Tratad con benevolencia a vuestros padres, a los parientes, a los huérfanos, a los menesterosos, al vecino próximo como al lejano; al colega, al viajero sin sustento y a vuestros siervos; porque Dios no ama a los presuntuosos, ni a los soberbios; ni a los que tacañean y recomiendan la avaricia a los demás, y ocultan lo que Dios les agració con su bondad;sepan que hemos destinado un castigo ignominioso para los incrédulos; (ni) a los que gastan ostentosamente su hacienda, y no creen en Dios ni en el día del Juicio Final. Todo el que tenga a Satán por colega, iqué pésimo colega!" (4:36-38).
Diles, iOh, Muhammad!: "Venid, para que os dicte loque vuestro Señor os ha vedado: lNo le atribuyáis nada; tratad con benevolencia a vuestros padres; no séais filicidas, por temor a la miseria; porque nosotros os sustentaremos a vosotros y a ellos; No dispongáis del patrimonio del huérfano, sino para acrecentarlo prudentemente, hasta que llegue a la pubertad; dad justamente el peso y la medida. Jamás imponemos a nadie carga mayor de la que puede soportar. Cuando sentenciéis, sed ecuánimes, aunque se trate de un pariente carnal, y cumplid vuestro compromiso con Dios. iHe aquí lo que El os preceptúa para que meditéis!. Y que ésta es mi recta senda. "iSeguidla y no sigáis las demás sendas, para que éstas no os desvíen dela suya!". Esto es lo que El os preceptúa, para que le temáis. (6:151153).
"Por cierto, que Dios perceptúa la justicia, la caridad y la compasión para con los parientes, y veda la obscenidad, lo ilícito y la iniquidad. El os exhorta a fin de que reflexionéis. Cumplid con el pacto de Dios cuando hayáis pactado, y no perjuréis después de haber jurado solemnemente, desde que habéis tomado a Dios por fiador; porque Dios sabe cuanto hacéis. A quien practique el bien, sea hombre o mujer, Siendo creyente, le concederemos una vida placentera y le remuneraremos con un galardón superior a lo que haya hecho" (16:90-91,97).
"Invita a los humanos a la senda de tu Señor, con prudencia y con bella exhortación; refútales de la manera más benevolente; porque tu Señor es el mejor conocedor de quien se desvía de su senda, así como también el más conocedor de los encaminados (16:125).
"L y quién es más afable que quien invita a los demás a Dios, practica el bien y dice: "Ciertamente, soy uno de los musulmanes?". ijarnas podrá equipararse la bondad con la maldad! iRepele el mal con el bien, he quí que aquél -entre tú y él que existe una enemistad-se convertirá en íntimo amigo! (41 :33-34).
"Todo cuanto os fue concedido con efímeros goces de la vida mundanal; en cambio, lo que está junto a Dios es preferible y más perdurable para los creyentes que se encomiendan a su Señor; Que se abstienen de los pecados graves y las obscenidades, y que aún enfadados saben perdonar; Que escuchan a su Señor, observan la oración, resuelven sus asuntos en deliberación y hacen caridad de lo que les agraciamos; Y que cuando son agredidos saben defenderse. Y el delito será expropiado por el talión; mas quien indulte y se reconcilie, su galardón atañe a Dios;
porque no estima a los agresores. Más quienes se venguen cuando hayan sido vejados, no serán culpados. Sólo son culpables quienes injustamente vejen y opriman al hombre en la tierra; éstos sufrirán un severo castigo. En cambio, quien tolere y perdone, sepa que ello es de las predestinaciones eternas" (42:36-43).
"A quien quiera la vida transitoria de este mundo le acortaremos prontamente en él, lo que queramos a quien queremos; luego, le destinaremos al infierno, en el que entrará vituperado, execrado".
"En cambio, quien anhele la otra vida y se afane por obtenerla y además sea creyente, sus afanes serán retribuidos".
"A todos, éstos y aquéllos les agraciamos con las mercedes de tu Señor; porque las mercedes de tu Señor jamás fueron negadas a nadie. i Repara en cómo les hemos distinguido a unos sobre otros! Pero en la otra vida hay mayores dignidades, y más distinciones".
"No atribuyas otra divinidad a Dios; porque serás vituperado, afrentado".
"Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a El; que seáis indulgentes con vuestros padres, sea que uno de ellos, o ambos, llegasen junto a ti a la vejez; no les reproches, ni les repelas, más bien dirígeles palabras afectuosas".
"Y por piedad, sé humilde para con ellos, y dí: "{Oh, Señor mío! "Apiádate de ambos, como ellos se apiadaron de mí que me criaron desde niño".
"Vuestro Señor es el más sabedor de lo que hay en vuestros corazones. Si sois virtuosos, sabed que El es indulgentísimo para con los contritos".
"Y concede a tu pariente lo que le es debido, así como al menesteroso y al viandante, y no seas pródigo; Porque los pródigos son hermanos de los demonios, y Satán fue ingrato para con su Señor".
"Pero si te apartas de ellos no pudiendo socorrerles, con el fin de alcanzar la misericordia de tu Señor, que esperas, háblales afectuosamente".
"No seas avaro ni pródigo (lit: no amarres tu mano al cuello ni las obras en toda su extensión), porque te verás censurado, arruinado".
"Por cierto, que tu Señor prodiga o escatima su merced a quien quiere; porque El está bien enterado de sus siervos y los observa".
"No matéis a vuestros hijos por temor a la indigencia, pues nosotros les sustentaremos lo mismo que a vosotros. Y porque su sacrificio es un grave delito".
"Evitad el adulterio; porque es una obscenidad y mal camino".
"No matéis al ser que Dios os vedó, sino con razón; más en cuanto a quien sea muerto injustamente hemos facultado a su deudo para la represalia; pero que no se extralimite en la venganza, porque ya está defendido".
so
"No dispongáis del patrimonio del huérfano, como no sea para acrecentarlo, hasta que llegue a la pubertad, y cumplid lo convenido, porque lo convenido será reivindicado".
"Y cuando midáis, colmad la medida y pesad en la balanza justa; porque ello será preferible y de mejor consecuencia".
"No sigas lo que ignoras; porque del oído, la vista y la mente, de todo esto, serás responsable".
"Y no te conduzcas con jactancia en la tierra, porque jamás podrás hendir la tierra ni igualar, en su altura, a las montañas".
"Todo esto es malo, detestable ante tu Señor. He aquí lo que de la sabiduría te reveló tu Señor. No atribuyas otra divinidad a Dios, porque serás arrojado en el infierno, vituperado, execrado" (17:18-39).
"Dimos a Lokmán (Lucas) la sabiduría, diciéndole: "iAgradece a Dios!"Pues quien agradece, ciertamente lo hace en beneficio propio;ciertamente Dios es de suyo opulento, loable". Recuérdate de cuando Lokmán dijo a su hijo, exhortándole: "{Oh, hijito mío!. No atribuyas copartícipes a Dios; porque la idolatría es una grave iniquidad". Y recomendamos al hombre benevolencia para con sus padres. Su madre le concibe, pena tras pena, y su ablación es a los dos años. Y le dijimos: "Agradéceme a Mía tus padres, porque el retorno será a Mí. "Pero si te constriñeran a atribuirme lo que tú ignoras no les obedezcas; compórtate con ellos con benevolencia en este mundo, y sigue el camino de quien se vuelve contrito a mi: Luego vuestro retorno será a Mí y entonces os enteraré de cuanto hayáis hecho". "iOh, hijito mío! Por cierto que aunque la cáscara tuviera el peso de un grano de mostaza y estuviera oculta en una roca, ya sea en los cielos ya sea en la tierra, Dios la descubriría, porque Dios es revelador, omnisapiente. " iOh, hijito mío! Observa la oración, encomienda la benevolencia, abstente de lo (ltcito y sufre pacientemente cuanto te suceda; porque ésta es una de las predestinaciones eternas. "Y no pongas mala cara a la gente, ni andes con insolencia por la tierra, porque Dios no estima a ningún arrogante, jactancioso". "Y modera tu andar y baja tu voz, porque la más desagradable de las voces es el rebuzno de los asnos" (31 :12-19)
"iOh, Creyentes! Por cierto que la bebida, el juego, los ídolos y la superstición de la suerte de las flechas son maniobras abominables de Satanás. Evitadla (esa abominación) y prosperéis. El únicó plan de Satanás es crear la enemistad y el odio entre vosotros con el juego y la bebida, y apartaros del recuerdo de Dios y de la oración. ¿No os abstendréis, pues, de ellos?" (5:90-91).
"Y procúrate, con lo que Dios te ha agraciado, la morada del otro mundo; no olvidéis tu parte en este mundo, y haz bien como Dios lo hace contigo, y no siembres la corrupción en la tierra, porque Dios no estima a los corruptores" (28:77).
Estas máximas, seleccionadas, pueden ser defendidas por muchas otras citas procedentes del Corán y de las Tradiciones de Muhammad. Bastan por sí solas para reflejar la moral del Islam. La moral islámica presenta un carácter único en cual
quier circunstancia. Ha sido introducida por Dios no sólo para su admiración ocasional, sino para ser aceptada y cumplida. Tiene como fin, ayudar a la persona a desarrollar su personalidad y cultivar su carácter de la manera más completa, fortalecer sus lazos y consolidad su fidelidad a Dios, la fuente de toda Bondad. La moral islámica no fue nunca concebida para intimidar a la persona y hacerla pasiva o indiferente. Podemos demostrarlo con un ejemplo. Si un musulmán es objeto de agravio u opresión goza de la libertad de defenderse y vengarse de forma adecuada o de perdonar y encomendar a Dios el resultado de su actitud. Sabe que puede adoptar una de estas posturas y sabe también que es mejor para él perdonar . Por ello, cuando perdona lo hace por elección propia, por amor a Dios. Sin embargo, no infringe la Ley ni actúa injustamente cuando se venga; está defendiendo sus derechos, una actitud que constituye un derecho sagrado en SImisma y está ayudando a las autoridades legitimas a establecer el orden y la justicia. Si el Islam pidiera el perdón absoluto como hacen en teorra otros credos, mucha gente indisciplinada se sentirla tentada a hacer el mal y sobrepasar todos los limites. Igualmente, si el Islam pidiera sólo la venganza, como enseñan cruelmente algunos credos, no seria posible la misericordia y la pacincia ni el progreso espiritual y la madurez moral, en cuyo caso desaparecenan muchas buenas cualidades del hom
bre, quedando sin hacerse realidad destacadas actitudes morales.
Es comúnmente sabido que las personas a quienes se enseña a perdonar en todo momento no practica, y probablemente no puede practicar, sus enseñanzas porque ello no redunda en beneficio de la humanidad a largo plazo ni tampoco en beneficio de la propia moralidad. ASImismo, aquellos a quienes se enseña a responder con la más inflexible venganza muestran poco o ningún respeto a las virtudes humanas y se preocupan menos de los valores morales como reglas universales. Pero el Islam, el aliento divino de la naturaleza humana, ha dado las respuestas correctas a los problemas humanos. Para aquellos pecadores que buscan una segunda oportunidad, que pueden mejorar o beneficiarse otorgando perdón, se recomienda y es preferible la indulgencia. Pero se autoriza la represalia equivalente contra quienes pudieran malinterpretar los motivos del perdón o se vieran tentados a proseguir por el camino del mal. La actitud del musulmán es, en cualquier caso, acertada y beneficiosa. Cuando perdona agrada a Dios, conserva su ventaja y contribuye a reformar el delincuente. Y cuando se venga, defiende el derecho, establece el orden y la justicia y ayuda a detener el mal. Entonces, ¿Cuál es la moralidad más sólida? ¿La actitud de la persona que actúa indiscriminadamente como vengador despiadado? ¿O la actitud de un musulmán que cree en la misericordia y la indulgencia y que las otorga en circunstancias extraordinarias? ¿y quién es moralmente justo? l.a persona que perdona porque sabe que no le está permitida la
é
venganza? ¿O un musulmán que perdona conociendo perfectamente que puede vengarse con toda licitud? ¿Cuál es la auténtica indulgencia? ¿La resultante de la coacción externa y de la prohihición de actuar de otro modo? ¿O la resultante de la libertad de elección y de la libertad de acción? no es extraño que los prin
cipios morales del Islam sean. firmes, únicos y adaptables. Son las instrucciones recibidas de Dios, la fuente de toda bondad y moralidad.
--El Concepto del Universo ------------------
En el prólogo expusimos brevemente la posición de los musulmanes y el futuro del Islam en el Hemisferio Occidental. Expondremos en esta parte la posición del hombre en el mundo contemporáneo, la situación humana en general y el concepto islámico del universo o visión del mundo. Esto reafirmará los conceptos ya sometidos a discusión, añadirá algunas nuevas ideas y enlazará las diversas dimensiones del tema a modo de resumen recapitulativo.
La actual situación humana es alarmante, por no decir cosa peor. Reclama preocupación y respuesta activa por parte de todos los hombres de buena voluntad, y amor a Dios. Pero ésto no conduce ni debe conducir a la desesperación ni a la resignación. El esptritu de la esperanza es, y ha sido siempre, para integrantes del Islam (ver, por ejemplo, el Corán, 12:87; 65 :3).
Los problemas y las crisis de vuestra era moderna no son ni exclusivamente actuales, ni peculiares. Son ciertamente difíciles, complejos y angustiosos. Quizá lo sean aún más hoy que lo hayan sido jamás. Pero la diferencia entre esta época y las de siglos pasados consiste, básicamente, en una diferencia de grado, más que de clase. La cada vez mayor complejidad de nuestros problemas contemporáneos puede deberse, en gran medida, a un alza similar y proporcionada de nuestras expectativas y capacidades.
El principal origen de las crisis más difíciles ha sido esencialmente, por muchos siglos y en numerosas regiones del globo, una especie de actidudinflexible, exclusiva e intolerante frente a lo extraño, lo diferente y lo extranjero. Esta orientación fomentó el racismo, el elitlsmo, la intolerancia, el perjuicio y un sinnúmero de actitudes igualmente desagradables.
Son pocos los que pueden negar realmente que la comunidad se enfrenta a una crisis poco común. Esta crisis humana actual parece emanar de un serio desequilibrio entre nuestros progresos externos, extrínsecos, y materiales, y nuestras vacilaciones internas ~intrísecos y morales-. Nada más sencillo que exhortar al mantenimiento de un equilibrio abogando por un "límite intermedio", o combatiendo por el "justo medio" y, sin embargo, nada ha sido más difícil de conseguir. En el pasado, afirmaciones tales como que el hombre no puede vivir sólo de pan fueron, a veces, tan deformadas que implicaban abandono del bienestar material humano. La confianza en Dios ha sido también interpretada erróneamente; se ha tomado a menudo en el sentido de fatalismo impotente o rechazo categórico del libre albedrío y la autorrealización del ser humano. Un exceso de énfasis sobre la espiritualidad, y la resignación, da forzosamente lugar a un mayor hincapié en el materialismo, "libre albedrío", etc. Llevada más allá de ciertos límites, la espiritualidad puede convertirse en superstición y confusión. Del mismo modo, un mayor acento puede cambiar el materialismo en laxitud, el libre albedrío en libertinaje y el racionalismo en mera vanidad. La historia intelectual de los cinco últimos siglos demuestra muy bien estas tendencias.
La escala espiritual ha ascendido y descendido a lo largo de los años de las décadas recientes. En las décadas de los 60 y 70, Yahora en la de los 80, los acontecimientos que se convierten en noticia corresponden a investigaciones insuperadas y sin precedentes del espacio exterior. Resultan igualmente sensacionales las investigaciones nunca vistas en los pliegues internos y recónditos del ser, por muy caprichosas, culturales o neuróticas que aparenten ser.
El desarrollo de estos tipos de investigación, sin igual y sin precedentes, resulta excepcionalmente alarmante. La razón estriba, probablemente, en el hecho de que dos amigos no parecen relacionarse entre síde que no Convergen por sí solos. Por lo que se ve no existe reciprocidad, refuerzo mutuo o fecundación cruzada. Más aún, su precaria y desiquilibrada existencia constituye una constante amenaza para la mayoría de la gente. Puede conducir así, muy bien, a la ambivalencia y la confusión, capaces a su vez de intensificar los problemas de la sociedad yendurecer la suerte del hombre actual. Pero este curso incierto puede cambiar si se reconcilian de algún modo las investigaciones científicas exteriores y las vacilaciones morales interiores. El hombre no sólo vive de pan. Ello es bastante cierto. Pero tampoco vive sólo de la oración. Es a la par que ser político o materialista, un explorador religioso de la santidad.
Ya hemos mencionado que el mundo contemporáneo se encuentra claramente desconcertado ante numerosos problemas, pero se ve igualmente Confundido por los diagnósticos opuestos y por las prescripciones orientadas a resolver esos problemas. Hay quienes cantan la canción popular "lo que el mundo necesita ahora es amor... etc." unos piden un renacimiento del. ser humano. Otros vuelven la mirada al Marxismo, Humanismo, Satanismo o la ciencia, buscando la definitiva solución. No faltan, quienes esperan la llegada de algún futuro salvador. Y esta larga lista no incluye siquiera a los indiferentes, Jos desesperados y los apáticos, que pueden superar de hecho al conjunto combinado de todos los optimistas. Parece ser que la máxima necesidad de nuestros días es la urgente necesidad de "comprensión". Lo que el hombre necesita sobre todo, es comprenderse a sí mismo y su naturaleza, sus capacidades potenciales y limitaciones, su lugar en el universo y las relaciones con sus elementos.
La cuestión estriba ahora en cómo puede ayudar el Islam al hombre a comprenderse, liberar su mente y aclarar su visión honrosa. Para aventurar una respuesta a esta pregunta será necesario tener presentes los conceptos básicos del Islam, que antes han sido expuestos, y elevar algunos otros elementos de su sistema de valores. Este análisis indicará, esperanzadamente, en que medida puede relacionarse al hombre moderno con la problemática contemporánea, y de qué manera se le puede ayudar a abrirse camino.
El principio de la moderación es sumamente característico del Islam. Como mejor se expresa es, probablemente, en la forma en que el Islam contempla la naturaleza humana, el significado de la vida y la idea de Dios. El Islam no se adhiere a la filosofía "humanrstica" unilateral, que casi verifica al hombre y no reconoce nada más después de él . Ni tampoco suscribe el aserto, igualmente unilateral, de que la naturaleza humana es inherentemente viciosa, malvada o pecadora; el Islam rechaza la idea de que la vida sea detestable, brutal, breve y miserable. Pero también niega la idea de que la vida sea un fin por sí misma, placentera y despreocupada. El Islam otorga a la vida un significado positivo, un objetivo. Quedaría devaluada la vida, sobre la tierra, solamente vista en relación al Más Allá. No se preocupa exclusivamente del aquí y el ahora, el hedonísmo del momento y los placeres inmediatos. Ni pasa tampoco por alto el aquí y el ahora, tratando de encontra un futuro paraíso en' el porvernir. Se dirige a la condición humana que vive aqu í aba
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jo, en la tierra, y al destino humano en la vida del mundo futuro. Esta preocupación es, desde luego, relativa; valora cada época de la existencia con arreglo a su efecto relativo en el bienestar general del hombre (Corán, 7:33; 17:18-21; 28:77; 5720-21 ).
Hay un pasaje en el Corán (2:27-39), trpíco entre tantos otros, que contiene algunos de los principios fundamentales del Islam y representa los fundamentos de la visión que del mundo tiene el Islam. Entre estos principios destacan los siguientes:
un doble nivel de responsabilidades. Aquí, como en cualquier otro lugar, el Corán deja muy claro que tanto el hombre como la mujer son igualmente capaces de la virtud y la debilidad, igualmente sensibles e igualmente meritorios (7).
l7I Ver" COnceptode' PecadO ente.io.mente.
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Capítulo 111
LA APLlCACION DE LA FE
Nos proponemos tratar en este capítulo las principales prácticas de la fe establecidas por el Islam. Son las oraciones (Salah), el ayuno (Saum), pagar los tributos (Zakat) y la peregrinación (HaYY). Dios ha ordenado seguir estas prácticas, de forma que sirvan a todos los fines espirituales y satisfagan las necesidades humanas. Algunas de ellas son diarias, otras semanales, unas mensuales, algunas semestrales o anuales, y otras se requieren, por lo menos, una vez en la vida. Así pues, abarcan todos los días de la semana, todas las semanas del mes, todos los meses del año y todos los años de la vida y, sobre todo, marcan todo el curso de la existencia con un toque divino.
Ya se ha mencionado que la fe sin obras, sin practica, lleva a un callejón sin salida, al menos por lo que se refiere al Islam. La fe es por naturaleza muy sensible, y puede resultar sumamente eficaz. Cuando no se practica ni se vive, pierde su vivacidad y poder motivador. Sólo podemos vivificar. la fe, y hacer que sirva a sus fines, a través dela practica. El ejercicio de la fe mantiene su nutrición, supervivencia y eficacia. A cambio de ello la fe inspira al hombre la constancia de su devoción y la persistencia en su práctica. Ello es asr' porque la relación existente entre la fe y la práctica es muy fuerte; sin interdependencia resulta fácilmente compresible. Una persona sin fe carece de una fuente real de inspiración y, por consiguiente, no tiene objetivos válidos que perseguir, para los que a ella aspiran. La vida de semejante persona está falta de sentido, vive el afán de cada d la, lo que no es vida en absoluto. Por otra parte, la persona que confiesa la fe pero no la practica es ilusa y, de hecho, carece de fe, en cuyo caso no es más que un vagabundo perdido e indefenso.
La interrelación existente entre la fe y la práctica, en el Islam, presenta VIvidos reflejos en la entera estructura de la religión, y manifiesta la profunda filosofía de sus enseñanzas. Ellslma no reconoce ningún tipo de separación entre el alma y el cuerpo, el espíritu y la materia, la religión y la vida. Acepta al hombre tal como Dios le ha creado, y reconoce su naturaleza como unión de alma y cuero po. No descuida su naturaleza espiritual; en tal caso sería similar a cualquier animal. Ni tampoco subestima sus necesidades físicas; en tal caso sería un ángel, lo que no es ni puede ser. De acuerdo con el Islma, el hombre se yergue en el centro del curso de la creación. No es puramente espiritual, porque los seres puramente espirituales son los ángeles, ni está más allá de ellos, porque el único Ser que los sobrepasa sólo es Dios. No es totalmente material, ni frsico, porque los únicos seres de esta clase son los animales y demás criaturas irracionales. Por eso, al poseer una naturaleza complementaria, al hombre tiene demandas y necesidades paralelas; espirituales y materiales, morales y físicas. La religión que tiene en cuanta todas estas demandas y necesidades, la religión que eleva la condición espiritual y disciplina los deseos físicos. Y esta es la religión del Islam. El menosprecio de una de las facetas de la naturaleza humana o el trastorno del equilibrio o la persecución de un único objetivo, constltuirran una contradicción abusiva de la naturaleza humana, además de un desafío irresponsable a la misma naturaleza en la que Dios ha creado al hombre.
El Islam no considera a la religión una cuestión personal o una entidad separada del curso general normal de la vida, por cuanto reconoce plenamente la naturaleza humana tal como es y se interesa profundamente por el bienestar esporitual y material del hombre. En otras palabras, la religión carece de valor a menos que sus enseñanzas dejen huellas efectivas en el curso personal y público de la existencia. Por otro lado, la vida resulta vana si no se organiza y dirige con arreglo a la ley divina. Ello explica por qué extiende el Islam su sentido de la organización a todos los aspectos de la vida: comportamiento individual y social, relaciones laborales e industriales, económ icas y poi íticas, nacionales e internacionales, etc. Demuestra igualmente por qué no reconoce al Islam el "secularisrno" o separación de la religión de las transacciones diarias del hombre. La interacción entre la verdadera religión y la vida es un planteamiento vital. He aquí por qué penetra el Islam en todas las facetas de la vida para orientar todas las actividades humanas de manera saludable y segura, aceptable para Dios y benevolente para con el hombre.
Como consecuencia de esta correspondencia necesaria entre la verdadera religión y la vida diaria, el Islam no atiende a la doctrina de "seis días para mi o para el mundo y un día para el Señor". Esta doctrina no lleva a ninguna parte y hace empalidecer y desvanecerse la vivacidad de la religión. Además, refleja una grave injusticia del hombre para con Dios e infringe lesiones dañinas a su alma. Constituye un serio abandono de las necesidades espirituales y morales que son tan importantes, si no más, que los deseos materiales. Desgarra peligrosamente la naturaleza del hombre y semejante desequilibrio es síntoma de degeneración. De modo similar tampoco mejoraría en absoluto si el hombre destinara seis días exclusivamente a la meditación o a la vida monástica y uno para sí mismo. El equilibrio continuaría afectado. La vía natural y lógica es, pues, la ofrecida por el Islam. Al poseer una naturaleza complementaria y por encontrarse en el centro del curso de la creación, el hombre se sumiría en graves dificultades si descuidara su alma
o su cuerpo y si dejara que uno de ellos dominara al otro. La prueba más dura del sentido de la justicia e integridad del hombre así como de su veracidad y fuerza de voluntad, consiste en nutrir a ambos y proporcionarles cuidados de manera sana y bien equilibrada. Y el Islam ha venido para ayudar al hombre a superar esta prueba y para rescatarle con las prácticas regulares de la fe.
--------LAS ORACIONES (SALAH)-------
--La finalidad de la oración -------------------
La oración constituye un pilar del Islam, estando considerada como el fundamento de la religión. Todo musulmán que deja de observar sus oraciones sin excusa razonable comete una grave ofensa y un horrendo pecado. Esta ofensa es tan grave porque no afecta sólo a Dios, lo que ya es suficientemente malo, sino también a la misma naturaleza del hombre. El hombre se siente inclinado por instinto a adorar a los grandes seres y aspirar a metas elevadas. El máximo ser y la meta más elevada de todos es Dios. La oración islámica es la mejor manera de cultivar en el hombre una fuerte personalidad y actualizar sus aspiraciones por vía de un maduro desarrollo. Descuidar la oración es aplastar las buenas cualidades que encierra la naturaleza humana y negar de modo injustificable el derecho a adorar y amar, el derecho a aspirar y ascender, a distinguirse en la bondad y conseguir nobles objetivos. Semejante opresión y negativa constituyen una ofensa muy grave y destructiva. Aquí radica la significación y la vitalidad de la oración en la vida del
hombre.
Conviene tener siempre presente que Dios no necesita la oración del hombre, porque El está libre de toda necesidad. Sólo se interesa por nuestra prosperidad y bienestar en todos los sentidos. Cuando recalca la necesidad de la oración y nos carga con alguna obligación, lo hace con ánimo de arreglarnos; pues todo el bien que hacemos redunda en nuestro propio beneficio y todo delito que cometemos va contra nuestras propias almas. El hombre sigue siendo aquí el centro de gravedad y su interés común constituye la principal preocupación. El beneficio que puede obtener el hombre de la oración islámica es incalculable y la gracia de la oración excede de todo lo imaginable. Esto no es sólo una "teoría" o suposición convencional, es un hecho fascinante y una experiencia espiritual. Aquí tenemos una explicación de la eficacia de la oración islámica:
Analizando la oración islámica y estudiando su naturaleza única, observaremos que no se trata sólo de un ademán físico o de una declamación vacía de la Sagrada Escritura. Constituye una fórmula sin igual y sin precedentes de meditación intelectual y devoción espiritual, elevación moral y ejercicio físico combinados. Es una experiencia exclusivamente islámica en la que cada músculo del cuerpo se une al alma y a la mente para adorar y glorificar a Dios. Resulta difícil para todos expresar con palabras el pleno significado de la oración islámica, si bien puede decirse que es:
bondad.
Esta es la oración islámica y ésto es lo que puede hacer por el hombre. El mejor testimonio de esta afirmación radica en experimentar la oración aprovecharse de sus gozos espirituales. Así sabremos lo que realmente significa.
Las condiciones de la oración
La ofrenda de la oración es obligatoria para cada musulmán, hombre o mujer, que sea:
La oración no es válida si no se cumplen los requisitos siguientes:
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--Las Clases de Oración ---------------------
Las varias clases de oración son las siguientes:
--Las horas de la oración -----~---------------
Todo musulmán, hombre o mujer, debe ofrecer al menos cinco oraciones diarias en el momento debido cuando no hay motivo legítimo para la exención, combinación o retraso temporal. Son:
(1) Los musulmanes de los husos horarios de verano parecen encontrar algunas dificultades y confusión respecto a la hora correcta de la oración comunitaria del viernes (Jum' ah), El problema puede resolverse fácilmente fijando la hora de la oración entre las 1.15 Y 2.30 de la tarde a lo largo de todo el año. De este modo, no será necesario cambiar la hora de invierno a verano. Lo recomendamos firmement~ a nuestros hermanos para que puedan encajarlo en sus horarios semanales como arreglo perrnanente. Idéntico ajuste puede hacerse respecto a las asambleas dominicales de medio dra.
oracion. No obstante, existen calendarios que dicen la hora exacta de cada plegaria. Si no se dispone de ninguno se debe recurrir al mejor criterio de cada uno.
amanecer.
Merece señalarse que el Islam ha establecido las horas de las oraciones de tal manera que nuestro recreo espiritual coincide notablemente con nuestro alimento físico y combina la paz de la mente con el relajamiento de! cuerpo. La oración de las primeras horas de la mañana debe hacerse en el período regular del desayuno; la oración del medio dra coincide con el período de la comida; la oración de media tarde corresponde aproximadamente a la pausa del té o el café; la oración del anochecer se corresponde al último tentempié. Hay que resaltar también que, al observar estas plegarias, el musulmán marca todo el día con un sello espiritual en su comienzo, en su final y a lo largo de todo él. Combina de este modo la religión y la vida, siente la presencia de Dios dentro de él durante todo el día, realiza sus transacciones diarias con un sentimiento espiritual y levanta su prestigio moral sobre cimientos firmes. De esta forma, el musulmán introduce además vitalidad espiritual en todos los aspectos de su vida y la religión aparece en todos los terrenos de la actividad. Surge efecto en tiendas y oficinas, hogares y granjas, fábricas y plantas, etc. Extiende su luz a todos los centros mercantiles y laborales. El horario de las oraciones es ciertamente valioso, porque es obra de Dios y producto del Islam.
Es siempre preferible ofrecer la oración tan pronto sale el sol, no sea que asuntos imprevistos causen retrasos o aplazamientos inesperados. Estas plegarias constituyen pruebas divinas. El premio para quienes las superan es inconmensurable y su goce sobrepasa la imaginación. La felicidad que éstos alcanzan, el alborozo que siente y el honor que reciben no pueden expresarse con palabras. Por el contrario, la falta de participación en ellas constituyen pecado punible. Da lugar a severos castigos, pérdida de bienes espirituales, agorua mental y aislamiento social.
Las oraciones del medio d (a (Zuhr) y de la tarde pueden hacerse juntas, cuanto una persona viaja o se encuentre enferma. La misma permisividad se concede respecto a las oraciones del anochecer (Magreb) y de la noche (Ichaa) (2). .
-La ablución parcial (Wudu') ------------------
Antes de ofrecer la oración uno debe encontrarse en estado de pureza y tener buen aspecto. Es necesario lavar las partes del cuerpo que están generalmente expuestas al polvo, a la suciedad o al smog. Esta operación se denomina ABLUCION (Wudu') y se realiza preferentemente como sigue:
Al llegar a este punto la ablución ha terminado y la persona que la ha hecho está lista para comenzar la oración. Cuando la ablución es correcta, una persona puede considerar que perdura tanto tiempo como pueda, y para tantas oraciones como desee. Pero es preferible renovarla con la mayor frecuencia posible. Es preferible realizarla en el orden citado, aunque también es aceptable si no se sigue este orden. La ablución hecha de ese modo es suficiente para la oración a menos que sea anulada por cualquier causa.
(2) En el primer caso, al juntar las oraciones se adelanta toestablecido. La oraci6nde media tarde se hace ralmente antes de tiempo debido y sigue inmediatamente a la oraclón del medio día. En el sengundo caso, la combinación se hace más tarde. La oración del anochecer se reza en realidad después del mo
mento debido pero inmediatamente antes de la oración de la noche. Esta unión de oraciones puede paliar el temor de los musulmanes que, por motivos legitimas (por ejemplo, viaje, turnos de trabajo, etcJ, no pueden observar todas sus oraciones a su tiempo.
--Anulación de la ablución -------------------La ablución queda anulada por cualquiera de las causas siguientes:
Después que se den cualquiera de estas circunstancias, hay que renovar la ablución para la oración. Además, se empleará el agua después de las evacuaciones naturales porque el empleo de papel higiénico puede ser insuficiente a efectos de pureza así se podrá efectuar la oración.
--Sustituto completo de la Ablución (Tayammum)---------
El "Tayammum" o recurso a la tierra pura puede sustituir a la ablución o incluso al baño. Está autorizado en cualquiera de los casos siguientes:
En cualquiera de estos casos, está permitido hacer el "Tayammum" que se realiza como sigue:
"Tayammum" es una demostración simbólica de la importancia de la ablución, tan vital para la adoración y.la salud. Cuando el Islam introdujo esta ablución repetible, trajo con ella la mejor fórmula de higiene que se anticipó a cualquier otra doctrina espiritual o prescripción médica.
--Facilidades especiales en la ablución ---------------
El Islam ha establecido algunas facilidades con respecto a la ablución. Si se llevan calcetines o medias, y se han puesto después de realizar la ablución, no es necesario quitarlos al renovarla. En lugar de despojarse de ellos, basta con pasar por encima la mano mojada. No obstante, debe quitarse y lavarse los pies por lo monos una vez cada 24 horas. Puede seguirse la misma norma cuando se lleven botas con suela y aspecto limios. De igual manera, si se tiene una herida en alguna de las partes que deben labarse en la ablución y si el lavado de esa parte determinada pudiera resultar perjudicial, está permitido frotar la venda de la herida con una mano mojada.
--La ablución completa (Gusu l/Baño)
En cualquiera de los siguientes casos:
Habrá de bañarse por completo todo el cuerpo incfuido los orificios de la nariz, la boca y la cabeza antes de partir en la oración.
Conviene puntualizar que al comenzar el baño o la ablución debe quedar muy clara la intención de que se realiza con fines de pureza y adoración. As!' mismo, la persona que realice una ablución, parcial o total, deberá combinarla con algunas jaculatorias, que glorifiquen a Dios y Le pidan Su verdadera gu(a. Las formas de estas expresiones aparecen descritas en detalle en los manuales de la religión. Ahora bien, cada uno puede decir sus propias expresiones mejores cuando desconozca los términos exactos. Basta con ello, en tanto en cuanto se digan con sinceridad y para alabanza de Dios.
--La llamada a la oración (Azán)
Una vez hecha la ablución conforme a lo expuesto, el adorador está listo para la oración. Cuando llega el momento de la oración, y según las Tradiciones del Profeta Muhammad, es buena práctica pronunciar ·Ia convocatoria a la oración (Azan), El convocante se queda de pie de cara a la Qiblah (la dirección de la Ka'bah en la Meca), con las dos manos levantadas a la altura de las orejas y dice en voz alta lo siguiente:
(la oración es mejor que dormir, (repetido dos veces). El convocante prosigue después con las partes números 6 'y 7. Esta excepción se hace sólo por la mañana por ser la hora en la que la gente duerme y necesita se le recuerde la oración.
--Entradaen laoración (Iquamah) ----------------
Luego de formulada esta llamada, los adoradores están dispuestos a la oración y la inician con un anuncio denominado "Igamah". Sus frases son las mismas que las de la Azan anterior con dos diferencias:
a} La Iqamah se dice más rápidamente y con voz menos audible y b) justo despues de la parte 5 debe decirse dos veces esta frase:
"Qad Qamati-s-salah"
(La oración está dispuesta). Luego vienen las partes número 6 y 7 para terminar como de costumbre.
--El rito de la oración---------------------
Después de que el adorador ha hecho la ablución y se han pronunciado la "Adhan" y la "lqarnah", la oración comienza de esta forma:
1. La oración del Alba (Salalal Fayr)
En esta oración se rezan primero dos unidades [Raka'as], como superogatorias (Sunnah). Van seguidas de otras dos obligatorias (Fard). Tanto las unidades superogatorias como las obligaciones se dirigen de idéntica manera aunque, al declarar la intención, hay que distinguir entre las dos clases. Esa es la descripción del rito:
Acto 1. El orante está de pie, con reverencia y humildad de cara a la Qiblah, con las manos levantadas hasta los oídos y dece: "Nawaytu Osalli Sunnata SalatiFayr, o Farda Salati-l-Fayr" (declaro mi intención de ofrecer la oración puperogatoria u obligatoria (según sea el caso) ¡ de la rnanaña; "Allahy Akbar" Dios es el más grande de todos. Luego baja los brazos y coloca la mano derecha sobre la izquierda justo por debajo del ombligo (3).
Acto 2. Después dice en voz baja lo siguiente:
"Subhanaka-1-lahumma wa bihamdik wa tabaraka-smuk, wa ta'ala [adduk, wa La lIaha Ghayruk. A'udhu bi-I-Iahi mina-sh-shaytani-r-rajeem. Bismi-I-Iahi-rrah-mani-r-rahhem".
"Gloria a Tí oh Dios, Tuya es la alabanza, bendito tu Nombre ensalzada es Tu majestad y no hay otro Dios sino Tú. Busco refugio en Dios ante el maligno condenado. En el nombre de Dios, el más indulgente, el más misericordioso" (4).
Acto 3. Después, en voz baja o audible, recita el Exordio del Corán (al-Fatihah) seguido de cualquier pasaje del sagrado Libro. (El Exordio y ejemplos de estos breves versrculos y suras aparecerán más adelante en esta misma sección).
Acto 4. Luego dice: "Al-Iahu Akbar" {Dios es el más grande de todos), bajando la cabeza hasta formar un ángulo recto, poniendo las palmas de las manos en las rodillas y diciendo en voz baja:
"Subhana Rabbiya-1-'Azeem"
("Gloria a mi Señor el grande", repetido tres veces). Esto recibe el hombre de Ruku . A continuación recupera la posición erguida con estas palabras: "Sarni' a-1-ahu Liman Harnidah: Rabbana Laka-Hamd" (Dios acepta a cuantos son agradecidos para con El; Señor nuestro, la alabanza sea contigo). Drgase esto manteniendo las manos a los lados.
Acto 5. Eladorador dice luego: "Allahu Akbar", postrándose con las puntas de los dos pies, las dos rodillas, las dos manos y la frente tocando el suelo. Esta es la posición de Sujud y va acompañada de estas palabras:
Subhana Rabbiya-A'La (Gloria a mi Señor el más alto, repetido tres veces).
Acto 6. A continuación, al pronunciar las palabras Allahu Akbar", viene el "Yulus", un breve descanso en posición sentada: el lado exterior del pie izquierdo y las puntas del derecho, que están en posición erguida, tocan el suelo y las dos manos descansan en las rodillas.
(3) Las manos toman esta posición con arreglo a una escuelade la Ley. Otras escuelas prefieren posiciones
distintas. No obstante. se trata de pequeñas diferencias Que no afectan a la validez de la oración. De he
cho, todas ellas están consideradas como conveniencias y facilidades y no como impedimentos y res
(4) Estaparteserecomienda.Noesabsolutamenteesencialparalarealizacióndelaoración.
Después se repite una nueva postración (Sujud), en la misma forma y con las mismas invocaciones que en la primera. Se completa así una unidad (Rak'ah) de la oración.
Acto 7. Terminada la primera unidad, el adoradorse pone en pie para la segunda unidad diciendo "Allahu Akbar" y recita el Exordio (el Fatihah), seguido de un pasaje del Corán como en la primera unidad.
Acto 8. Terminadas la segunda inclinación y las dos postraciones, en la misma forma que la primera, se sienta como en la posición Yulus y recita el Tashahhud con sus dos partes, (Se verá más adelante en esta sección).
Acto 9. Por último, vuelve el rostro al lado derecho diciendo estas palabras: "Assalamu "Alayhum wa rahmatu-l-Lah" (La paz y la misericordia de Dios estén con vosotros). Luego vuelve el rostro a la izquierda repitiendo elmismo saludo.
Asi es como se realiza cualquier oración de dos unidades (Rak'ahs) tanto obligatorias como superogatorias. Pudiendo dirigir correctamente esta oración, todas las demás resultarán muy fáciles. Debe resaltarse que cada movimiento o cada palabra de la oración islámica conlleva un gran significado y simboliza un sentido muy profundo.
--2. La oración del medio día (Salatu-z-Zuhr)---_--------
Consiste en cuatro unidades como "Sunnah", seguidas de cuatro unidades como "Fard" y de otras dos como "Sunnah", El ritmo de la Fardde esta oración es la siguiente:
a) Las dos primeras unidades se realizan de idéntica manera que en la oración de la mañana. Se recita en voz baja el Fatihah y una porción del Corán. Las posturas de inclinación y postración se toman de igual modo.
b) Al recitar el Tachahhud después de la segunda unidad,el adorador se detiene al final de la primera parte para recuperar la posturaelegida.
c) A continuación recita el Fatihat en la tercera unidad, sin añadir ninguna porción del Corán.
d) Cuando concluye la tercera unidad queda en pie para la cuarta, y recita el Fatihah sólo como enla tercera.
e) Después de hacer la inclinación y postrarse, toma la posición sentada de Yulus y recita el Tachahhud con sus dos partes.
f) Luego declama los saludos de paz a la derecha y a la izquierda.
g) El rezo de las dos unidades de la Sunnah es como la oración dela mañana pero en voz baja.
- 3. La oración de media tarde (Salat al Assr) ------------
Consiste en cuatro unidades como "Sunnah" seguidas de otras cuatro como "Fard". Se realizan igual que en la oración del medio día y en voz baja.
--4. La oración de la puesta de sol (Salat al Magreb) ----------
Consiste en tres unidades, como "Fard" seguidas de dos como "Sunnah". Las dos primeras unidades pueden decirse en voz baja o audible;1a tercera en voz baja. Se realiza igual que la oración del medio día o de media tarde, si bien se suprime la cuarta unidad. La postura Sentada del final, siguiente a la declamación del Fatihah, las inclinaciones y las postraciones vienen después de la tercera unidad que termina 'con las expresiones de los saludos de paz. Las dos unidades de la Sunnah se rezan de igual manera que la oración de las primeras horas de la mañana.
--s. La oración de la noche (Salat al Ichaa) -------------
Consiste en cuatro unidades como "Fard ", dos como "Sunnah" y tres como "Ritr" (5) (más elevadas que la Sunnah y menores que la Fard). Las dos primeras unidades de "Fard " pueden decirse en voz baja o audible. Al margen de esto, el rito es igual que el de la oración del medio día o de media tarde. Las dos unidades de la Sunnah se rezan exactamente igual que la oración de las primeras horas de lamañana.
En cuanto a las tres unidades de "witr", siguen el mismo rito que la oración del anochecer con dos excepciones: a) en la tercera unidad "el Fatihah" va seguido de una porción del Corán y b) mientras está de pie después de la reverencia y antes de la postración, el adorador pronuncia estas palabras:
" iOh, Dios! A Ti rogamos y ante Ti nos postramos, nos dirigimos a Ti, y estamos prestos a obedecerte, confiamos en Tu misericordia y tememos Tu castigo, pues Tu condena alcanza a los infieles".
" IOh, Dios! Exalta a nuestro profeta Muhammad y a su pueblo y a sus verdaderos seguidores".
Si no puede expresarse ante Qunut de memoria bast:a con pronunciar unas frases similares hasta conocer a fondo la Qunut. Todas las plegarias de la Sunnah (superogatorias) deben decirse individualmente; es decir, no en asamblea, excepto las oraciones "Id" y "Witr" en el mes del Ramadán.
(5) Existen pequeñas diferencias de interpretación entre las diversas escuelas de la ley. Algunas no requieren witr;otras si lo hacen en la oración de las primeras horas de la mañana con ligeras variaciones. No obstante, está aceptado seguir cualquiera de las escuelas auténticas.
La persona que no haya rezado algunas oraciones Fard no necesita rezar las oraciones Sunnah. Compensará las no rezadas ofreciendo los servicios obligatorios. Tampoco son necesarias las oraciones de la Sunnah si ha expirado el tiempo adecuado para las oraciones Fard acompañantes. Así pues, si una persona pierde alguna oración y desea repararlo de algún modo, sólo tiene que rezar la Fard.
Si un adorador no sabe expresar todas las oraciones en la versión árabe, puede servirse de cualquier otra lengua que conozca siempre que pueda expresar el mismo sentido del árabe. Para hacer más fácil la versión en árabe trasliteramos las palabras.
La oración de la Fard es más deseable que se rece en una asamblea (Jama'ah) dirigida por un Imam. Es mejor que la asamblea se reuna en una mezquita, aún cuando puede hacerlo en otros lugares.
--Las oraciones colectivas (Yama'ah) ---------------
vantarse, se considera integrada desde el inicio de esta unidad determinada. Pero si se une en cualquier otra posición después de la reverencia, ha perdido la unidad y debe compensarla individualmente justo después de que el Imam concluya la oración.
8. Un musulmán no debe desaprovecharla siempre que exista una oportunidad de rezar en comurñdad.La oración comunitaria es una hermosa demostración de unidad de propósito y acción, de piedad y humildad común ante Dios yde verdadera solidaridad entre los musulmanes, de orden público y respuesta mutua.
La congregación islámica es una réplica positiva de los más graves problemas de la humanidad derivados de la descriminación racial, las castas sociales y los prejuicios humanos. En el servicio comunitario del Islam no existe rey ni súbdito, rico ni pobre, blanco o de color, primera o segunda clase, bancos delanteros
o posteriores, asientos reservados o públicos. Todos los fieles están de pie y actúan
hombro con hombro, en la manera más disciplinaria con dependencia de cualesquiera consideraciones mundanales.
--6. La oración del Viernes (Salatu-1-Jumu'ah) -------,--,---
Hasta ahora nos hemos referido a las oraciones diarias. Ahora llegamos a la asamblea semanal dela congregación del viernes. Este servicio es obligatorio para todo musulmán que debe observar las demás oraciones, y cuando no existan excusas razonables para abstenerse de él. Corresponde al viernes de cada semana, y es especialmente importante porque:
l. Constituye la ocasión fijada por Dios para que los musulmanes expresan su devoción do lectiva.
--Puntos principales de la oración ---------------~
Esta oración del viernes se distingue por las características siguientes:
Las cuatro primeras y las dos últimas unidades de la Sunnah pueden ofrecerse en casa. Pueden también ser sustituídas por algunas oraciones obligatorias que no se hayan efectuado en el pasado, y por las que hay que ofrecer compensación.
Todo participante en la asamblea semanal de las oraciones I'd deberá esforse para estar limpio y aseado. Aunque no existen razones obligatorias, para realizar la ablución completa se recomienda tomar un baño para sentirse más fresco y más cómodo.
--Significación de las oraciones del I'd---------------
I'd significa festividad o felicidad periódica. La oración I'd es muy importante para todos los musulmanes. Contiene los méritos de las plegarias diarias ya explicadas, los efectos de la asamblea semanal (Jumu'ah) y las características de las reuniones anuales entre musulmanes. Existen dos l'd. El primero se denomina Idu-I-Fitr (fiesta del final del ayuno). Cae en el primer dra de Shawwal, el décimo mes del año musulmán, después del mes del Ramadán, en el que fue revelado el Corán y que es el mes del ayuno. El segundo se llama ldu-I-Adha (fiesta del sacrificio). Cae en el décimo día de Dhu-I-Hiiiah el último día del año musulmán, después de la terminación de la marcha de Hajf (peregrinación a la Meca), una marcha sumamente devota.
Las fiestas islámicas son únicas en todos los sentidos. No existe nada parecido a ellas, en ninguna otra religión o sistema soclopolúico. Además de sus características altamente espirituales y morales, encierran cualidades incomparables:
vicio de Dios, todos los creyentes fieles recogen los frutos de sus buenas obras en este Dl'a, pues Dios concede Su misericordia y Sus bendiciones en abundancia. La sociedad islámica recoge, por otro lado, las ayudas debidas a la hermandad religiosa y la responsabilidad social, cuyas ayudas son satisfechas en forma de amor, simpatfa e interés mutuo. Todo miembro de la sociedad islámica cosechará sus frutos de una u otra forma. Dios da infinitamente, sobre todo a quienes se preocupan sínceramente del bienestar general de sus prójimos creyentes. Los beneficiarios que no pueden dar, recibirán, además de los enormes dones de Dios, las contribucio
nes de sus benefactores. Todos, ricos y pobres, gozarán de la providencia de Dios de muy diversas maneras, yel Día será ciertamente un buen Día de Recolección.
Ese es el significado correcto de un I'd islámico: un Día de. Paz yAcción de Gracias, un Día de Buena recolección y Notables Logros y un Día de Festiva Rememoración. Un I'd islámico es todo esto, y aún más, porque es un Día de Islam, un Día de Dios.
--La ceremonia de las oraciones del I'd (Salatu-l-I'd)----'------_
el Imam, de forma audible en cada una de ellas, el Exordio y otro pasaje del Corán.
En la misma cita, el Sagrado Corán afirma que Dios no está interesado ni re.ibe la carne o la sangre de las oblaciones; a El le interesa y acepta solamente la oiedad de Sus adoradores. Es preciso recalcar que las oraciones del I'd no sustituyen las oraciones obligatorias de las primeras 'horas de la mañana (Fajr) y no pueden ser sustituidas tampoco por ninguna otra plegaria.
El Takbiir que se pronuncia antes de las oraciones de ambos l'ds, y después de las celebraciones ordinarias, ofrecidas durante los tres días siguientes al segundo I'd, recibe el nombre de Takbeeru-Tashreeq. Dice lo siguiente:
Alahu Akbar, (tres veces). La IIha illa-L-Lah. Allahu Akbar (dos veces) Wa liI-Lahi-l-hamd...
Dios es er"más grande (tres veces).
No hay más Dios que el único Dios verdadero.
Dios es el más grande (dos veces) y Suya es la alabanza.
Dios es ciertamente el más grande.
Suya es la alabanza desinteresada.
Gloria a El dra y noche.
No hay ningún dios más de Dios, el único Dios verdadero.
El cumplió su promesa, ayudó a su sirviente (Muhammad), dio a sus soldados una clara victoria e intrigió una decisiva derrota a los enemigos aliados. No hay más dios que Dios y la adoración sólo es para El, con devoción sincera, aunque los infieles estén disconformes con ello.
lOh, Dios! exalta y bendice a nuestro profeta Muhammad, Al pueblo de nuestro profeta Muhammad, A los compañeros de nuestro profeta Muhammad, A los partidarios de nuestro profeta Muhammad, A las esposas de nuestro profeta Muhammad, A los descendientes de nuestro profeta Muhammad, y saluda a todos ellos con abundante paz.
--Reducción de la oración ------------------
--Horas en las que está prohibida la oración -------------
El musulmán tiene prohibido hacer las oraciones obligatorias o superogatorias en:
--Compensación para las oraciones retrasadas ------------
--Las oraciones Tarawih
Son éstas unas características especiales del mes del Ramadán. Vienen a continuación de las oraciones de la noche (' Ichaa') Consisten en ocho o veinte unidades (Rak'ahs}, rezadas de dos en dos, con una breve pausa entre cada dos unidades. Es mucho más recomendable hacerlas en comunidad y antes de la Witr, que es la ultima parte de la oración de la noche.
---Invalidación de las oraciones -------------------
Toda oración queda invalidada y anulada, por uno cualquiera de los actos si· guientes:
Toda oración que resulte invalidada deberá repetirse correctamente.
--Las oraciones Fúnebres (Salatu-l-Janazah)-----------
segunda parte del Tashahud (desde" 'Alahumma sali 'ala Sayyidina Muhammad" hasta el final).
8. A continuación reza la tercera Takbir diciendo "Alahu Akbar" sin alzar las manos, y dirige su súplica (Du'a') con cualesquiera palabras adecuadas que conozca, preferiblemente estas:
,iOh, Dios! concede el perdón a nuestros vivos y nuestros muertos, a los presentes y a los ausentes, a nuestros jóvenes y a nuestros mayores, a nuestros varones y a nuestras mujeres".
"iOh, Dios! a quién quiera de nosotros que otorgues la vida, ayúdale a vivir en el Islam y a quién quiera de nosotros que hagas morir, ayúdale a hacerlo en la fé".
,. IOh, Dios! no nos prives del don de la paciencia por su pérdida, y no nos sometas a mortificaciones por él".
"Bismi-Lahi wa bi-l-Lahi wa 'ala Milati Rauli-Lahi Sala-l-Lahu 'Alayhi wa Salman".
"En el nombre de Dios y con Dios, y siguiendo la Sunnah (Tradiciones) del Enviado de Dios, para quien son las bendiciones y la paz de Dios".
Además de éstas, pueden ofrendarse otras plegarias adecuadas.
Si el difunto es un niño aún no llegado a la pubertad, la oración es la misma, si bien después de la tercera Takbeer y en lugar de la larga súplica, los orantes recitan estas palabras:
"Alahumma-j'alhu lana faratan wa j'alhu lana dhukhra, wa j'alhu lana shafi'an wa mushaffa'a".
"{Oh, Dios! haz de él (o de ella) nuestro. precursor y haz que sea para nosotros la recompensa y un tesoro, haz de él nuestro abogado y acepta su intercesión".
Toda la oración fúnebre se realiza de pie.
Siempre que pase junto a un cortejo fúnebre, se trate, o no, de un musulmán, todo musulmán debe permanecer de pie, por respecto al muerto.
El hombre lava al hombre y la mujer lava a la mujer. La mujer puede lavar
a su esposo y el hombre o la mujer pueden lavar a los niños pequeños. Las manos del que lava deben estar cubiertas. con guantes, o con un paño, durante el lavatorio, y las partes púdicas del cadáver deben lavarse sin mirarlas.
La tumba se hará y se señalará con sencillez. El cadáver se cubre con sábanas de algodón blanco de material ordinario. Toda extravagancia, al construir la tumba o el vestir el cuerpo con finos trajes, o similares, no es islámica. Es falsa vanidad y un derroche de medios, que pueden emplearse de muchas maneras útiles.
Tampoco es islámica la costumbre de algunos musulmanes norteamericanos consistente en ofrecer un copioso y costoso banquete al enterrar al difunto; es un despilfarro irresponsable de dinero y un gasto, quepodrra proporcionar inmensos beneficios, empleados de otro modo.
--Observaciones generales sobre las oraciones ------------
Como ya se ha señalado, la mente del musulmán debe estar siempre ocupada con el recuerdo de Dios y su lengua ha de pronunciar constantemente palabras de alabanza y gloria a El. Además de las mencionadas formas de oración, existen otras muchas ocasiones en las que el Profeta Muhammad recomienda expresamente la plegaria. Esas ocasiones son éstas:
En tiempos como estos, se recomienda al musulmán rezar, durante tanto tiempo como desee.
Hay, además otros momentos en los que pronuncia ciertas expresiones sin recurrir, por ello, a las formas prescritas de la oración ordinaria. Con tales fórmulas se expresan gratitud a Dios y reconocimiento a Sus favores, esperanza en El y confianza en Su ayuda, recuerdo de El y súplica de su misericordia. Entre estos momentos, se encuentran:
.6. El momento de iniciar un viaje o llegar a una ciudad.
Se recomienda al musulmán que en caso de una de estas ocasiones recuerde a Dios con palabras adecuadas yoportunas, que expresen sus sentimientos y su solicitud.
Existen determinadas oraciones para estos momentos, pero puede emplearse cualquiera conocida, en tanto cuanto cante las alabanzas de Dios y nos recuerde Su nombre. He aqui' algunos ejemplos especrficos que pueden utilizarse corno modelo adecuado:
Ha llegado ya el momento de hacer referencia al Fatihah, al Tashahhud ya algunos breves pasajes del Corán.
1. El Fatihah (Apertura o AI-Hamd) ---------------Esto puede interpretarse así: En el nombre de Dios, graciabilísimo y Misericordioso. Alabado sea Dios, creador del universo. Graciabillsimo y Misericordioso. Soberano del dra del Juicio. Sólo a TI adoramos y a Tí imploramos.
Indícanos el sendero recto.
El sendero de quienes agraciaste, no el de los execredos, ni el de los extraviados.
Amén.
2. ElTachahud---------------------
a) Primera parte
A Dios sea dada toda reverencia, toda adoración y toda santidad.
La paz sea contigo, oh Profeta y la misericqrdia de Dios y Sus bendiciones.
La paz sea con nosotros y con todos los virtuosos siervos de Dios. Doy testimonio de que no hay dios sino Dios, y doy testimonio de que Muhammad es Su siervo y Su enviado. (Esta parte se recita después de la segunda unidad de cada oración que está formada de tres o cuatro unidades y, después, el adorador queda de pie durante la tercera unidad).
b) Segunda parte
Interpretación: iOh, Dios! ensalza a nuestro profeta Muhammad y al pueblo de nuestro profeta Muhammad, como ensalzaste a nuestro profeta Abraham y al pueblo de nuestro profeta Abraham. y bendice a nuestro profeta Muhammad y al: pueblo de nuestro profeta Muhammad, como bendeciste a nuestro profeta .Abraham y al pueblo de nuestro profeta Abraham; en verdad, Tu eres glorioso y digno de alabanza. (Las dos partes del Tashahhud se recitan en la última unidad que termina cada oración. La oración se completa al terminar la segunda parte seguida del saludo de paz. La segunda parte solamente se recita en la oración fúnebre, después de la tercera Takbeer},
3. Breves pasajes del Corán -------~~--'-----------Interpretación: En el nombre de Dios, graciabillsimo, misericordioso Di: "Dios es Unico,
Dios es Eterno, Jamas engendró, ni fué engendrado, 82
y es incomparable" (Corán, 112).
b)
Interpretación:
En el nombre de Dios, graciabilísimo y Misericordioso
Por (la señal del) tiempo (a través de las edades)
En verdad, el hombre está extraviado
Salvo los creyentes que practican el bien, se aconsejan mutuamente la verdad y se recomiendan la paciencia (Corán, 103).
Uno de estos breves. pasajes se recita después del Fatihah en cada una de las dos primeras unidades. En la tercera y cuarta unidades sólo se requiere recitar el Fatihah.
El Corán abunda en pasajes cortos y sencillos. Todo musulmán debe hacer algún esfuerzo para aprender de memoria tantos pasajes como pueda. Debe también leer y estudiar las instrucciones del Corán. La lectura del Corán es por sí una elevada expresión de adoración y un provechoso momento de devoción.
---------EL AYUNO (SAUM)---------
Otra característica moral y espiritual, única del Islam, es la institución prescrita del Ayuno. Definida literalmente, ayunar significa abstenerse "completamente" de alimentos, bebidas, relaciones sexuales íntimas y tabaco, desde antes del amanecer hasta el anochecer, durante todo el mes del Ramadan, el noveno mes del año Islámico. Pero si limitamos el significado del Ayuno Islámico a este sentido literal, cometeríamos un triste error.
Cuando el Islam introdujo este precepto, sin par, plantó un árbol continuamente creciente, de infinita virtud e invalorables frutos. He aquí una explicación del significado espiritual del ayuno islámico:
to del hombre ni le obligue a observar la abstinencia. Lo guarda por agradar a Dios y satisfacer su propia conciencia, siendo fiel en público y en privado. No hay mejor manera de cultivar en el hombre una firme conciencia.
8.Muestra al hombre una nueva forma de ahorrar inteligentemente y gastar con acierto, porque el comer menores cantidades, o menos comidas, gasta normalmente menos dinero y esfuerzo. Y esto es un beneficio espiritual basado en la economía y en los presupuestos domésticos.
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toda la sociedad musulmana, al observar el mismo deber, en igual maneta, en idéntico momento, por los mismos motivos y para el mismo fin. Ningúnsociólogo puede decir que haya habido un período alguno de la historia algo comparable a esta hermosa institución del Islam. Los pueblos han aclamado a través de los tiempos destacados valores, unidad, hermandad, igualdad, pero ¡Qué poco eco ha recibido su voz, y qué escaso éxito han obtenido! ¿Dónde puedenencontrar sus metas, sin la luz guiadora del Islam?
12. Es un mandato divino de autocontrol y seguridad en uno mismo para mantener la dignidad y la libertad humana, para alcanzar la victoria y la paz. Estos resultados nunca dejan de manifestarse como realidad viva, en el corazón de la persona que sabe mantener el ayuno. Cuando ayuna correctamente ejerce el control de sí, domina sus pasiones, disciplina sus deseos y resiste todas las tentaciones del mal. Ello le pone en situación de tranquilizarse, de restaurar su dignidad e integridad y conseguir la libertad frente a la esclavitud del pecado. De esta manera, consigue la paz interior, que es la fuente de la paz permanente con Dios y consecuentemente, la paz con el universo entero.
Al llegar a este punto alguien puede sentir la tentación de formular una objeción: si sucede todo esto con el ayuno islámico y si este es el panorama que presenta el Islam, ¿Por qué no viven los musulmanes en una situación utópica? Sólo podemos contestar a esta objeción diciendo que los musulmanes han vivido y han gozado de la utopía en una determinada época de su historia. La realización de esa utopía fue un fenómeno de triunfo único en la historia de la humanidad. Decimos único porque ninguna religión o sistema social, distinto al Islam, ha podido nunca dar cumplimiento a sus ideales en realidad. La utopía de otras religiones y sistemas sociales ha quedado siempre confinada a la categoría de teorías ode sueños, y pensamientos anhelantes -a veces definidos, a veces vagos, a veces próximos, lejanos la mayor parte del tiempo-o Pero la utopía del Islam se materializó, se puso en práctica, y consiguió el éxito con plena capacidad. Enun sentido humano y práctico ello significa que la utopía del Islam puede establecerse de nuevo aqu í mismo, en esta tierra, y que se fundamente en cimientos sólidos y principios viables.
Las razones por las que no se realiza actualmente la utopía islámica son muchas fácilmente explicables. Más para centrar nuestra discusión a la institución del ayuno podemos decir que muchos musulmanes, por desgracia para ellos, no observan el ayuno o, en el mejor de los casos, adoptan la actitud dela indiferencia. Por otra parte, la mayoría de quienes lo siguen no se dan cuenta desu auténtico significado y, por consiguiente, obtienen muy poco beneficio de él o de hecho ningún beneficio en absoluto. Es por eso por lo quejos musulmanes de hoy, en conjunto, no disfrutan los privilegios reales del ayuno.
Además, alguien puede afirmar que lo que proclama el ayuno islámico se da
también en otras modalidades de ayuno, como la Pascua Judra, la Cuaresma Cristia
na la modalidad gandhiana, etc. Entonces, ¿por qué estas pretensionesarbitrarlas de
los musulmanes, en cuanto a su tipo de ayuno?
A estas personas y a todas aquellas que así pudieran pensar esa quienes dirigimos nuestra respuesta. La difamación de alguna religión divina, va. contra nuestros principio religiosos y contra nuestra ética como musulmanes. Otros pueblos no sienten pudor al cometer estos delitos irresponsables, pero nosotros los musulmanes no, porque sabemos que una vez sumidos en este bajo nivel de moralidad o más bien de inmoralidad quedamos virtualmente fuera de las filas del Islam. Conocemos también que la institución del ayuno es tan vieja como la vieja historia y que fue ordenada por Dios a los pueblos anteriores al Islam, igual que ha sido ordenada por El a los musulmanes. Pero desconocemos -y no creemos que conozcan muchos la forma exacta, o las maneras adecuadas, en las que ordenó Dios esos otros tipos de ayuno. Ahora bien, en aras de la verdad y de la curiosidad satisfecha, podemos justificar nuestros argumentos comparando esta institucióndellslam con los demás tipos de ayuno.
--El ayuno desde una perspectiva comparativa -----------
El ayuno no islámico exige sólo la abstinencia parcial de ciertas cosas materiales. Pero el tipo islámico va acompañado de mayor devoción y adoración, de mayor caridad y estudio del Corán, de sociabilidad y actividad más abundantes, de autodisciplina y conciencia despierta más acusadas. En conjunto, el musulmán que ayuna se siente una persona distinta. Es tan puro y limpio interior como exteriormente, y su alma es tan clara que se considera próximo a la perfección, debido a su proximidad a Dios.
4.A nuestro leal saber y entender, y basándonos en la experiencia diaria, otras. religiones y filosofías morales enseñan al hombre que no puede alcanzar sus metas éticas ni entraren el Reino de Dios, en tanto no desarraigue de sí los atractivos mundanos. Resulta; por tanto, necesario que ese hombre se aparte de sus intereses mundanos, desatienda sus responsabilidades humanas y recurra a cierta ciase de autocastigo o severo ascetismo, del que el ayuno constituye el elemento esencial. El ayuno de esta natualeza,con personas de este tipo, puede emplearse -y ha sido empleado -como pretexto para justificar la humillante retirada del curso normal de la existencia. Pero el ayuno en el. Islam no implica un divorcio con la vida sino un matrimonio dichoso con ella, no una retirada sino una penetración con arma.s espirituales, y no un abandono sino un enriquecimiento moral.
El ayuno islámico no separa la religión de la vida diaria, no disgrega el alma del cuerpo. /'110 rompe, armoniza. No disuelve, transvasa. No desintegra, sino que llena un vacío y revive.
5. El calendario del ayuno islámico constituye también un fenómeno sorprendente. En otros ámbitos, el tiempo de ayuno se halla vinculado a un determinado momento del año, de forma sumamente. inflexible. Pero en el Islam el momento del ayuno llega con el mes del Ramadán, el noveno del año. El calendario islámico tiene carácter lunar y los meses transcurren con arreglo alas diversas posiciones de la luna. Ello quiere decir que durante un período limitado de número de años, el ayuno islám ico abarca las cuatro estaciones principales del año y avanza y retrocede entre el verano y el invierno a través del otoño y de la primavera, de forma rotativa. La naturaleza del calendario lunar es tal que el mes del Ramadán tiene lugar, por ejemplo, en Enero de un año, en Diciembre de otro, y en cualquier momento a lo largo de los años sucesivos. Esto indica en un sentido espiritual que el musulmán disfruta de la experiencia moral del ayuno a varios. niveles, y paladea sus sabores espirituales en diversas estaciones y climas variables, a veces en los días cortos y fríos del invierno, a veces, en los largos y cálidos del verano y, a veces, entre ellos. Así, esta variedad de experiencias se presenta, en todo momento, como rasgo impresionante de la vitalidad de la intuición islámica. Se nos presenta, así mismo, como infalible expresión de disposición, dinamismo, y adaptabilidad por parte del creyente musulmán. Es, ciertamente, un factor saludable y notable de las enseñanzas del Islam.
--El período de ayuno-----------------"-----
Se ha dlcfio ya que el período de ayuno obligatorio en el mes de Ramadán. El período dirario de observancia comienza antes de romper el día y termina inmediatamente después de ponerse el sol. Existen normalmente calendarios precisos que dicen la hora exacta pero, a falta de esas facilidades, se deben observar las posiciones del sol y consultar el reloj, los periódicos locales, las oficinas de información atmosférica, etc.
El ayuno del Ramadán es obligatorio para todo musulmán responsable y sano (Mukalaf). También, se recomienda firmemente en otros momentos, siguiendo las Tradiciones del profeta Muhammad. Entre ellos están los lunes y jueves de cada semana, unos pocos días de cada mes en los dos meses que anuncian la llegada del Ramadán, es decir, Rajab y Sha'ban, y seis días después del Ramadán a continuación del Día 'Eedu-1-Fitr. Reconforta también ayunar cualquier día de cualquier mes del año, excepto los días I'd y viernes, en los que no debeayunar ningún musulmán. No obstante, podernos repetir que el único ayuno obligatorio es el.del Ramadán -que puede durar 29 o 30d(as, según las posiciones de la luna -. Este es uno de los pilares del Islam, y toda omisión en su observancia, sin excusas justificadas, constituye un pecado merecedor de servero castigo.
Conociendo lo que el ayuno puede hacer por el hombre, Dios ha ordenado, corno alternativa, el ayuno de tres días a cada uno que corneta perjurio. Del mismo modo, si alguien repudia a su esposa y no cohabita con ella, corno sise tratara de su madre -una vieja costumbre preislámica -, debe pagar por su negligencia e irresponsabilidad. Corno alternativa expiatoria de este pecado está obligado a observar el ayuno de dos meses consecutivos. (Corán, 2:183485; 58:1-4) (7).
--¿Quién debe ayunar?---------------------
El ayuno del Ramadán tiene carácter obligatorio para todo musulmán, hombre o mujer, que reunaestas condiciones:
1. Encontrarse en buen estado mental y físico, lo que significa estar sano y capacitado.
2; Ser mayor de edad, haber llegado a la pubertad y poseer capacidad de discernimiento, lo que se produce normalmente alrededor de los 14 años. Debe estimularsea los niños menores a iniciar esta práctica, a niveles sencillos, para que cuando cumplan la edad de la pubertad se encuentren, mental y físicamente, preparados para observar el ayuno.
--Exención del ayuno -------------------.,..--~
Las anteriores condiciones excluyen las categorías siguientes:
(7) Es interesante observar que la expiación por romper un juramento sincero consiste en alimentar o vestir a diez personas indígenas. Si eso no es posible, el ofensor deberá liberar a un esclavo o devolver le la libertad. Si tampoco es posible, le queda el último recurso de ayunas tres días (Corán, 5:921. En caso de emplear palabras irreflexivamente, esa costumbre preislámica de _mal gusto, la primera obliga· ción del infractor esliberar a un esclavo o pagar su libertad. Si susmedios no alcanzan para ello, ayunará
dos meses consecutivos'. Peroquien no pueda soportar el ayuno deberá a limentar a sesenta meneste
rOSOS O repartir sesenta comidas normales entre los pobres. Hay otras ocasiones en las que se requiere
o recomienda el ayuno para reemplazar las tareas de difícil realización (Corán, 58:1-4 cf-2:1961.
guirlo después día por día.
Conviene entender que, en este caso como en todos los demás compromisos islámicos, debe quedar muy clara la intención de que esta acción se toma por obediencia a Dios, en respuesta a Su mandato y por amor a El.
La ingestión intencionada de comida o bebida, el fumar, o la indulgencia con cualquier relación sexual íntima y, el dejar que algo pase de la boca a las partes interiores del cuerpo, anula el ayuno de cualquier día del Ramadán. Y si ello se hace de forma deliberada sin ninguna razón legítima, el castigo consiste en observar el ayuno durante sesenta d (as consecutivos o, como segunda alternativa, alimentar suficientemente a sesenta pobres, además de observar un ayuno de tantos días cuentos fueron interrumpidos.
Cuando se rompe el ayuno en Mas que no sean los del Ramadán por una razón legítima como las clasificadas bajo el título "exención" anterior, la persona en cuestión deberá compensar ese ayuno más adelante tantos Mas cuantos no fueron guardados.
Si, por error, alguien hace algo que rompe un ayuno normal, su observancia no queda anulada y sigue siendo válido siempre que cese de hacerlo en el momento en que se dé cuenta de ello.
A la terminación del ayuno del Ramadán, debe repetirse la caridad especial conocida como Sadqatu-1-Fitr (Caridad del Cese del Ayuno).
--.Recomendaciones generales ------------~-----
El profeta Muhammad recomienda enérgicamente se sigan estas normas, especialmente durante el Ramadán:
~. Ser extraordinariamente cauto en el empleo de los sentidos, la mente, y, especialmente, la lengua; abtenerse de charlas banales y chismosas y evitar todos los movimientos sospechosos.
------------(Zakat)------------
Otra institución excepcionalmente notable y pilar fundamental sobre el que descansa el Islam es el Zakat. No conocemos la existencia en cualquier otra lengua de un equivalente a la palabra coránica Zakat y del significado que conlleva. No es sólo una forma de caridad, ni limosnas, impuesto o diezmo. Ni tampoco es simplemente una expresión de amabilidad; es todo ello combinado y mucho más. No setrata sólo de una deducción de un determinado porcentaje de la propiedad de uno, sino un enriquecimiento abundante y una inversión espiritual. No se refiere simplemente a una contribución voluntaria a alguien o alguna causa ni un impuesto gubernamental que pueda llevarse una persona inteligente y despierta. Antes bien, se trata de un deber impuesto por Dios y asumido por los musulmanes en beneficio de la sociedad en conjunto. La palabra coránica Zakat no incluye sólo caridad, limosnas, diezmo, gracia, impuesto oficial, contribuciones voluntarias, etc., sino también todos los motivos morales, espirituales y de amor a Dios. Esa es la causa de que no pueda haber equivalente al término Zakat, debido a la suprema originalidad del Corán, el Libro Divino de Dios.
El significado literal y simple de Zakat es puereza. La significación técnica de la palabra designa la cantidad anual que debe distribuir en especie, o en dinero, un musulmán con medios, entre los legrtimos beneficiarios. Sin embargo, el sentido religioso y espiritual del Zakat es mucho más profundo Y vivo, aSI como su valor humanitario y soclopolrtíco. Veamos a continuación una explicación de los efectos trascendente del Zakat:
1. El Zakat purifica la propiedad de las personas con recursos, aligerándolas de aquellos incrementos que ya no le pertenecen, los incrementos que deben distribuirse entre los debidos beneficiarios. Cuando debe pagarse el Zakat, un determinado porcentaje de la riqueza deberla distribuirse inmediatamente de la forma correcta, porque ya no pertenece al propietario la posesión moral o legal de ese porcentaje. Si no lo hiciera aSI, estará reteniendo, obviamente, algo que nole pertenece. Eso es corrupción y pura usurpación desde todo punto de vista, .tanto moral como espiritual, legal y comercial. Significa que el porcentaje retenido de rnanera ilegúlrna convierte en impuro y compromete la totalidad de los bienes. El capital puro y las posesiones honradas son los.primeros requisitos de la prosperidad permanente y las transacciones honestas.
--La cuota del lakat --------------------_
Todo musulmán, hombre o mujer, que tenga al final del año más de 35.000 pesetas aproximadamente en efectivo, o en artrculos de comercio, debe dar la Zakat a razón del dos y medio por ciento, como mlnimo. En el caso de disponer de la cantidad en efectivo la cuestión no es dificil; mas, cuando una persona posee riqueza en stocks o artículos. comerciales, debe evaluarla al final de cada año, de acuerdo con el valor normal, y dar el lakat a razón del mismo porcentaje del dos y medio por ciento del valor total de la riqueza. Si su inversión se cifra en bienes inmuebles, como edificios e industrias, la cuota del lakat se calculará .sobre el total neto de los ingresos, y no sobre el valor total del conjunto de los bienes. Pero, si comercia o pone a la venta edificios y casas, la cuota del lakat se calculará sobre el valor total de todas las propiedades. Del mismo modo, cuando alguien sea acreedor y la persona deudora sea solvente, se pegará el Zakat con arreglo a la cantidad que ha prestado, pues sigue siendo una porción de su riqueza garantizada.
Hay que recordar, en todos los casos, que sólo se paga por el saldo neto. El Zakat corresponde al saldo neto después de haber pagado sus gastos personales, sus estipendios familiares, desembolsos necesarios y los créditos debidos.
Es preciso recordar también que la cuota del 2'5 %representa sólo un mínimo, en momentos de emergencia, o cuando aumentan las necesidades, no existe límite; cuanto más se da, mayor beneficio reciben todos los interesados. La distribución del Zakat sirve a todos los fines para los que se lanzan numerosas campañas de captación de fondos. El fondo de el Zakat sustituye a todos los demás. Es cierto lo que se dice de que hubo épocas en la historia de la administración islámica en la que nadie estaba facultado a recibir el Zakat; todos los súbditos -musulmanes, cristianos y judíos -del basto imperio islámico poseían lo suficiente para satisfacer sus necesidades, y los mandatarios tenían que depositar los cobros de el Zakat en el tesoro público. Ello indica que cuando se cumple correctamente la ley de la Zakat se reducen las necesidades de los ciudadanos y se enriquece la hacienda pública, en tal medida que no puede haber necesitados ni pobres, disponiéndose además de enormes superávits.
El inagotable poder de esta eficaz medida de interés público deriva del hecho de que constituye un precepto divino, un mandato recibido del mismo Dios. No se trata de una cuestión personal, ni de una contribución voluntaria; es, más bien, una obligación de cuyo cumplimiento será cada uno responsable directo ante Dios. Habida cuenta de que la Zakat debe exigirse en interés común, por ser legislación establecida por el mismo Dios, ningún musulmán está autorizado a descuidarla. Cuando no se observa correctamente, las autoridades legítimas del Estado deben intervenir, en nombre del pueblo, para confirmar la institución y comprobar su justo cumplimiento.
--Los justos receptores de la Zakat -'----------------
El Sagrado Corán clasifica los justos receptores del Zakat del modo siguiente:
El receptor merecedor del Zakat es aquel que no cuenta con nada para sa
tisfacer sus necesidades o posee poco (menos de 35.000 pesetas al terminar el año). Si alguien dispone aproximadamente de 35.000 pesetas o más debe ser contribuyente, no receptor del Zakat. Cuando un receptor recibe su cuota y encuentra que es suficiente y le queda un saldo próximo a las 35.000 pesetas, no debe aceptar nada más. Ha de devolver cuanto reciba para dárselo a otros receptores más apropiados.
El Zakat puede distribuirse directamente a personas de una o varias de dichas clases, o a organizaciones de bienestar que cuiden de ellas. Puede repartirse, igualmente, en forma de becas a investigadores y estudiantes musulmanes brillantes y prometedores, o en forma de subvenciones a organizaciones del bienestar e instituciones de servicio público, que patrocinen tales causas.
Un musulmán pobre incapacitado o inválido goza de preferencia ante el sano, capaz de procurarse algunas ganancias. El contribuyente deberá servirse del mejor criterio para encontrar a los beneficiarios más merecedores.
Los impuestos que pagamos actualmente a los gobiernos no sustituyen este deber religioso. Debe considerarse como obligación especial y pagarla por separado aparte de los tributos gubernativos. Ahora bien, los musulmanes de Norteamérica, por ejemplo, pueden beneficiarse de las leyes fiscales, que permiten ciertas deducciones para obras benéficas. Deben pagar su Zakat a los beneficiarios merecedores y reclamar después las cantidades pagadas como deducciones legales adecuadas.
El contribuyente no debe buscar el engreimiento o la fama al cumplir este deber. Lo hará con la máximareserva posible, para no ser víctima de hipocresra o vanidad, que invalida todas las buenas obras. No obstante, si la divulgación de su nombre o el anuncio de su contribución pueden animar y estimular a otros, es correcto hacerlo.
El Zakat tiene también carácter obligatorio respecto al ganado y los productos agrrcolas. Las cuotas pagaderas por este concepto varran de un caso a otro y requieren discusión detallada. Por eso cabe pedir al lector que consulte las complejas fuentes de la religión y la ley.
-------lAPEREGRINACION (HA YY}------
El último pilar y una de las más hermosas instituciones del Islam es Hayy
o peregrinación a La Meca. Al Hayy es obligatoria, al menos una vez en la vida, para todo musulmán hombre o mujer, en buen estado mental, financiero y físico. El musulmán en edad responsable, que goce de buena salud y sea económicamente capaz y solvente, debe realizar Al Hayy por lo menos una vez en su vida. Por seguridad financiera entendemos en este caso que debe contar con medios suficientes para cubrir sus propios gastos y los de las personas a su cargo y para pagar sus deudas, si las tiene, hasta poder llegar al término de Al Hayy.
Al Hayy es otra característica única del Islam. Ha sido prescrita por Dios para servir múltiples fines, entre los que se encuentran los siguientes:
monoteísmo desde el tiempo de Abraham, y de que continuará siendo el centro del Islam, la religión del monoteísmo puro, hasta el final de los tiempos.
En la realización de Al Hayy puede observarse fácilmente que se trata de un medio de enriquecimiento espiritual y fortalecimiento moral, un medio de intensa devoción experiencia desciplinaria, una manifestacíon de intereses humanitarios y conocimeinto inspirador -todo ello reunido en una sola institución del Islam-.
Sería bastante largo describir las reglas y los pasos seguidos durante Al HaYY. No serán objeto de discusión en este lugar. El lector que desee conseguir más detalles puede consultar las obras elaboradas sobre el tema. No obstante debe señalarse que siempre hay disponibles guias preparadas para facilitar adecuadas instrucciones a los peregrinos durante toda la peregrinación de Al Hayy.
Conviene resaltar también que Dios es el único destinatario de todo este camino de devoción. Los musulmanes viajan a La Meca para gloria de Dios, no para besar una piedra ni adorar a un hombre o a una semidivinidad. Besar o tocar la Piedra Negra de la Ka'bah es una acción facultativa, no una obligación ni unaprescripción. Quienes besan o tocan la Piedra Negra no lo hacen porque despositen su fe en ella, o la atribuyan cualidades supersticiosas. Su fe descansa sólo en Dios. Besan o tocan o apuntan a la Piedra simplemente como demostración de respeto o como símbolo de amor al profeta Muhammad, que colocó la Piedra en los cimientos de la Ka'bah, cuando su reconstrucción. Este hecho ofrece significación especial. Describe a Muhammadcomo un hombre concebido para la paz. Cuando la Ka'bah se encontraba en vras de reconstrucción, algunos años antes del advenimiento del Islam, la Piedra debía colocarse en sus cimientos. Los cabecillas de tribus mantuvieron reñidas disputas a causa de quien sería el que tendría el honor de restaurar la Piedra. Esto supuso una cuestión muy grave y las sombras de la guerra civil se cernieron sobre el santo lugar. La piedra fue muy reverenciada por los cabecillas, aunque no era más que un fragmento de roca. Esta reverencia puede atribuirse al hecho de que la Piedra estaba relacionada con el profeta Abraham, el gran antepasado de los árabes y de que era, quizá, la única piedra dura que quedaba de la antigua estructura del Edificio Sagrado. Sea como sea, la Piedra carece en absoluto de significación por lo que el Islam y a los musulmanes se refiere.
Dado que los cabecillas no consiguieron resolver sus disputas, acordaron que resolviera la cuestión el primero en llegar. Este fue Muhammad. Decidió envolver la Piedra en un paño y pidió a los litigantes que la conservaran y reedificaran, de tal forma que cada cabecilla tuviera parte en la operación. Satisfechos por esta sabia decisión, la llevaron a efecto inmediatamente. Así concluyó la disputa y se mantuvo la paz. He aqu í la moraleja de la historia de la Piedra Negra. Por ello, cuando los peregrinos la besan o la señalan con reverencia, lo hacen en recuerdo de Muhammad, el sabio pacificador. Esto puede aclararse mediante una comparación. Es natural que un buen patriota que regresa del exilio, o. que un soldado que vuelve del campo de batalla, haga ciertas cosas al llegar a las fronteras de su amado país natal. Por ejemplo, puede besar la tierra, o abrazar con profunda emoción a los primeros compatriotas que encuentra, o mostrar reverencia por las señales divisorias de su país. Esto se considera normal y apreciable, más nadie pensaría que el patriota o el soldado adore a la tierra o verifique a sus compatriotas o atribuya determinadas cualidades divinas a las señales linderas. El cornportarnien
to de los peregrinos debe interpretarse de manera similar. La Ka'bah de La Meca es el centro espiritual del Islam y la patria espiritual de cada musulmán. Cuando el peregrino llega a La Meca, sus sentimientos serán los de un patriota que regresa del exilio, o de los de un soldado que retorna triunfador de una batalla decisiva. No se trata de una interpretación figurativa. Corresponde a los hechos de la hlstoria, Los primeros musulmanes fueron expulsados de su tierra y obligados a vi· vir en el destierro durante años. Se les negó el derecho a la adoración en la Ka'bah, la morada más sagrada de Dios existente. Cuando volvieron del exilio la Ka'bah constitu ía su principal destino. Entraron gozosamente en el sagrado santuario, destruyeron todos los ídolos e imágenes que allí se guardaban y completaron los ritos de la peregrinación.
Esta interpretación está ilustrada por algunas experiencias poco comunes de gente extraordinaria. Así, por ejemplo, un famoso escritor húngaro huyó de su país invadido, llevando con él un puñado de tierra. Los anales literarios registran que el escritor encontró el mayor consuelo y el más vivo regocijo en ese puñado de arena. Fue su fuente de inspiración y símbolo de esperanza de que volvería finalmente a una patria libre (8).
Del mismo modo, la CBS preparó y televisó un documental titulado "Los Palestinos" el sábado 15 de Junio de 1974. En él, un rico comerciante que escapó del terror sionista en Palestina, fue entrevistado en su muy elegante domicilio de Beirut. Al recordarle su buena suerte en el exilio sonrió señalando un pequeño frasco medio lleno de tierra. Después añadió que lo había traído consigo de Jerusalén en el momento de su huida, y que para él era más valioso que todo cuanto poseía y que renunciaría a todas sus pertenencias por regresar a Palestina, su tierra natal. Resulta aún más significativo que la familia de aquel hombre expresara con mayor énfasis sentimientos más profundos. No resulta en absoluto sorprendente que este hombre respresente a otros muchos semejantes a él, y que ese pequeño "tesoro de arena" se convierta en algo muy especial, incluso sagrado, en los años venideros.
En un sentido más tangible, la Associated Press informó el14 de Octubre de 1973 que "se rindieron los últimos puntos de resistencia israelíes en el margen oriental del Canal de Suiez, y 37 soldados judios, cansados y sucios, fueron conducidos en barcas al cautiverio; a través del canal... algunos soldados egipcios, emocionados por la liberación final de este último foco de resitencia (la línea Bar-Lev] "agarraron puñados de arena y los introdujeron en sus bocas. Otros besaron el suelo" (Dispatch Observer, p. 2A).
Más recientemente, la misma agencia de noticias, informando sobre el retorno de prisioneros sirios de guerra, dijo que el primer hombre en descender del avión "se sentó en una camilla sobre los muñones de sus piernas amputadas... "Las piernas no significan nada. Estamos dispuestos a entregar nuestra alma..." grito. A continuación insistió en que le levantaran de la camilla y le posaran en tierra para poder inclinarse y besar el suelo:' (Dispatch Observer, 2 de Junio de 1974,p. 3A).
(81 Le( este relatO durante los años 50 v. con gran pesar para mi. no puedo localizar la procedencia exacta ni recordar el nombre del escritOr.
La Piedra Negra debe contemplarse desde esta perspectiva humana. Y es a la luz de estas experiencias humanas, vividas en circunstancias extraordinarias, como se comprenderá mejor su significado.
--Observaciones finales ---~----------------
La visita a la tumba del Profeta Muhammad en Medina (Madeinah) no constituye obligación esencial para que Al Hayy sea válida y completa. Pero es siempre aconsejable, y se recomienda firmemente, que todos los que puedan llegar a Medina visiten la tumba del Profeta, en señal de respeto al máximo maestro que ha conocido la humanidad.
Debe recordarse que el momento culminante de Al Hayy lo determina la ofrenda de un sacrificio, de una oblación dirigida a Dios para celebrar la terminación de ese viaje de devoción, y la entrega de comida a los pobres para que puedan gozar del regocijo universal del día I'd. Esta obligación no es sólo asumida por los peregrinos, sino por todos los musulmanes adinerados en cada rincón del mundo.
Algunos musulmanes han planteado la seria cuestión de que se sacrifican tantos animales durante la temporada de Al Hayy que se desperdician enormes cantidades de carne. El calor, la falta de instalaciones refrigeradoras, el transporte inadecuado y el exceso de suministro de carne en pocos días dejan inservible, o sin aprovechar, la mayor parte de esa carne. Se trata de una situación nueva con problemas nuevos. El musulmán consciente desea saber qué deberá hacer en este caso.
No es necesario enzarzarse en debates legalistas acerca de las doctas opiniones de respetables eruditos religiosos, tanto clásicos como contemporáneos. Pero, hemos de recordar que el Islam no tolera despilfarros de ningún tipo o grado; que propugna dar prioridad a la mayor necesidad y tolera el "mal menor", que actúa siguiendo un sistema de prioridades, que van de las más importantes a las menos, y de las menos a las más indeseables; este planteamiento resulta a la vez útil y adaptable. Basado en estos principios, el problema puede resolverse con facilidad. La solución hay que deducirla del espíritu del Islam, siempre que pueda desviarse ligeramente de algunas interpretaciones literales. La solución puede llevarse a efecto por etapas y a varios niveles.
En primer lugar, los musulmanes deben hacer todo cuanto puedan por facilitar instalaciones adecuadas de refrigeración, para que el excedente de carne pueda conservarse y ser utilizado por los pobres, dentro y en torno a los santos lugares, durante todo el año. Así mismo, deben realizarse también esfuerzos por transportar el excedente de carne a los musulmanes necesitados, allá donde se encuentren. Los animales del sacrificio pueden ser muertos en La Meca, enlatando o congelando la carne para ser transportada después a cualquier parte del mundo donde existan musulmanes necesitados. También, la carne sobrante puede venderse, empleando el dinero con fines caritativos a escala-local; regional, nacional o internacional. Son medidas prácticas, que los musulmanes deberían hacer realidad, inmediatamente, que se dilapidará el sobrante de carne, podrá retrasar o anticipar la fecha del sacrificio. Podrá elegir el momento y lugar adecuados para evitar despilfarros. O hacer caridad para una causa legítima, pagando el valor en dinero del animal que hubiera sido sacrificado en La Meca durante los días de Al Hayy (9).
Una última observación se refiere a la cuestión del sacrificio y su simbolismo actual. Como ya se expuso en el epígrafe relativo a los "['d", no es la carne ni la sagre lo que agrada a Dios. Es la expresión de gratitud hacia El, la afirmación de la fe en El, aquél hecho histórico según el cual se ordenó al profeta Abraham (Ibrahim) que ofreciera a su hijo en el sacrificio, una orden que ambos estaban dis
puestos a obedecer sin vacilaciones. Pero la vida del hijo fue perdonada y rescatada por un macho cabrío. La ofrenda del sacrificio se ha convertido en celebración anual para conmemorar la ocasión y dar gracias a Dios por Sus favores. Han circulado dos versiones sobre cuál de los hijos de Abraham debía ser sacrificado, si Ismael (Ismail) o Isaac (Ishaq).
Los musulmanes creen que fue Ismael (Ismail), y no Issac (Ishaq), quien debía ser sacrificado, en respuesta al mandato divino. No obstante, fue redimido después de que él y su padre estuvieron dispuestos a obedecer la orden de Dios. Existen, al menos, veinte argumentos que justifican esta creencia. No obstante, ninguno de ellos pretende empequeñecer el papel histórico de los Hijos de Israel, ni la luz y la sabidurra que les fue entregada por el profeta Moisés. Por el contrario, el Corán lo pone de manifiesto en numerosas aseveraciones (por ejemplo, 2:40-47; 7:137; 17:2;40:43;45:16.
Entre estos argumentos encontramos los siguientes:
(9) Existe una exposición muy versada del último gran Imam Máhmud Shaltoot en su Al-Fatawa (Cairo: al-Azhar University Press, 1959), pp. 152"160. Desentimos con todo respeto de ciertos puntos de esa afirmación. Pero no podemos decir que nuestra opinión representa la única posición islámica auténtica;
semejante actitud sería .presuntuose por no decir irresponsable-.Pero .eetamos en condición de expresar lo siguiente: En la medida en que se relaciona la institución de Al Hayy con al vida social, corresponde a la rama de la Chariah Hev islámica) Que se denomina Mu·amalat (transacciones humanas). Esta rama de la ley complementa la que secree comúnmente pertenece la institución de Al HaYY. Sin embargo, las dos ramas son inseparables, y puede decirse que AI'Hayy,forma partede la Mu'amalat en un sentido muy slqrúf icativo. Reconociendo esa dimensión social de Al Hayy y el problema práctico del despilfarro de tantos alimentos, dinero y esfuerzos necesarios, deber(amos reinterpretar la normativa de.l sacrificio de taimado que conservara la arrnoru'a con el esprritu del Islam reteniendo un nivel razonable de sanidad, racionalidad y realismo. Por consiguiente, ofrecemos dicha interpretación,suplicando sea aceptable a Dios y útil para nuestro prójimo musulmán.